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Siniestralidad en el trabajo

Bajan los accidentes laborales en Extremadura, pero preocupa la cifra de víctimas mortales

La región suma más de 5.100 trabajadores y a la vez reduce ligeramente los siniestros hasta 11.242 durante el primer semestre de 2026

Construcción e industria figuran entre los sectores con mayores índices de siniestralidad en lo que va de año.

Construcción e industria figuran entre los sectores con mayores índices de siniestralidad en lo que va de año. / Efe

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L. L.

Cáceres

Más trabajadores y un riesgo ligeramente menor de sufrir un accidente laboral. Extremadura cerró el primer semestre de 2026 con una afiliación media de 417.752 personas, más de 5.100 por encima del mismo periodo del año anterior, mientras que el número total de siniestros descendió de 11.294 a 11.242. La bajada fue reducida, de 52 casos, pero se produjo al mismo tiempo que crecía el empleo.

La mejora se aprecia también en el índice de incidencia, que relaciona los accidentes con baja con el volumen de trabajadores y permite medir el riesgo real. Este indicador pasó de 13,94 a 13,75 siniestros por cada 1.000 empleados, según el balance difundido por la Junta de Extremadura. El Ejecutivo regional sostiene así que la probabilidad de sufrir un accidente laboral disminuyó pese al aumento de la afiliación y de la actividad económica.

La evolución de los datos generales contrasta, sin embargo, con los accidentes más graves. Al menos doce trabajadores perdieron la vida durante los seis primeros meses del año, diez de ellos asalariados y dos autónomos. En el mismo periodo de 2025 se habían contabilizado siete fallecidos entre los empleados por cuenta ajena y ninguno entre los autónomos. La Junta mantiene por ello su "máxima preocupación" y asegura que cada muerte obliga a reforzar la prevención y la vigilancia de los riesgos en los centros de trabajo.

El balance mejora también entre los autónomos en el conjunto de la siniestralidad. Los accidentes con baja en este colectivo bajaron de 472 a 426 y se redujo igualmente su índice de incidencia. Además, el 98,5% de todos los siniestros registrados tuvo carácter leve.

El descenso más acusado se produjo en las enfermedades profesionales declaradas. Durante el primer semestre se comunicaron 89 casos, frente a los 270 contabilizados en el mismo periodo de 2025.

La Junta atribuye esta evolución general al refuerzo de las actuaciones preventivas desarrolladas por el Centro Extremeño de Seguridad y Salud Laboral (CESSLA) y la Inspección de Trabajo y Seguridad Social. Estas intervenciones incluyen visitas a centros laborales, investigaciones de accidentes, campañas sectoriales y controles específicos en empresas con mayores índices de siniestralidad.

Durante 2025 se realizaron 4.890 actuaciones inspectoras, más de 11.000 requerimientos en seguridad y salud laboral, unas 2.600 visitas de los técnicos de los CESSLA y más de 200 investigaciones. En 2026 ya se han superado las 750 visitas a centros de trabajo.

La Administración regional defiende también que ha aumentado los medios humanos y materiales. Badajoz ha pasado de cuatro inspectores de trabajo "de calle" a once, mientras que Cáceres cuenta con seis, uno más que hace tres años. A ellos se suman doce subinspectores especializados en Badajoz y seis en Cáceres. Los CESSLA disponen de dieciséis plazas de técnicos de prevención, once de ellas cubiertas, y las vacantes se han incorporado a procesos selectivos.

Entre las nuevas iniciativas figura una campaña en redes sociales dirigida a los trabajadores autónomos para acercar recomendaciones prácticas de seguridad y reforzar la cultura preventiva en un colectivo que la Junta considera clave para la economía regional.

También se han incorporado cuatro vehículos mediante renting para facilitar las inspecciones y se han ejecutado mejoras en el CESSLA de Cáceres, entre ellas la renovación del ascensor, la climatización, las ventanas, la accesibilidad y el mobiliario ergonómico.

Refuerzo de la prevención

La Junta asegura que continuará intensificando las actuaciones desarrolladas conjuntamente por el CESSLA y la Inspección de Trabajo y Seguridad Social. El trabajo incluye visitas a los centros laborales, investigaciones para determinar las causas de los accidentes, campañas dirigidas a sectores concretos y actuaciones específicas en empresas que presentan mayores índices de siniestralidad.

La directora general de Trabajo, Pilar Bueno, explicó recientemente en la Asamblea de Extremadura que Badajoz ha pasado de disponer de cuatro inspectores de trabajo "de calle" a contar con once, además de la estructura directiva. En esta provincia trabajan también doce subinspectores especializados en seguridad y salud laboral.

En Cáceres hay seis inspectores, uno más que hace tres años, y otros tantos subinspectores especializados. En los CESSLA existen dieciséis plazas de técnicos de prevención, de las que once están cubiertas. Las vacantes, según indicó Bueno, se han incluido en procesos selectivos.

La Junta ha reforzado igualmente los medios materiales con cuatro vehículos nuevos mediante renting para realizar visitas a centros de trabajo. En el CESSLA de Cáceres se han renovado el ascensor, la climatización, las ventanas, la accesibilidad y el mobiliario ergonómico.

La responsable autonómica señaló también que el presupuesto de su departamento se ha duplicado y destacó la existencia de subvenciones para retirar amianto, instalar líneas de vida, adaptar puestos de trabajo para personas con discapacidad sobrevenida y financiar proyectos preventivos de organizaciones empresariales y sindicales.

Campaña para los autónomos

Una de las nuevas actuaciones anunciadas es una campaña de sensibilización sobre prevención de riesgos laborales dirigida específicamente a los trabajadores autónomos. La iniciativa se difundirá a través de las redes sociales y buscará acercar recomendaciones prácticas de seguridad a este colectivo, además de reforzar la cultura preventiva. La Junta subraya el peso de los autónomos en la economía regional y la necesidad de adaptar a sus características tanto los mensajes como los canales utilizados.

Los datos del semestre reflejan una reducción de los accidentes con baja entre los trabajadores por cuenta propia, desde los 472 registrados en 2025 hasta los 426 de este año. También disminuyó su índice de incidencia, aunque dos autónomos se encuentran entre las víctimas mortales contabilizadas durante el periodo.

Al menos doce fallecidos en seis meses

La evolución favorable de los indicadores generales queda ensombrecida por los accidentes más graves. Al menos doce trabajadores perdieron la vida en Extremadura durante el primer semestre de 2026, frente a los siete contabilizados en el mismo periodo del año anterior.

Entre los siniestros registrados figura el ocurrido el 13 de enero en Torremayor, donde una trabajadora de 36 años murió al quedar atrapada en la maquinaria de una empresa dedicada a la fabricación de paneles.

El 12 de febrero, un operario de grúa de 60 años falleció atropellado en la A-66, cerca de Zafra, cuando acudía a auxiliar a un vehículo averiado. Cuatro días después, un trabajador de 31 años sufrió graves quemaduras tras una deflagración en un taller de chapa y pintura de Don Benito y murió al día siguiente.

El 21 de febrero, un empleado de 65 años perdió la vida al precipitarse desde el tejado de una fábrica de piensos de Puebla de Alcocer. El 19 de marzo, otro trabajador, de 42 años, falleció tras caer desde la cubierta de una nave industrial de Don Benito.

La cadena continuó el 11 de mayo en Fuente del Maestre, donde un empleado municipal de 61 años quedó atrapado entre dos camiones mientras realizaba labores como conductor de maquinaria.

En junio se sucedieron varios accidentes. Un trabajador de 25 años fue hallado muerto el día 4 en una charca del campo de golf de Talayuela, donde realizaba tareas de desbroce. El 11 de junio, un hombre de 59 años perdió la vida en una finca de Talavera la Real tras quedar atrapado bajo una tolva de gran peso.

El 26 de junio, un trabajador de 43 años murió al precipitarse desde una altura aproximada de dos plantas mientras participaba en la reforma de un inmueble en Pinofranqueado. El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Plasencia abrió diligencias y solicitó un informe a la Inspección de Trabajo para esclarecer las condiciones en las que se desarrollaban las obras.

La sucesión de siniestros continuó ya en julio. El día 3, un trabajador de 50 años falleció atropellado por una máquina en la A-66, a la altura de Almendralejo. La Junta insiste en que cada accidente mortal representa una tragedia y obliga a mantener la vigilancia y reforzar las medidas preventivas.

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