Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Campo

Las olas de calor triplican el recorte de producción previsto en los cereales de invierno en Extremadura

Las cooperativas rebajan la estimación a 682.560 toneladas, incluyendo el maíz, 141.000 menos que en su primer avance de mayo, y 230.000 por debajo de 2025, a causa de las temperaturas y de la falta de lluvias en la fase final del cultivo

Imagen tomada con dron de maquinaria trabajando en un campo de cereal.

Imagen tomada con dron de maquinaria trabajando en un campo de cereal. / Jesús Diges / Efe

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Cáceres

Finalmente la climatología acabará pasando bastante más factura a la cosecha de cereales de lo que se había previsto en un primer momento. Las olas de calor de junio y julio unidas a la ausencia de precipitaciones durante las fases finales del cultivo han acentuado la merma en el potencial productivo. El Consejo Sectorial de Cereales de Cooperativas Agro-alimentarias de España ha realizado su segunda estimación de la cosecha de 2026, con información ya más precisa y procedente de una etapa más avanzada de la recolección en las principales zonas productoras del país. Y si en la primera, publicada en mayo, se avanzaba que el balance final de producción de cereales iba a caer en torno a un 23%, en esta revisión sitúa el descenso en un 30% en España.

Producción de cereales por regiones (Líneas)

Para Extremadura, entre uno y otro informe el pronóstico ha pasado de un retroceso que rondaba el 10% a uno de más del 25%. Si no se incluye el maíz (solo cereales de invierno), el descenso es notablemente más acusado, del 31,7%.

Producción y rendimiento

En todo el país, los nuevos datos sitúan la producción nacional de cereales en 18,6 millones de toneladas, sobre una superficie estimada de 5,28 millones de hectáreas, lo que sitúa el rendimiento medio nacional en 3,52 toneladas por hectárea. Este volumen se traduce en una revisión a la baja de 1,96 millones de toneladas respecto a la primera estimación que apuntaba a una cosecha de 20,56 millones de toneladas.

Una reducción más que significativa en comparación con el año precedente, que acabó con 26,64 millones de toneladas. En cuanto al rendimiento, cae un 24%. No obstante, esta cosecha fue "excepcional", recuerdan las cooperativas. En Extremadura, si hace dos meses se calculaba una producción de 823.753 toneladas, en este segundo documento se rebaja hasta las 682.560.

"Las expectativas favorables generadas por las precipitaciones de primavera no se han consolidado de manera uniforme. Las elevadas temperaturas registradas desde la segunda mitad de mayo aceleraron el desarrollo y la maduración de los cultivos en numerosas zonas del centro y norte peninsular, reduciendo el periodo de llenado, el peso del grano y, en consecuencia, el rendimiento final", se argumenta.

Impacto del calor y la sequía

"La evolución climática confirma las difíciles condiciones en las fases decisivas del cultivo". El mes de mayo fue muy cálido y seco, en definición de la Agencia Estatal de Meteorología, mientras que junio tuvo carácter extremadamente cálido y muy seco. La temperatura media peninsular se situó 3,2 grados por encima de lo normal y las precipitaciones alcanzaron únicamente el 39% de su valor habitual. "Esta situación provocó fuertes recortes de rendimiento, especialmente en aquellas zonas donde el cereal todavía se encontraba en fase de llenado cuando se produjeron los episodios de calor", se incide.

A estas circunstancias se suma una campaña muy desigual territorialmente, en la que los factores climáticos han impactado de diferente forma. Así, mientras que en buena parte del centro y norte del país el principal factor limitante ha sido el estrés térmico e hídrico, en Andalucía las lluvias persistentes del invierno provocaron encharcamientos, problemas de nascencia y falta de uniformidad en determinadas parcelas, afectando al potencial productivo y a la calidad del grano.

Rentabilidad y previsiones por cultivos

Aunque, pese a todo, los rendimientos se moverán en niveles próximos a la media de los últimos cinco años, desde las cooperativas se señala que hay que tener en cuenta también un componente económico que agrava el ejercicio: el alza de los costes de producción en insumos, energía y labores "que ha reducido de forma significativa la rentabilidad de las explotaciones cerealistas", haciendo que "el margen económico para los agricultores sea considerablemente menor que en campañas anteriores".

Por cultivos, la previsión es que en Extremadura se recojan 199.943 toneladas de trigo blando y 6.136 del duro. De cebada se auguran 101.031 toneladas, por 58.655 de avena y 49.459 de triticale y otros. Por encima de todos ellos quedará el maíz, con una estimación de 267.337 toneladas.

TEMAS

Tracking Pixel Contents