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Salud Laboral

Una de cada cinco bajas laborales en Extremadura supera ya el año y concentra un tercio de las jornadas perdidas

Los procesos de más de 365 días representan solo el 9% del total en Extremadura, pero explican el 42% del crecimiento de las ausencias desde 2018

Una sanitaria atiende a una paciente en un centro de salud.

Una sanitaria atiende a una paciente en un centro de salud. / Efe

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Lola Luceño Barrantes

Lola Luceño Barrantes

Cáceres

Las bajas laborales de larga duración tienen un peso mucho mayor del que su número puede hacer pensar. Los procesos que superan los 365 días representan solamente el 9% del total, pero concentran el 33% de todas las jornadas perdidas en Extremadura y explican el 42% del crecimiento de las ausencias registrado desde 2018 hasta 2024, último año completo de referencia.

La diferencia se entiende con facilidad: una baja de pocos días apenas suma jornadas al cómputo anual, mientras que un proceso de más de doce meses acumula centenares. Por eso, aunque estas bajas son minoritarias, tienen una influencia decisiva sobre el volumen final de jornadas perdidas.

Los datos proceden del estudio elaborado por Umivale Activa y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie) a partir de los procesos registrados por la Seguridad Social. El informe cifra en alrededor de 21.000 las personas que cada día se encuentran de baja en Extremadura, dentro de una tendencia de crecimiento de la incapacidad temporal en los últimos años.

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Casi una de cada cinco bajas abiertas

Al terminar 2024, el 18,8% de los procesos que seguían abiertos en la comunidad llevaba ya más de un año de duración, frente al 15% registrado en 2018. La media española se sitúa en el 17,4%, por debajo del dato extremeño.

La prevalencia alcanza en la región las 11 bajas de más de 365 días por cada 1.000 trabajadores, frente a las 5,8 de seis años antes. El incremento es del 88,9%, lo que supone que este tipo de procesos prácticamente se ha duplicado desde 2018.

La tasa regional también supera la española, situada en 10,1 bajas por cada millar de trabajadores.

Solo son el 9%, pero acumulan un tercio de los días

El peso de estas bajas se dispara cuando se observan las jornadas perdidas. Los procesos que superan el año representan únicamente el 9% del total, pero acumulan el 33% de todos los días de ausencia por incapacidad temporal en Extremadura.

Además, explican por sí solos el 42% del crecimiento de las jornadas perdidas registrado desde 2018 hasta 2024.

Su duración marca la diferencia. Mientras los procesos más breves añaden unos pocos días al balance anual, una baja que supera los doce meses puede acumular varios centenares.

Una de cada tres termina en incapacidad permanente

No todas las bajas que pasan del año terminan con el reconocimiento de una incapacidad permanente. De los procesos prolongados que finalizaron, el 33,2% acabó con la aprobación de esta prestación.

La proporción fue del 34,5% en Badajoz y del 30,2% en Cáceres.

El porcentaje regional ha disminuido respecto a 2018, cuando el 38,2% de las bajas de más de un año terminaba en incapacidad permanente. Esto implica que una parte considerable de estos procesos largos acaba con la reincorporación del trabajador o con otro desenlace distinto al reconocimiento de una incapacidad.

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