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Seguridad acuática

Cruz Roja alerta tras seis ahogamientos en Extremadura: "Jamás hay que entrar al agua para un rescate"

La región ya duplica las víctimas mortales de todo 2025. Los especialistas aconsejan no fiarse de la sensación de seguridad de la costa dulce respecto a las playas marítimas

Fijan como protocolo alertar al 112, proporcionar flotación desde tierra y evitar el rescate directo

Consejos frente a los riesgos del agua, por Cruz Roja Extremadura.

EUROPA PRESS

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Lola Luceño Barrantes

Lola Luceño Barrantes

Cáceres

Extremadura ha registrado seis muertes por ahogamiento durante el primer semestre de 2026, el doble de las contabilizadas en todo el año pasado. Ante el incremento de víctimas coincidiendo con la temporada de baño, Cruz Roja ha lanzado una advertencia especialmente contundente sobre cómo actuar cuando una persona se encuentra en peligro dentro del agua: "Bajo ningún concepto" se debe entrar para intentar rescatarla.

El enfermero y socorrista de Cruz Roja Daniel Hidalgo ha explicado que la primera reacción debe ser avisar inmediatamente al teléfono de emergencias 112 y lanzar a la víctima cualquier objeto que flote y le permita mantenerse en la superficie hasta la llegada de los profesionales.

"Ha habido muchísimos casos de familias completas que se han ahogado por intentar entrar a hacer un rescate", ha advertido el especialista, quien recuerda que una persona en apuros puede agarrarse con fuerza a quien trata de ayudarla y terminar arrastrándola también bajo el agua.

El aviso llega después de que España cerrase junio con el peor dato de ahogamientos registrado para ese mes desde 2015. Entre enero y junio han fallecido 217 personas en espacios acuáticos del país, 92 de ellas únicamente durante el pasado mes.

En Extremadura, junio dejó tres víctimas mortales en Rena, Talayuela y la presa de Majadillas. Esos casos elevaron a seis el balance del primer semestre, frente a las tres muertes por ahogamiento registradas durante todo 2025.

Cómo reconocer que alguien se está ahogando

Hidalgo ha señalado que el primer paso es saber identificar una emergencia, porque una persona que se está ahogando no siempre puede gritar, pedir ayuda o mover los brazos de manera visible.

Entre las señales más frecuentes se encuentran la cabeza inclinada hacia atrás, los brazos extendidos hacia los lados, el cuerpo en posición vertical y las dificultades para avanzar o mantenerse en la superficie.

Cuando se detecte alguna de estas señales, hay que alertar al 112, indicar con precisión la ubicación y buscar un objeto flotante que pueda lanzarse desde tierra. Puede servir cualquier elemento capaz de mantenerse en la superficie y al que la persona pueda agarrarse, siempre que no sea necesario entrar al agua para entregárselo.

La recomendación de no realizar un rescate físico afecta especialmente a ríos, embalses, canales, gargantas y piscinas naturales, donde puede haber corrientes, cambios de profundidad, vegetación sumergida o fondos difíciles de apreciar desde la orilla.

La falsa seguridad de la "costa dulce"

Aunque Extremadura es una comunidad de interior, cuenta con numerosos kilómetros de lo que se conoce como "costa dulce", formada por embalses, ríos, gargantas, piscinas naturales y otras zonas de baño.

Esta abundancia de espacios acuáticos puede generar, según el socorrista, una falsa sensación de seguridad respecto a las playas marítimas. "Nos confiamos, y las aguas continentales también requieren una gran responsabilidad a la hora de meternos en el agua", ha señalado.

Cruz Roja desaconseja especialmente el baño en zonas no vigiladas, canales de riego y balsas agrícolas. Estos espacios pueden presentar fuertes corrientes, desniveles, barro o paredes resbaladizas que dificultan la salida incluso a personas que saben nadar.

Uno de los tres fallecimientos registrados en junio en la región fue el de un niño de dos años que cayó a un canal de riego en Rena. El menor fue rescatado y trasladado en estado grave al Hospital Materno Infantil de Badajoz, donde finalmente murió.

También fue localizado sin vida un joven de 25 años en el lago de un campo de golf de Talayuela, donde realizaba trabajos de desbroce. El tercer caso se produjo en la presa de Majadillas, entre Garganta la Olla y Jaraíz de la Vera, donde apareció el cuerpo de un hombre de 74 años cuya desaparición había sido denunciada.

Cuidado con los cambios de temperatura y los saltos

El especialista también ha alertado del contraste térmico que puede producirse en piscinas naturales y gargantas del norte de Extremadura, especialmente en comarcas como La Vera y el Valle del Jerte.

La elevada temperatura exterior y el agua especialmente fría pueden provocar una hidrocución. Para reducir ese riesgo, recomienda entrar de manera progresiva y permitir que el cuerpo se adapte a la temperatura.

También pide evitar los saltos desde puentes, rocas o zonas elevadas. La profundidad puede haber cambiado, aunque el lugar sea conocido, y debajo de la superficie puede haber piedras, ramas u otros obstáculos capaces de causar traumatismos graves.

En el caso de los menores, Cruz Roja insiste en que flotadores y manguitos no sustituyen en ningún momento la vigilancia adulta. Los niños deben permanecer acompañados dentro del agua y no perderse de vista ni siquiera durante unos segundos.

Las recomendaciones adquieren especial importancia después de que 16 niños y adolescentes murieran ahogados en España solo durante junio. La prevención, recuerda Hidalgo, comienza antes de entrar al agua: conocer el entorno, elegir zonas vigiladas y evitar conductas de riesgo.

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