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Premios Turismo

Nuestras recomendaciones: ideas para recorrer Extremadura

Cáceres.

Cáceres. / EL PERIÓDICO

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Redacción

Cáceres

Cáceres reúne una oferta turística excepcional, reconocida por la armonía entre patrimonio, naturaleza, gastronomía y autenticidad. Su Ciudad Monumental, declarada Patrimonio de la Humanidad, invita a recorrer palacios, torres, plazas y calles empedradas donde conviven huellas romanas, árabes, judías y cristianas. A pocos pasos, la vida contemporánea llena de dinamismo sus barrios, museos como el Helga de Alvear, comercios y espacios culturales. La provincia amplía ese atractivo con paisajes únicos: Monfragüe, la Sierra de Gata, Las Hurdes, el Valle del Jerte, La Vera o el Geoparque Villuercas-Ibores-Jara ofrecen experiencias de turismo activo. Cáceres seduce también por una cocina de identidad, basada en productos excelentes como el jamón ibérico, el queso, el pimentón, la cereza y el aceite. Todo ello se suma a su candidatura como Capital Europea de la Cultura, lo que convierte Cáceres en un destino memorable.

Plasencia, Martes Mayor.

Plasencia, Martes Mayor. / Toni Gudiel

Plasencia

La llamada ‘Perla del Jerte’ fue fundada como enclave estratégico en el norte de Extremadura, conserva un legado monumental sobresaliente, visible en sus dos catedrales, la muralla, el acueducto, sus palacios, iglesias, conventos y casas señoriales. Su casco histórico invita a pasear sin prisa, descubrir rincones con encanto y disfrutar de una ciudad acogedora, dinámica y auténtica. La Plaza Mayor, corazón social y comercial de la ciudad, refleja el pulso cotidiano de Plasencia y su carácter abierto. A ello se suman una agenda cultural activa, mercados tradicionales, fiestas populares y una cocina con identidad, basada en productos de calidad y recetas arraigadas. La hospitalidad de sus vecinos y la belleza de su conjunto urbano convierten Plasencia en una experiencia memorable para quienes buscan patrimonio, emoción y esencia extremeña. Su Semana Sante es espectacular y su Martes Mayor un acontecimiento.

Trujillo, Plaza Mayor.

Trujillo, Plaza Mayor. / JUNTA DE EXTREMADURA

Trujillo

Trujillo es uno de los grandes destinos patrimoniales de Extremadura, una ciudad que cautiva por la fuerza de su historia, la belleza de su arquitectura y la autenticidad de su ambiente. Su Plaza Mayor, presidida por la estatua ecuestre de Francisco Pizarro, constituye uno de los conjuntos urbanos más emblemáticos de España, rodeada de palacios, soportales, iglesias y casas señoriales. Desde el castillo y el recinto amurallado se contempla una ciudad monumental, ligada a la época de los descubrimientos y a personajes que marcaron la historia. Trujillo invita a pasear por calles empedradas, descubrir rincones llenos de carácter y disfrutar de una gastronomía excelente, con especial protagonismo del queso, el ibérico y la cocina tradicional. Su patrimonio, su hospitalidad y su intensa vida cultural convierten cada visita en una experiencia inolvidable. La Feria del Queso, la Semana Santa y la Agroganadera son sus grandes citas anuales.

Feria del Caballo de Albalá.

Feria del Caballo de Albalá. / EL PERIÓDICO

Albalá

Albalá conserva una identidad turística profundamente ligada al mundo rural, la tradición ganadera y la belleza serena de la dehesa extremeña. Su paisaje, marcado por encinas, pastos y caminos, invita a disfrutar de un entorno auténtico, donde la naturaleza y la vida del campo siguen siendo protagonistas. Especial relevancia tienen sus ferias de ganado, expresión viva de una cultura ancestral que mantiene el vínculo entre vecinos, criadores y visitantes. La Feria del Caballo añade atractivo y elegancia, poniendo en valor la afición ecuestre y el papel de este animal en la historia local. También destacan Las Tablas, manifestación singular de la tradición festiva y comunitaria de Albalá, que refuerza su personalidad propia. Todo ello convierte al municipio en un destino con carácter, hospitalario y genuino, ideal para quienes buscan raíces, paisaje y emoción rural extremeña.

Arroyo de la Luz.

Arroyo de la Luz. / EL PERIÓDICO

Arroyo de la Luz

Arroyo de la Luz destaca por una oferta turística muy reconocible, apoyada en patrimonio artístico, tradición ecuestre y paisaje adehesado. En la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción se conserva el retablo de Luis de Morales, compuesto por veinte tablas del siglo XVI, una de las principales referencias del Renacimiento extremeño. Su patrimonio se completa con el castillo de los Herrera, el convento de San Francisco, la calle de San Gregorio, ermitas y talleres de alfarería. El Día de la Luz, celebrado el Lunes de Pascua y declarado Fiesta de Interés Turístico de Extremadura, reúne devoción a la Virgen de la Luz y carreras de caballos por el casco urbano. A ello se suma un entorno natural marcado por la dehesa, las charcas y la ribera de huertas, elementos que explican buena parte de su identidad local.

Valencia de Alcántara.

Valencia de Alcántara. / EL PERIÓDICO

Valencia de Alcántara

Valencia de Alcántara reúne algunos de los atractivos turísticos más singulares de la raya extremeña. Su término municipal combina dehesas, sierras, berrocales graníticos y caminos históricos que invitan al senderismo, la observación de aves y el contacto directo con la naturaleza. El patrimonio megalítico constituye una de sus grandes señas de identidad: decenas de dólmenes, declarados Bien de Interés Cultural, forman uno de los conjuntos funerarios prehistóricos más importantes de Europa occidental. A ese legado se suma la Boda Regia, fiesta de recreación histórica que recuerda el enlace entre Isabel, hija de los Reyes Católicos, y Manuel I de Portugal, y que llena la villa de ambiente medieval. Su cercanía a Portugal refuerza su carácter fronterizo, con una cultura compartida, gastronomía de raíz rayana y múltiples posibilidades para descubrir ambos lados de la Raya en una misma escapada.

Montánchez.

Montánchez. / EL PERIÓDICO

Montánchez

Montánchez seduce con su castillo, paisajes serranos y una gastronomía excepcional, presidida por el jamón ibérico y sabores tradicionales.

Valdefuentes.

Valdefuentes. / EL PERIÓDICO

Valdefuentes

Valdefuentes cautiva con sus esgrafiados, patrimonio conventual y una cocina tradicional donde destacan migas, dulces artesanos y productos de matanza.

Madrigalejo.

Madrigalejo. / EL PERIÓDICO

Madrigalejo

Madrigalejo destaca por su historia ligada a Fernando el Católico, entorno agrícola, rutas naturales y una gastronomía tradicional de sabores auténticos.

Casar de Cáceres.

Casar de Cáceres. / EL PERIÓDICO

Casar de Cáceres

Casar de Cáceres presume de la Torta del Casar, patrimonio gastronómico único, junto a tradiciones, rutas y hospitalidad extremeña.

Fregenal de la Sierra.

Fregenal de la Sierra. / SILVIA SANCHEZ FERNANDEZ

Fregenal

Fregenal de la Sierra combina patrimonio templario, tradiciones populares y una gastronomía serrana donde brillan el ibérico, dulces y recetas locales.

Sagrado Mantel de Coria.

Sagrado Mantel de Coria. / EL PERIÓDICO

Coria

Coria reúne catedral, con la reliquia del Santo Mantel, murallas, puente histórico y una gastronomía marcada por productos de la vega, recetas tradicionales y dulces conventuales.

Carrascalejo.

Carrascalejo. / EL PERIÓDICO

Carrascalejo

Carrascalejo ofrece al visitante la autenticidad de los pequeños pueblos cacereños, donde la tranquilidad, el paisaje y la vida rural conservan todo su valor. Situado en la comarca de Las Villuercas, su entorno natural invita al paseo, al senderismo y al disfrute de una naturaleza cercana, marcada por sierras, caminos, olivares, huertas y espacios de dehesa. Su casco urbano mantiene el carácter tradicional de la arquitectura popular, con calles serenas y rincones que hablan de la historia cotidiana del municipio. La iglesia parroquial, las fuentes y la hospitalidad vecinal refuerzan una identidad sencilla y genuina. Especial protagonismo tiene la Fiesta de San Mateo, que se celebra en septiembre y reúne tradición, convivencia y ambiente popular. Carrascalejo es también un buen punto para descubrir el Geoparque Villuercas-Ibores-Jara y la gastronomía de la zona.

Cuacos de Yuste.

Cuacos de Yuste. / EL PERIÓDICO

Cuacos de Yuste

Cuacos de Yuste reúne historia, naturaleza y autenticidad en uno de los enclaves más singulares de La Vera. Su nombre está ligado al Monasterio de Yuste, lugar elegido por Carlos V para pasar sus últimos días y uno de los grandes referentes patrimoniales de Extremadura. El municipio conserva además un casco urbano de gran encanto, con arquitectura tradicional verata, plazas, soportales, fuentes y rincones que invitan al paseo. Su entorno natural, marcado por gargantas, robledales, castañares y caminos históricos, permite disfrutar del senderismo y del contacto directo con el paisaje. La gastronomía local, con el pimentón de la Vera, los productos de matanza, los quesos y las recetas tradicionales, completa una visita llena de memoria, sabor y belleza rural.

Moraleja.

Moraleja. / EL PERIÓDICO

Moraleja

Moraleja combina naturaleza, agua, tradición y servicios en un enclave estratégico del noroeste cacereño. Su entorno está marcado por el río Árrago, las zonas de baño, los paisajes de regadío y espacios cercanos que invitan al paseo, el descanso y el turismo activo. La localidad cuenta con una amplia vida comercial y hostelera, lo que la convierte en punto de encuentro para vecinos y visitantes de toda la comarca. Sus plazas, sus fiestas populares y su ambiente abierto reflejan una identidad dinámica y acogedora. Entre sus citas más destacadas figuran las Fiestas de San Buenaventura, que llenan julio de actividades, convivencia y ambiente festivo con el mundo del toro y su lidia tradicional como protagonista. La Feria Rayana es otro de sus atractivos turísticos. La gastronomía, ligada a productos de la huerta, carnes, embutidos y recetas tradicionales, completa una propuesta atractiva.

Guadalupe. Templete Mudejar del monasterio de Guadalupe.

Guadalupe. Templete Mudéjar del monasterio de Guadalupe. / EL PERIÓDICO

Guadalupe

Guadalupe es uno de los grandes destinos patrimoniales y espirituales de Extremadura. Su Real Monasterio de Santa María, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, constituye una joya artística, histórica y religiosa de primer orden, ligada durante siglos a reyes, peregrinos y viajeros. El casco urbano conserva una arquitectura popular de enorme belleza, con soportales, calles empedradas, balconadas, fuentes y plazas que mantienen intacto su carácter tradicional. La Puebla ofrece además una rica gastronomía, con platos de caza, migas, morcilla, dulces conventuales y productos de la comarca. Su entorno natural, en las Villuercas, permite disfrutar de rutas, miradores y paisajes de gran valor. Guadalupe reúne patrimonio, fe, historia, naturaleza y hospitalidad en una visita inolvidable.

Conventual de Alcántara.

Conventual de Alcántara. / Diego Casillas

Alcántara

Alcántara reúne historia, patrimonio y cultura en uno de los enclaves más monumentales de la provincia de Cáceres. Su puente romano sobre el Tajo, obra maestra de la ingeniería antigua, es el gran símbolo de una localidad marcada también por el conventual de San Benito, iglesias, palacios y calles con fuerte personalidad histórica. Cada verano, el Festival de Teatro Clásico convierte Alcántara en escenario privilegiado para las artes escénicas, con representaciones que dialogan con la piedra, la memoria y la belleza del conjunto monumental. La cita refuerza la proyección cultural del municipio y atrae a visitantes interesados en patrimonio y teatro. A ello se suman el entorno natural del Tajo Internacional, la gastronomía local y una identidad fronteriza cargada de carácter.

Entre Encinas y Estrellas.

Entre Encinas y Estrellas. / ENTRE ENCINAS Y ESTRELLAS

Estrellas

El turismo de estrellas encuentra en Extremadura un escenario privilegiado gracias a sus cielos limpios, la baja contaminación lumínica y la fuerza paisajística de la dehesa. Entre Encinas y Estrellas, complejo astronómico-turístico situado en Fregenal de la Sierra, ha sabido convertir ese recurso natural en una experiencia especializada. Sus observaciones con telescopios, guiadas por astrónomos y adaptadas a distintos niveles, permiten descubrir el firmamento desde un entorno de silencio, encinas y naturaleza. La propuesta une alojamiento, divulgación científica, sostenibilidad y emoción, acercando la astronomía tanto a aficionados como a viajeros que buscan algo diferente. En plena dehesa extremeña, Entre Encinas y Estrellas demuestra que mirar al cielo también puede ser una forma de descubrir el territorio.

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