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Energía

Almaraz 2030: ¿meta final o punto de partida?

Una eventual autorización del ministerio a la 'miniprórroga’ de la central nuclear extremeña podría ser una pasarela para solicitar posteriormente la ampliación de su vida útil durante la década siguiente

Central nuclear de North Anna, en Virginia (EEUU), 'gemela' de Almaraz autorizada para operar 80 años. En la foto de detalle, la planta extremeña.

Central nuclear de North Anna, en Virginia (EEUU), 'gemela' de Almaraz autorizada para operar 80 años. En la foto de detalle, la planta extremeña. / Jim Lo Scalzo (Efe) / El Periódico

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E. B.

Cáceres

El pronunciamiento favorable del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) sobre la continuidad de Almaraz fue recibido este jueves como una muy buena noticia por los trabajadores de la central y por quienes, desde los ámbitos político, social o económico, vienen defendiendo su permanencia. Aunque la reclamación más inmediata se centra en extender la actividad hasta 2030, muchos de ellos van más allá y consideran que la planta podría seguir operando durante bastante más tiempo.

Archivo - Trabajadores de la Central Nuclear de de Almaraz celebran una concentración

Concentración de trabajadores de la Central Nuclear de Almaraz para exigir su continuidad. / El Periódico

Es ahora al Gobierno al que corresponde conceder el visto bueno definitivo para esta 'miniprórroga' que, de otorgarse, tendrá que llegar en el plazo de dos meses. ¿Sería el capítulo final de la instalación o el paso previo a una futura solicitud que permita mantenerla abierta durante la década siguiente?

"El objetivo a día de hoy es conseguir la prórroga hasta 2030. Más allá de esa fecha, creemos que no podemos anticipar un debate que deberá abordarse cuando llegue el momento y con toda la información disponible del contexto energético, de las necesidades del sistema eléctrico, de la evolución tecnológica y, por supuesto, de las evaluaciones de seguridad que correspondan entonces", responde Fernando Sánchez, presidente de la plataforma ciudadana Sí a Almaraz, Sí al futuro.

El ejemplo de North Anna

No obstante, Sánchez considera que "Almaraz está preparada para seguir funcionando muchos años más", al tiempo que recuerda que una planta "gemela" de la extremeña, la de North Anna, en Virginia (EEUU), "ha sido autorizada para operar hasta los 80 años y esa decisión habla por sí sola".

Esta instalación fue la que se tomó como modelo para construir la Central de Almaraz. Ambas se fueron levantando en la década de los setenta siguiendo un mismo diseño, por lo que sus sistemas y funcionamiento son muy similares. Y aunque la operación comercial de North Anna comenzó unos pocos años antes que la de Almaraz, de momento todo apunta a que su longevidad será mucho mayor: hasta 2058 su primer reactor y hasta 2060 el segundo.

El ejemplo de esta planta también aparece en la nota de valoración que sobre el dictamen del CSN envió a propia central. En ella se aduce que, "con una inversión anual de 50 millones de euros para la mejora, actualización y modernización de sus equipos, la Central Nuclear de Almaraz se encuentra en las mejores condiciones técnicas para seguir operando, como ya lo hace la Central de North Anna".

No se trata de un caso excepcional. Según Foro Nuclear, la patronal de este sector en España, en todo el mundo hay 144 plantas atómicas con autorización de explotación para sesenta o más años, 93 de ellas en Estados Unidos.

Centrales nucleares en el mundo con autorización para 60 o más años (Gráfico de columnas)

Renovaciones por periodos de diez años

Históricamente, las solicitudes de autorización para las nucleares se han pedido en España cada diez años, una cadencia que se rompió con las últimas renovaciones, pactadas en algunos casos por periodos algo inferiores al ajustarse al calendario previsto de cierre firmado por el Gobierno y las eléctricas en 2019. Una década es también el plazo asociado a las revisiones periódicas de seguridad, la evaluación integral que pasa una central para comprobar si continúa siendo suficientemente segura.

Una pasarela hacia un nuevo debate

"Nosotros no vemos 2030 como el final. Posponer el cierre previsto para 2027 y 2028 hasta ese año no solucionaría, por sí solo, los problemas de los trabajadores, de la comarca y de Extremadura", afirma Borja Romero, presidente del comité de empresa de la Central Nuclear de Almaraz. "Entendemos esta ampliación como una pasarela que permitiría ganar tiempo para que en España se produzca un verdadero debate sobre la energía nuclear y se recupere el sistema de renovaciones de las autorizaciones por periodos de diez años, como se venía haciendo hasta ahora", apostilla.

Además, resalta que en 2030 no cerrarían hipotéticamente solo los dos grupos de Almaraz, sino también una unidad de Ascó y la central de Cofrentes. "El cierre de cuatro grupos nucleares en un mismo año sería inviable". Por eso, cree que es necesario revisar el calendario actual y establecer un nuevo plan, no de cierre, sino de continuidad, basado en renovaciones sucesivas de diez años.

Cuando se solicitó la renovación en 2020, argumenta, toda la documentación técnica preparada y remitida al Consejo de Seguridad Nuclear contemplaba una autorización por ese periodo, siguiendo el procedimiento habitual. "La central, por tanto, ya estaba preparada técnicamente para operar hasta 2030", arguye. Lo que se haría ahora sería completar ese ciclo y recuperar la periodicidad habitual de las renovaciones.

El siguiente objetivo: 2040

"Nuestra aspiración es que, una vez concedida esta primera prórroga, se pueda plantear una nueva ampliación hasta 2040", afirma. Existen centrales muy similares en otros países que cuentan con autorización para operar durante "60 e incluso 80 años", mientras que Almaraz todavía no ha llegado a los 50. "Consideramos que existe margen suficiente para abordar como siguiente objetivo los 60 años de operación, que se alcanzarían aproximadamente en 2040", remacha.

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