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Sector agrario

Extremadura prepara un plan de hasta 3.000 millones para modernizar 300.000 hectáreas de regadío

La hoja de ruta tendrá un horizonte de entre 10 y 15 años para reducir las pérdidas de agua, rebajar los costes energéticos e impulsar la telegestión

Sistema de regadío en una explotación.

Sistema de regadío en una explotación. / EPE

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Lola Luceño Barrantes

Lola Luceño Barrantes

Cáceres

La Junta de Extremadura y las comunidades de regantes han comenzado a elaborar un nuevo Plan Estratégico de Modernización del Regadío Extremeño que actuará sobre las 300.000 hectáreas regables de la comunidad. La estimación inicial cifra las necesidades de inversión entre 2.500 y 3.000 millones de euros, que deberán financiarse mediante la colaboración de las administraciones públicas y el esfuerzo inversor de los propios agricultores.

La hoja de ruta tendrá un horizonte de ejecución de entre 10 y 15 años y pretende renovar unas infraestructuras que, en muchos casos, acumulan varias décadas de antigüedad y han superado su vida útil. El plan buscará reducir las pérdidas de agua, rebajar los costes energéticos y de mantenimiento e impulsar la digitalización, la telegestión y la eficiencia de las explotaciones.

El regadío genera directamente el 6,4% del PIB extremeño y alrededor de 15.000 empleos. Unido a la industria agroalimentaria asociada, representa cerca del 15% de la riqueza regional y más de 20.000 puestos de trabajo.

Regantex ha valorado positivamente el inicio de los trabajos, aunque ha advertido de que el anuncio deberá traducirse en inversiones concretas, plazos más cortos y un calendario de cumplimiento efectivo.

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El Periódico Extremadura

Una inversión de hasta 3.000 millones

El futuro plan se concibe como una hoja de ruta para garantizar la viabilidad y la competitividad del regadío extremeño durante las próximas décadas. La Junta y las comunidades de regantes deberán concretar ahora las actuaciones prioritarias, su financiación y el reparto de responsabilidades entre las distintas administraciones implicadas.

La estimación preliminar sitúa la inversión necesaria entre 2.500 y 3.000 millones de euros. La cantidad se abordará mediante la colaboración de las administraciones públicas, aunque el Gobierno regional señala que el principal esfuerzo inversor corresponderá a los propios regantes.

Extremadura dispone de unas 300.000 hectáreas de regadío. De ellas, alrededor de 180.000 están representadas por la Asociación de Comunidades de Regantes de Extremadura (Regantex).

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Agencia ATLAS / Foto: EFE

Buena parte de las redes de riego supera los 30 o 40 años de antigüedad, aunque la asociación advierte de que algunas infraestructuras fueron construidas entre las décadas de 1950 y 1970 y acumulan ya más de medio siglo de funcionamiento.

En numerosas zonas continúan utilizándose redes no presurizadas, con pérdidas de agua, mayores necesidades de mantenimiento y elevados costes energéticos. La modernización permitirá sustituir o renovar estas instalaciones y mejorar la capacidad de las explotaciones para hacer frente a las adversidades climáticas y a unas exigencias normativas cada vez mayores.

El plan también pretende avanzar hacia sistemas productivos más sostenibles mediante la digitalización de las instalaciones, la telegestión de los recursos hídricos y la eficiencia energética.

Regantex pide fechas y compromisos

Regantex considera que la puesta en marcha de los trabajos supone una noticia positiva para el campo extremeño, después de años reclamando una planificación específica para renovar las redes de riego.

La asociación subraya, sin embargo, que el anuncio deberá ir acompañado de compromisos presupuestarios y de un calendario de actuaciones que responda a las necesidades reales de cada comunidad de regantes.

Los agricultores reclaman que los objetivos anunciados se conviertan en inversiones concretas y que las administraciones habiliten los mecanismos de financiación y ejecución necesarios para desarrollar las obras.

La entidad también pide acortar los plazos, al considerar que existen infraestructuras cuyo deterioro no permite esperar entre 10 y 15 años para acometer su renovación. Desde Regantex advierten de que hay instalaciones que no pueden esperar.

Regantex ha anunciado que realizará un seguimiento permanente de la elaboración y el desarrollo del plan para evitar que se defrauden las expectativas generadas entre los agricultores.

Al mismo tiempo, ha reiterado su disposición a colaborar con la Junta y con el resto de las administraciones aportando el conocimiento y la experiencia de las comunidades de regantes.

Todas las administraciones implicadas

La asociación ya había reclamado esta semana la participación del Gobierno de España, la Junta de Extremadura, las confederaciones hidrográficas y las diputaciones provinciales en una estrategia común de renovación.

La petición fue trasladada durante una reunión con el presidente de la Diputación de Cáceres, Miguel Ángel Morales, en la que se analizaron posibles líneas de colaboración para mejorar las infraestructuras hidráulicas y la red de caminos de las zonas regables de la provincia.

El presidente de Regantex, Francisco Sánchez Bautista, explicó que las comunidades realizan un importante esfuerzo económico para modernizar las instalaciones que son de su competencia. No obstante, advirtió de que muchas de las infraestructuras construidas por las administraciones presentan un avanzado deterioro y requieren una intervención pública coordinada.

La asociación sostiene que la modernización no solo permitirá ahorrar agua, sino también reducir los costes de explotación y mantenimiento, mejorar la eficiencia energética y reforzar la competitividad de las producciones extremeñas.

El peso económico del regadío

La agricultura de regadío representa directamente el 6,4% del producto interior bruto de Extremadura y mantiene alrededor de 15.000 empleos.

Si se suma la actividad de la industria agroalimentaria vinculada a estas producciones, el conjunto genera cerca del 15% de la riqueza regional y más de 20.000 puestos de trabajo.

Regantex también recuerda que aproximadamente el 46% de las exportaciones de Extremadura procede del sector agroalimentario. A su juicio, este dato demuestra que las inversiones en modernización tienen un retorno directo sobre la economía, el empleo y la cohesión territorial de la comunidad.

La entidad considera que disponer de redes modernas y eficientes resulta imprescindible para garantizar el futuro de uno de los principales motores económicos de la región y mantener la actividad en numerosas zonas rurales.

El deterioro de los caminos

Las comunidades de regantes también han puesto sobre la mesa el estado de los caminos públicos que atraviesan las zonas regables. Muchos de estos viales presentan un importante deterioro y pertenecen a administraciones diferentes, lo que dificulta su conservación.

Regantex recuerda que los caminos no son utilizados exclusivamente por agricultores. Por ellos circulan también autobuses escolares, trabajadores, vecinos y personas que acceden a zonas de ocio, pesca o caza.

Por este motivo, defiende que su mantenimiento sea asumido como una responsabilidad compartida entre las administraciones y que no recaiga únicamente sobre las comunidades de regantes.

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