Selectividad 2026
Extremadura no usará detectores contra la IA en la PAU: "Vamos a extremar la vigilancia"
José Antonio Pariente, responsable de la prueba en la región, asegura que no habrá cambios en sedes, horarios ni modelos de examen y calcula que volverán a presentarse alrededor de 5.400 o 5.500 alumnos

La PAU 2026 no traerá cambios sustanciales en Extremadura. Las sedes, los horarios y los modelos de examen mantendrán la estructura del año pasado, pero se priorizará la vigilancia en las aulas. Aún así, José Antonio Pariente, responsable de la prueba en la región, descarta detectores de frecuencia este año, como sí ocurrirá en autonomías como Galicia, Murcia, Cataluña y Aragón.
Según el responsable de la prueba, la Universidad de Extremadura no ha valorado aplicarlos en esta convocatoria. Pariente reconoce que la evolución de la inteligencia artificial obliga a estar pendiente de nuevos riesgos. "La tecnología informática evoluciona tan rápidamente que hay que estar un poco al día", ha señalado. A su juicio, el debate deberá abordarse "en su momento", pero la respuesta inmediata será reforzar la vigilancia ordinaria.
Más vigilancia
Asegura que insistirá personalmente a los vigilantes, el día de la constitución del tribunal, para que extremen las medidas de control. "Lo importante es que no salga información desde el aula hacia fuera y que tampoco entre información desde fuera hacia el aula que permita al estudiante copiar, traducir o informarse", ha explicado. Si fuera necesario, ha añadido, se pondrán más vigilantes en cada aula.
El problema, admite, es la dificultad de detectar ciertos dispositivos. Pariente menciona los pinganillos como uno de los casos más complejos. "Hace unos años cogimos a un estudiante, no con un pinganillo, porque no se veía, sino con el imán con el que se sacan el pinganillo", ha relatado. En algunos casos, según explica, los dispositivos son tan pequeños que los estudiantes tienen que acudir a un centro sanitario para retirarlos.
Móvil, reloj inteligente o pulsera: fuera del aula
La norma seguirá siendo tajante. El alumnado no podrá tener el móvil dentro de su dominio durante el examen, ni usar relojes inteligentes, pulseras, collares u otros objetos que puedan funcionar como receptores de señales. La evolución de estos sistemas, advierte el responsable, ha convertido casi cualquier elemento en un posible canal de comunicación.
En caso de ser sorprendido copiando con el móvil, con una chuleta, con un pinganillo o con cualquier otro dispositivo, la consecuencia será la misma que en años anteriores: "Se le pone un cero en la materia correspondiente en la que se le haya pillado in fraganti", ha explicado.
Homogeneidad con otras comunidades
"Este año no habrá novedades a grandes rasgos", ha señalado Pariente, que vincula esa continuidad al balance positivo del año pasado, que contó con un nuevo formato en la prueba. Por otro lado, una de las discusiones de esta convocatoria ha sido la armonización nacional de los exámenes. El responsable explica que la CRUE impulsó un estudio, con participación de la Universidad de Extremadura, para intentar que la estructura de las pruebas sea similar en todas las comunidades autónomas.
No se trata de poner el mismo examen, sino de aproximar la organización de cada materia: número de preguntas, estructura y puntuación. Algunas comunidades aplicarán este año ese modelo armonizado en todas o en parte de sus materias.

S. GARCIA
"Extremadura no lo ha creído conveniente porque los resultados fueron satisfactorios el año pasado", ha indicado. En todo caso, Pariente admite que el debate deberá retomarse una vez finalice la convocatoria para valorar si conviene acercarse a ese diseño común.
Aulas climatizadas y número de estudiantes
Pariente admite que la climatización vuelve a ser una de las cuestiones más sensibles en Extremadura, donde la PAU suele coincidir con los primeros episodios de altas temperaturas. "Vamos a intentar que todas las aulas estén perfectamente climatizadas, que es una queja habitual año tras año", ha indicado. El objetivo es que los estudiantes puedan examinarse con normalidad, especialmente en sedes que no son aulas universitarias convencionales. El esfuerzo se centrará, según Pariente, en espacios como Feval, el Palacio del Vino de Almendralejo o la Institución Ferial de Zafra, donde se buscará que los recintos estén "climatizados y acondicionados" para el desarrollo de las pruebas.
Por otro lado, la cifra definitiva de estudiantes aún no está cerrada. El responsable explica que todavía no se ha abierto la matrícula porque el alumnado de Bachillerato está terminando sus exámenes finales o pendiente de calificaciones. Será después, entre finales de esta semana y la próxima, cuando empiecen a formalizar la inscripción. Pariente calcula que Extremadura se moverá de nuevo en cifras parecidas a las de otros años, "en torno a los 5.000 y pico alumnos, 5.400 o 5.500, depende del año". También apunta a una tendencia a la baja en las aulas universitarias: "La disminución de la natalidad nos está llegando ya también a nosotros".
Ortografía y gramática también cuentan
La convocatoria ordinaria se celebrará del 2 al 4 de junio y volverá a ser, para miles de estudiantes extremeños, la frontera entre el final de Bachillerato o Formación Profesional y el acceso a la universidad. La PAU mantiene las novedades estrenadas con el nuevo formato: menos opcionalidad, más preguntas competenciales y penalización de faltas ortográficas y gramaticales en todas las materias, no solo en Lengua.
Pariente defiende que el balance del año pasado fue positivo. "Los porcentajes de aprobado fueron similares a los de años anteriores, eso nos ha llevado a no creer necesario hacer cambios sustanciales", ha señalado. Los estudiantes, además, podrán saber si una penalización ha afectado a su nota. Según el responsable de la PAU, el cuadernillo se evalúa pregunta a pregunta y, cuando hay varios apartados, apartado por apartado. También se indica la penalización del examen si la hubiera. "El alumno sabe cómo se ha puntuado cada pregunta y el nivel de penalización que ha tenido", ha concluído.
"Que vengan con tranquilidad"
A menos de un mes de los exámenes, el mensaje de Pariente al alumnado extremeño es de calma. "Que vengan con tranquilidad", ha recomendado. Asegura que no se preguntará nada fuera de los contenidos de cada materia y que los estudiantes han estado preparándose durante todo el curso para este momento. También les pide llegar con tiempo suficiente a la sede asignada. "Las prisas nunca son buenas en el último momento", ha advertido. Una vez allí, sostiene, la clave será poner en funcionamiento los conocimientos adquiridos durante el curso.
La PAU volverá a ordenar el acceso a los grados universitarios, especialmente en titulaciones con más demanda, como Medicina, Veterinaria, Enfermería o Fisioterapia. "La nota pone a cada uno en su sitio", ha dicho Pariente, que interpreta la prueba como una forma de priorizar a los alumnos con mejores resultados en aquellas carreras donde no hay plazas para todos.
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