Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Los riesgos del agua

La UCE alerta tras ocho ahogamientos mortales en Extremadura: cómo prevenirlos

La organización pide extremar la vigilancia en piscinas, ríos, gargantas, canales y embalses, especialmente cuando hay menores o no existe servicio de socorrismo

La UCE recomienda que, antes de entrar al agua, conviene comprobar la profundidad y evitar saltos desde rocas, puentes o lugares desconocidos.

La UCE recomienda que, antes de entrar al agua, conviene comprobar la profundidad y evitar saltos desde rocas, puentes o lugares desconocidos. / Carlos Criado /- Europa Press

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Lola Luceño Barrantes

Lola Luceño Barrantes

Cáceres

La Unión de Consumidores de Extremadura (UCE) ha lanzado una llamada a la prudencia después de que la comunidad haya registrado ocho muertes por ahogamiento en lo que va de 2026, más del doble de las tres víctimas contabilizadas durante todo el año pasado.

La organización ha aprovechado la conmemoración del Día Mundial de la Prevención de los Ahogamientos para recordar que la vigilancia, la precaución y el sentido común pueden evitar buena parte de estas tragedias. Su advertencia se dirige especialmente a quienes acuden durante el verano a piscinas, ríos, gargantas, pantanos, canales y otras zonas de baño sin vigilancia.

El último fallecimiento conocido en la región se produjo esta semana en la piscina municipal de Alcántara, donde murió un hombre de 53 años, vecino de Mata de Alcántara y usuario de Asindi Plena Inclusión. La víctima fue atendida inicialmente por los monitores de la asociación y los socorristas, pero finalmente falleció en el centro de salud de la localidad.

|

| / |

Este caso elevó a ocho el balance extremeño de 2026. Veinte días antes había muerto en el Hospital Materno Infantil de Badajoz una niña de Almendralejo que había sufrido un ahogamiento en una piscina del Valle del Jerte.

Durante junio fallecieron otras tres personas en Rena, Talayuela y la presa de Majadillas. Entre ellas se encontraba un niño de dos años que cayó a un canal de riego, un joven de 25 años localizado en un lago del campo de golf de Talayuela y un hombre de 74 años hallado en el entorno de la presa de Majadillas.

Un junio con cifras históricas

En el conjunto de España, 217 personas murieron por ahogamiento no intencional entre enero y junio, según el Informe Nacional de Ahogamientos de la Real Federación Española de Salvamento y Socorrismo. Entre las víctimas había 18 niños y adolescentes.

Solo durante junio se registraron 92 fallecimientos, el dato más alto para ese mes desde que comenzó a elaborarse el informe en 2015. Andalucía encabezaba el balance del primer semestre con 39 víctimas, seguida de Galicia, con 32, y Canarias, con 30.

La UCE señala que una parte importante de los accidentes se produce en lugares sin socorrista o fuera del horario de vigilancia. Por ello, recomienda elegir siempre zonas de baño vigiladas, atender las indicaciones del personal de salvamento y respetar las banderas y las prohibiciones de acceso al agua.

La regla del 10/20 para vigilar a los niños

En el caso de los menores, la organización aconseja aplicar la denominada regla del 10/20: comprobar su situación cada diez segundos y mantenerse a una distancia que permita alcanzarlos en menos de veinte.

Los manguitos y flotadores pueden ayudar a mantenerse a flote, pero no sustituyen la supervisión constante de una persona adulta ni ofrecen la misma protección que un chaleco salvavidas homologado.

Los especialistas recuerdan que un niño pequeño puede ahogarse en muy poca cantidad de agua y en apenas unos segundos. La vigilancia debe mantenerse tanto cuando está dentro del agua como cuando juega cerca de piscinas, canales, balsas o estanques.

Vídeo | Cruz Roja alerta en Extremadura: "Jamás hay que entrar al agua para un rescate"

EUROPA PRESS

Precaución en ríos y pantanos

La UCE pide extremar las medidas de seguridad en las aguas abiertas, donde pueden existir corrientes, desniveles repentinos, vegetación sumergida, fondos resbaladizos y objetos que no se ven desde la superficie.

Antes de entrar conviene comprobar la profundidad y evitar saltos desde rocas, puentes o lugares desconocidos. También se desaconseja bañarse en zonas prohibidas o alejadas de los espacios habilitados.

La organización recomienda entrar en el agua de forma progresiva, especialmente después de una comida abundante, de realizar ejercicio intenso o de permanecer mucho tiempo expuesto al sol. El cambio brusco de temperatura puede provocar un síncope de hidrocución.

El consumo de alcohol supone otro factor de riesgo porque reduce los reflejos, altera la percepción del peligro y favorece decisiones imprudentes. Para practicar deportes acuáticos, la recomendación es utilizar siempre chaleco salvavidas.

Qué hacer ante una emergencia

Si una persona es arrastrada por una corriente de retorno en el mar, no debe intentar nadar directamente contra ella, ya que podría agotarse. La recomendación es avanzar en paralelo a la costa hasta salir de la corriente y pedir ayuda levantando los brazos.

Cuando se observa a alguien en peligro, hay que avisar inmediatamente a los socorristas o llamar al 112. La UCE y Cruz Roja advierten de que no se debe entrar al agua para realizar un rescate sin formación, porque la víctima puede arrastrar también a quien trata de auxiliarla.

Mientras llegan los servicios de emergencia, puede lanzarse desde tierra un flotador, una cuerda o cualquier objeto que permita a la persona mantenerse en la superficie. La prioridad es evitar que el intento de rescate termine provocando una segunda víctima.

"Disfrutar del agua también exige responsabilidad. La vigilancia, la prudencia y el sentido común salvan vidas", concluye la Unión de Consumidores de Extremadura.

TEMAS

Tracking Pixel Contents