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Balance 2025

El absentismo laboral deja una factura de 839 millones en Extremadura

La región registra el tercer menor impacto económico del país, aunque su tasa queda solo tres décimas por debajo de la media española

Un trabajador de la construcción en una obra.

Un trabajador de la construcción en una obra. / EFE

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Rocío Muñoz

Rocío Muñoz

Cáceres

El absentismo laboral representó en Extremadura el 7,3% de las horas pactadas durante 2025. La tasa queda tres décimas por debajo del promedio español, situado en el 7,6%, pero supone un impacto económico de 839 millones de euros, según el XV Informe Anual Adecco sobre Empresa Saludable y Gestión del Absentismo.

La comunidad extremeña presenta el tercer menor coste económico asociado a las ausencias laborales entre todas las autonomías. Solo La Rioja, con 332 millones de euros, y Cantabria, con 838 millones, registraron cifras inferiores. El dato debe interpretarse teniendo en cuenta el tamaño del mercado laboral y del tejido empresarial de cada territorio. Así, que Extremadura figure entre las comunidades con menor coste absoluto no significa necesariamente que el fenómeno tenga una incidencia reducida.

España alcanza un máximo histórico

En el conjunto del país, la tasa de absentismo llegó al 7,6% de las horas pactadas durante 2025, el nivel más elevado de la serie analizada por Adecco. El coste total asciende a 59.109 millones de euros, un 11,7% más que el año anterior.

El informe vincula buena parte de este crecimiento con la incapacidad temporal, que representa alrededor del 78% de todo el absentismo registrado en España. Este componente también alcanzó su máximo histórico, con una tasa del 5,95%.

El impacto económico asociado a las bajas temporales casi duplica ya los 30.171 millones contabilizados en 2019. Adecco atribuye esta evolución tanto al aumento de las ausencias como al encarecimiento del coste laboral durante los últimos años.

País Vasco, Canarias y Cantabria encabezan la clasificación

País Vasco, Canarias y Cantabria registraron las tasas medias más elevadas, con un 9,6% en los tres casos. Cantabria experimentó el mayor incremento interanual, de 1,3 puntos porcentuales, mientras que Canarias avanzó seis décimas y el País Vasco, dos.

En el extremo contrario, Baleares volvió a ser la comunidad con menor absentismo, con una tasa del 6,2%, tres décimas más que el año anterior. A continuación se situaron la Comunidad de Madrid, con un 6,6% y un aumento de tres décimas, y La Rioja, con un 6,7%, tras reducir su tasa en tres décimas.

Las diferencias cambian cuando se observa el impacto económico absoluto. Cataluña encabezó esta clasificación con 11.557 millones de euros, seguida por la Comunidad de Madrid, con 10.290 millones, y Andalucía, con 7.410 millones. El tamaño de sus mercados laborales explica parte de la distancia respecto a comunidades menos pobladas como Extremadura.

Los servicios concentran el mayor coste

Por sectores productivos, la industria presentó la tasa de absentismo más elevada, con un 8,18%. Le siguen los servicios, con un 7,62%, y la construcción, con un 6,25%.

Sin embargo, el sector servicios soportó el mayor impacto económico, con 45.096,1 millones de euros, un 13,12% más. El coste en la industria ascendió a 11.087,9 millones, tras crecer un 16,21%, mientras que en la construcción alcanzó los 2.924,6 millones, un 11,04% más.

El análisis por actividades sitúa a los servicios postales y de correos a la cabeza, con una tasa del 13%. A continuación aparecen los servicios de edificios y jardinería, con un 12,5%, y las actividades de juego y apuestas, con un 12,2%.

Las menores tasas se localizaron en las actividades relacionadas con el empleo, con un 3%, y en las actividades jurídicas y de contabilidad, con un 3,7%.

Envejecimiento, prevención y saturación sanitaria

El director de The Adecco Group Institute, Carlos Arcas, ha señalado que el fenómeno exige "mirar más allá de las bajas". A su juicio, detrás del incremento existen factores como el envejecimiento de la población activa, una atención a la salud mental más reactiva que preventiva, la saturación sanitaria, las exigencias físicas de determinados sectores y una coordinación "insuficiente" entre los servicios sanitarios, las mutuas y las empresas.

Arcas ha afirmado que la tasa es el resultado de una "interacción compleja" de factores y ha defendido un enfoque integral para reducirla de manera sostenible. Ese planteamiento incluiría reformas en la gestión de los servicios públicos de salud, una mayor coordinación institucional y más inversión en prevención y salud laboral.

Las bajas por salud mental crecen un 111%

La salud mental aparece como uno de los principales factores de evolución del absentismo. Es ya la segunda causa de baja por número de episodios y la primera por duración media, según el documento.

Los procesos vinculados con trastornos mentales han aumentado un 111% durante los últimos cinco años. Además, estas bajas duran de media entre dos y cuatro veces más que las originadas por una causa física, lo que eleva el riesgo de prolongación o cronificación.

El estudio también destaca el crecimiento del burnout, entendido como un fenómeno de estrés crónico relacionado con el trabajo. Adecco sitúa este problema en un escenario de transformación digital y expansión de la inteligencia artificial.

El informe considera que la tecnología puede contribuir a mejorar procesos y reducir determinadas cargas, pero también puede "generar nuevos factores de presión si se implanta sin acompañamiento, formación y una gestión adecuada del cambio".

Trabajar sin encontrarse en condiciones

Junto a las ausencias, el documento llama la atención sobre el presentismo, que se produce cuando una persona acude a su puesto, pero trabaja por debajo de su capacidad debido a un problema físico o psicológico.

Esta situación resulta más difícil de medir que una baja laboral, aunque puede afectar igualmente a la productividad, la seguridad y el bienestar de las plantillas. El informe propone reforzar la prevención, la detección temprana, la gestión de los riesgos psicosociales y el acompañamiento durante la reincorporación.

La tasa nacional se mantiene al inicio de 2026

Las estimaciones correspondientes al primer trimestre de 2026 sitúan nuevamente la tasa española en el 7,6%. Este porcentaje supondría una reducción de dos décimas respecto al trimestre anterior, pero un aumento de otras dos frente al mismo periodo de 2025.

El informe recoge también los cambios introducidos por la Ley 2/2025, que elimina la extinción automática del contrato tras el reconocimiento de determinadas situaciones de incapacidad permanente. La norma obliga a valorar previamente la adaptación razonable del puesto o la existencia de otro empleo compatible dentro de la empresa.

A esta reforma se suma el convenio entre el Instituto Nacional de la Seguridad Social e Ingesa para el periodo 2025-2028, orientado a reforzar la gestión, el control y el seguimiento de los procesos de incapacidad temporal.

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