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Patrimonio ganadero

La Blanca Cacereña reúne en Cáceres a técnicos y ganaderos para defender una raza extremeña de protección especial

ANBLACA celebra sus jornadas técnicas y su asamblea anual con el foco puesto en el programa de cría, los testajes del Censyra y la situación genética de una raza sostenida por 22 ganaderos

Ponentes de la jornada ,junta directiva de ANBLACA y socios.

Ponentes de la jornada ,junta directiva de ANBLACA y socios. / EL PERIÓDICO

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El Periódico Extremadura

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Cáceres

La Blanca Cacereña volvió a situarse este jueves en el centro del debate ganadero extremeño. El Hotel Hospes Palacio de Arenales & Spa, en Cáceres, acogió las Jornadas Técnicas 2026 organizadas por la Asociación Nacional de Criadores de la Raza de Vacuno Blanca Cacereña (ANBLACA), en un encuentro dirigido a analizar el presente y los retos de una raza estrechamente vinculada al territorio.

La cita reunió a criadores, técnicos y conocedores de esta raza bovina autóctona, cuyo mantenimiento depende en buena medida del trabajo de un reducido grupo de ganaderos. Según la información facilitada por la asociación, actualmente son 22 ganaderos los que sostienen este patrimonio genético y cultural, considerado por ANBLACA como una de las razas más antiguas de la península ibérica.

Programa de cría, testajes y genética

Durante las jornadas se abordaron cuestiones técnicas fundamentales para la conservación y mejora de la raza. Entre ellas, el programa de cría de la Blanca Cacereña, los testajes desarrollados en el Censyra y la situación genética actual de la cabaña.

Uno de los contenidos centrales corrió a cargo de Juan Carlos Parejo Rosas, de la Unidad de Genética y Mejora Animal del Departamento de Producción Animal y Ciencia de los Alimentos de la Facultad de Veterinaria de Cáceres, perteneciente a la Universidad de Extremadura. Su intervención se centró en la exposición de la situación genética de la raza, una cuestión clave para orientar las decisiones de conservación y reproducción.

En el caso de una raza de protección especial, el seguimiento genético no es un aspecto menor. Permite valorar la diversidad existente, evitar riesgos derivados de una población reducida y planificar el futuro de una cabaña que forma parte de la identidad ganadera extremeña.

Una mesa redonda con memoria veterinaria

La jornada se cerró con una mesa redonda en la que intervino Alfonso Díaz, veterinario ya jubilado de la Diputación de Cáceres. Díaz, que durante años trabajó en el ámbito ganadero provincial, continúa colaborando de forma desinteresada con la raza Blanca Cacereña, según destacó la organización.

Su participación aportó una mirada de experiencia sobre la evolución de la raza y sobre el papel que han desempeñado los profesionales veterinarios, los ganaderos y las instituciones en su conservación. ANBLACA lo considera un gran conocedor y valedor de esta raza, cuyo futuro sigue dependiendo de la implicación coordinada del sector.

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