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Medioambiente

Conservacionistas y cazadores exigen frenar el uso de glifosato en cunetas de Extremadura

Fondenex denuncia fumigaciones en carreteras de la Sierra de San Pedro y La Serena, incluso en zonas ZEPA y, junto a Fedexcaza, reclama a la Junta y a la Diputación de Badajoz que cesen estos tratamientos

Aplicación del tratamiento desde un vehículo.

Aplicación del tratamiento desde un vehículo. / Fondenex

El Periódico Extremadura

El Periódico Extremadura

Cáceres

El Fondo para la Defensa del Patrimonio Natural y Cultural de Extremadura (Fondenex) y la Federación Extremeña de Caza (Fedexcaza) han denunciado el uso de glifosato en cunetas de distintas carreteras de la región. Ambas entidades aseguran que se están fumigando márgenes viarios en decenas de kilómetros de la Sierra de San Pedro y La Serena, incluso en áreas protegidas como zonas ZEPA, según la nota de prensa conjunta remitida.

Denuncia por fumigaciones en carreteras extremeñas

Las organizaciones sostienen que el herbicida se está utilizando para eliminar la vegetación que crece junto a las carreteras. La imagen posterior a los tratamientos, afirman los colectivos, es “dantesca”, como si “Atila hubiera pasado con su caballo”, en alusión a la leyenda de que por donde pasaba no volvía a crecer la hierba.

Cuneta tras recibir la aplicación del herbicida.

Cuneta en Sierra de San Pedro tras recibir la aplicación del herbicida. / Fondenex

Un herbicida bajo debate internacional

El glifosato es un producto diseñado para acabar con hierbas y arbustos, especialmente especies perennes, y su uso está extendido en numerosos países. A través de un comunicado, Fondenex recuerda que desde 2015 la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer, dependiente de la OMS, lo clasifica como “probable carcinógeno”, una consideración que ha alimentado el debate sobre su empleo.

La entidad subraya que la polémica mundial sobre este compuesto continúa abierta por la existencia de estudios contradictorios sobre sus efectos en la salud humana. En la mencionada nota, advierte además de que el glifosato podría estar relacionado con disfunciones endocrinas y neurológicas, mientras sus ventas anuales alcanzan los 3.000 millones de dólares.

Impacto en fauna, flora y agua

El texto también alude a investigaciones sobre posibles efectos del herbicida en especies acuáticas. Los colectivos citan un estudio argentino de 2019 que concluyó efectos lesivos del glifosato sobre el sapo grande y la madrecita de agua, lo que vinculan con el riesgo de afección a anfibios y peces cuando el producto llega al agua.

Fondenex y Fedexcaza defienden que las cunetas extremeñas no son espacios sin valor ambiental. Según las organizaciones, estos márgenes albergan invertebrados, anfibios, reptiles, mamíferos y aves, que los utilizan como refugio, zona de alimentación e incluso lugar de crianza, además de comunidades vegetales de interés.

Cunetas con valor ecológico

En el caso de La Serena, se destaca la presencia de especies vegetales vinculadas al territorio. El comunicado menciona comunidades de orquídeas y la presencia de Cynara cardunculus, planta utilizada tradicionalmente para cuajar quesos como los de La Serena y el Casar, como ejemplo del valor florístico de estos espacios.

Las entidades incorporan además una referencia a la Directiva Aves de la Unión Europea. El documento de orientación de la Comisión Europea señala que determinadas prácticas agrícolas pueden provocar “la muerte, la destrucción de sus nidos o perturbaciones significativas”, aunque no impliquen una prohibición general, sino su compatibilidad con la protección de las aves, recoge la nota.

Petición a la Junta y la Diputación de Badajoz

Estos colectivos sostienen que la fumigación destruye la vegetación de las cunetas y afecta al conjunto del ecosistema asociado. A su juicio, estos tratamientos dejan los suelos expuestos a la erosión y la escorrentía, con el riesgo añadido de que el glifosato alcance cursos de agua de los que se abastecen pueblos y ciudades.

Por ello, ambas organizaciones se han dirigido a la Consejería de Infraestructuras de la Junta de Extremadura y a la Diputación de Badajoz. La petición formal de los colectivos es que cesen las fumigaciones de cunetas con glifosato y también su uso en olivares, al considerar que afecta tanto a especies protegidas como cinegéticas.

Alternativas al tratamiento químico

Las entidades defienden que el control de la vegetación puede realizarse con métodos mecánicos y manuales cuando sea necesario. En su comunicado ponen como ejemplo a la Diputación de Cáceres y sostienen que actuar antes de la primavera permitiría reducir los efectos sobre la flora y la fauna sin recurrir a herbicidas químicos.

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