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17M: Día Internacional contra la LGTBIfobia

El calvario laboral de Alba Tena, una extremeña trans: "La violencia no siempre deja moratones visibles"

La joven ha compartido en la Asamblea de Extremadura cómo sufrió humillaciones en su trabajo durante su transición, un proceso que acabó afectando a su salud mental, a su diabetes y a su vida personal

El calvario laboral de Alba Tena, una chica trans extremeña que sufrió discriminación LGTBI.

El calvario laboral de Alba Tena, una chica trans extremeña que sufrió discriminación LGTBI. / ASAMBLEAEX.ES

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Mérida

Alba Tena Camacho tiene 30 años, es una mujer trans y este viernes ha puesto voz en la Asamblea de Extremadura a una realidad que muchas veces queda fuera de los discursos institucionales: la discriminación cotidiana, esa que no siempre se ve desde fuera pero que termina dejando marca. Alba ha sido la protagonista en el acto de conmemoración del Día Internacional contra la Homofobia, Transfobia y Bifobia, donde ha relatado el proceso de humillación laboral que sufrió mientras comenzaba su transición y las consecuencias que aquello tuvo en su salud mental, en su enfermedad y en su vida personal.

El acto se enmarca en las iniciativas promovidas con motivo del 17 de mayo, fecha en la que se recuerda la eliminación de la homosexualidad de la lista de enfermedades mentales por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 1990. Celebrado en el patio noble de la sede del Parlamento extremeño, ha reunido a representantes institucionales, colectivos sociales, miembros de la sociedad civil y representantes de todos los grupos políticos salvo Vox, en un mensaje común a favor de una Extremadura más inclusiva y diversa.

"A veces da la sensación de que las personas LGTBI estamos bastante acostumbradas a que se hable de nosotras, pero no tanto a que se nos escuche", ha lamentado en la tribuna. Alba comenzó su transición mientras trabajaba en una perfumería. Allí se encontró con un entorno hostil que convirtió su día a día en una carga difícil de sostener. "Vendíamos artículos de lujo y de regalo yo recibía humillación laboral prácticamente a diario. Un dos por uno, vamos", ha señalado ante los asistentes.

Alba Tena Camacho, en el acto institucional con motivo del Día Internacional contra la Homofobia, Transfobia y Bifobia en la Asamblea de Extremadura.

Alba Tena Camacho, en el acto institucional con motivo del Día Internacional contra la Homofobia, Transfobia y Bifobia en la Asamblea de Extremadura. / ASAMBLEAEX.ES

Las consecuencias fueron más allá del plano emocional. El estrés y el sufrimiento afectaron también a su diabetes, hasta el punto de perjudicarle la vista y obligarla a recibir tratamiento con láser e inyecciones en los ojos. "La violencia no siempre deja moratones visibles. A veces te deja sin autoestima y te hace pequeñita y callada", ha expresado.

Bromas, corrillos y miedo a ir a trabajar

La joven ha descrito una violencia hecha de gestos repetidos, comentarios, imitaciones y silencios. "Estas cosas empiezan con gestos constantes que por separado parecen tonterías: bromas, imitaciones, risas y corrillos". No se trataba de un único episodio, sino de una sensación permanente de exposición y rechazo: se le seguía tratando como a un chico incluso después de haber comunicado quién era realmente. "Muchas veces todo ocurre de manera lo suficientemente discreta como para que desde fuera parezca que no pasa nada, pero lo bastante constante como para acabar rompiéndote por dentro", ha explicado.

En ese punto, Alba ha resumido una de las ideas centrales de su intervención: "El problema nunca fue que fuese una mujer trans. El problema fue encontrarme en un entorno incapaz de tratarme con humanidad y respeto". Para ella, el sufrimiento no vino de su identidad, sino del trato recibido. "Mi salud mental y todo lo que vino después no llegó por ser trans. Llegó por el miedo, por la ansiedad, por el desgaste y por sentir que algo estaba mal en mí durante demasiado tiempo", ha indicado.

Una vida que se cae "a pedazos"

El impacto de aquella situación fue también personal y económico. Alba ha contado que su vida cambió por completo: terminó su relación, tuvo que dejar su casa porque estando de baja psicológica no podía mantenerla y volvió a vivir con su madre con la sensación de que todo lo que había construido se estaba derrumbando.

"Lo peor era el sentimiento de culpa, solo por ser", ha afirmado. Durante mucho tiempo creyó que ser fuerte significaba aguantar en silencio. Después entendió lo contrario: que pedir ayuda, hablar y reconocer que algo hace daño también es una forma de resistencia.

La bandera aroíris ondea en la fachada de la Asamblea de Extremadura.

La bandera aroíris ondea en la fachada de la Asamblea de Extremadura. / ASAMBLEAEX.ES

Por eso decidió denunciar: ante la imposibilidad de alcanzar un acuerdo con la empresa, que no reconocía la discriminación, el caso llegó a juicio. "Tenía muchísimo miedo. Miedo a no ser creída, miedo a enfrentarme a personas que mintieron muchísimo, miedo a volver a vivir todo otra vez delante de desconocidos", ha relatado.

Tras dos años de proceso, según ha explicado, llegó la sentencia. Y el fallo fue favorable a ella. "Escuchar que lo que había vivido era reconocido fue una de las sensaciones más importantes de mi vida", ha asegurado. Para Alba, aquella resolución no borró todo lo vivido, pero sí supuso algo esencial: sentirse escuchada después de mucho tiempo sintiéndose pequeña.

Un mensaje para quienes siguen callando

En su intervención, Alba ha querido dirigir un mensaje a quienes puedan estar pasando por una situación parecida, especialmente a jóvenes LGTBI que sufren acoso en silencio en el aula, en sus barrios o en sus casas. "Para quienes vuelven a casa sintiéndose raros, incómodos o demasiado diferentes. Para quienes tienen miedo de hablar porque creen que nadie les va a creer o porque piensan que callarse será más fácil", ha dicho.

"Existimos aunque no se nos entienda al cien por cien, existimos aunque a veces incomodemos y existimos aunque durante tiempo se haya esperado de nosotros que fuésemos discretos, silenciosos y fáciles de ignorar", ha afirmado.

Alba ha cerrado su intervención con una idea de fondo: la voz, incluso cuando se intenta apagar, acaba encontrando una salida. "Hoy estoy aquí con cicatrices, sí, pero también con algo que decir, porque siempre tendremos algo que decir", ha señalado.

Una Extremadura más inclusiva y diversa

La conmemoración del Día Internacional contra la LGTBIfobia ha reivindicado en la Cámara extremeña la defensa de la igualdad, el respeto y los derechos del colectivo LGTBI frente a cualquier forma de discriminación, odio o intolerancia. El presidente de la Asamblea, Manuel Naharro, ha apelado a la responsabilidad de las instituciones públicas para garantizar la igualdad real y combatir cualquier manifestación de odio o exclusión.

"La democracia solo es plena cuando todas las personas pueden vivir en libertad, sin miedo y con dignidad", ha subrayado tras destacar el papel de la educación y de las instituciones en la construcción de una sociedad "más justa, abierta y respetuosa con la diversidad".

El presidente de la Asamblea, Manuel Naharro, interviene en el acto por el Día Internacional contra la LGTBIfobia.

El presidente de la Asamblea, Manuel Naharro, interviene en el acto por el Día Internacional contra la LGTBIfobia. / ASAMBLEAEX.ES

El presidente de la Cámara autonómica ha insistido en la necesidad de seguir avanzando en derechos y visibilidad, y ha trasladado el compromiso de la Asamblea extremeña con la igualdad y con la defensa de los valores democráticos y de convivencia.

Comisión para la Erradicación de los Delitos de Odio

En el acto, conducido por la periodista Isabel Casilda, han intervenido también Sara Ramos, vicepresidenta de Extremadura Entiende; Silvia Tostado, presidenta de Fundación Triángulo; Alba Tena, como mujer trans; y la presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola. Esta última ha anunciado la constitución en Extremadura de una Comisión para la Erradicación de los Delitos de Odio, con el objetivo de "coordinar mejor las respuestas y poder responder a las víctimas de delitos por LGTBIfobia".

Durante su intervención, ha reivindicado "aulas que estén libres de violencia y de discriminación" y ha avanzado también la creación de una Comisión de Coordinación en Igualdad, al entender que "la igualdad en las aulas tiene que ser una estrategia compartida por todos". Guardiola ha defendido que Extremadura debe ser un espacio seguro y que la diversidad forme parte de su patrimonio humano, al tiempo que ha advertido de que el odio "es tierra quemada, no da ningún fruto, solamente ceniza".

María Guardiola, en el acto contra la LGTBIfobia celebrado en la Asamblea de Extremadura.

María Guardiola, en el acto contra la LGTBIfobia celebrado en la Asamblea de Extremadura. / ASAMBLEAEX.ES

Los colectivos LGTBI han aprovechado también el acto para exponer la situación que todavía atraviesan muchas personas y familias diversas. La vicepresidenta de Extremadura Entiende, Sara Ramos, ha advertido de que las familias LGTBI "también sufren violencia y no siempre es visible, pero es constante", tanto en centros sanitarios y educativos como en trámites cotidianos o en el propio entorno familiar. Ramos ha reclamado "un pacto de Estado contra los delitos de odio" y un compromiso político sostenido "por encima de ideologías y de ciclos electorales".

Por su parte, la presidenta de Fundación Triángulo, Silvia Tostado, ha agradecido la asistencia de los grupos políticos presentes, en alusión a la ausencia de Vox: "No estamos todos, y es importante decirlo", ha señalado desde la tribuna. Tostado ha recordado que "los discursos de odio no son inocuos", porque "tienen consecuencias" y son reproducidos por los más jóvenes. "Negar que la LGTBIfobia existe es negar la evidencia", ha concluido.

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