En cartel hasta el 16 de agosto
"Fedra no está loca": Lydia Bosch regresa al teatro con una gran ovación en el Festival de Mérida
El montaje, dirigido por José María del Castillo, transmite una visión diferente del mito clásico, donde se indaga en la culpa y las pasiones humanas

Lydia Bosch y Julio Peña en 'Fedra, en los infiernos' en el Teatro Romano de Mérida. / Jero Morales
Laura Morales Montero
"Fedra no está loca, Fedra siente más de lo que debería". El Teatro Romano acogió la noche del miércoles la vuelta a los escenarios de Lydia Bosch como protagonista de 'Fedra, en los infiernos' en el marco de la 72ª edición del Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida. Una versión del mito, escrita por José María del Castillo, en el que se indaga en las pasiones humana, lo prohibido y la culpabilidad. La representación estará en escena hasta el domingo 16 de agosto a las 22.45 horas.
Una noche calurosa de verano con una cávea abarrotada de gente daba la bienvenida a la sexta propuesta del festival protagonizada por Lydia Bosch, como Fedra, Julio Peña, como su hijastro Hipólito, y Alejandro Albarracín, como su marido Teseo.

'Fedra, en los infiernos' en el Teatro Romano de Mérida. / Jero Morales
Mientras los visitantes iban ocupando su asiento, un grupo de Moiras bailaban con hilos rojos alrededor de un árbol y música de fondo. Fue en el momento en el que se apagaron las luces cuando Eva Diago dio comienzo a la obra cantando mientras que Marta Calvó y Antonio Albella, las otras dos Moiras, coreaban y bailaban.
"Todos somos víctimas de nuestro propio destino"
La obra sitúa la historia en el inframundo, el lugar al que llega Fedra tras su suicidio, provocado por la vergüenza de su amor prohibido hacia Hipólito, donde pide una segunda oportunidad sumida al riesgo a repetir su destino.
Fedra convence a las Moiras para volver al pasado y reescribir su historia, pero por más que lo intenta, su amor prohibido con Hipólito la lleva a repetir sus errores. Haciendo participe al público, Fedra, en un monólogo, se autoconvence de que "no está loca", un autoengaño que las mujeres viven en muchas situaciones de su vida.

Escena de la obra 'Fedra, en los infiernos", montaje del Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida. / Festival de Mérida
Sus impulsos son más fuertes que ella y vuelve a caer en los brazos de Hipólito, pero el remordimiento y la culpa hacen que su vida vuelva al punto en el que se encontraba al principio, un intento de reescribir una historia que parece inevitable.
Sin culpa
"Fedra no está loca, Fedra siente más de lo que debía, pero Fedra no está loca". La protagonista recuerda a todas las mujeres de la historia a la que se les ha juzgado y han vivido sin libertad y con culpa.
Además, reflexiona sobre una vida sin culpa, con la libertad de no ser juzgada por los ojos de nadie ajeno a ella misma, mientras que acaba manifestando que haría lo mismo en una tercera vida, pero sin la "losa de la culpa".
El Teatro Romano se fundió en aplausos y vítores cuando la representación llegó a su fin con una de las ovaciones más largas de esta edición. Abrazos, emoción y felicidad era el reflejo en las caras del elenco en el que participaban Lydia Bosch, Julio Peña, Alejandro Albarracín, Marta Calvó, Eva Diago, Antonio Albella y Yaiza Marcos.
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