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Continuidad de la central

Almaraz irrumpe en el descanso de agosto: catarata de reacciones en la política extremeña

Quintana reivindica la posición del Gobierno y pone el foco en los impuestos, mientras el PP habla de "victoria social" y Morales pide aprovechar la prórroga para impulsar alternativas económicas

Vista de la Central Nuclear de Almaraz.

Vista de la Central Nuclear de Almaraz. / CSN

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Mérida

La prórroga de la Central Nuclear de Almaraz hasta junio de 2030 ha irrumpido de lleno en la aparente calma política de agosto en Extremadura. Tras publicarse este viernes en el Boletín Oficial del Estado la orden que permite a los dos reactores continuar en funcionamiento más allá de las fechas de cierre previstas hasta ahora, las reacciones se han sucedido desde distintos ámbitos institucionales y políticos.

El delegado del Gobierno en Extremadura, José Luis Quintana, ha reivindicado la posición mantenida por el Ejecutivo central durante todo el proceso y ha defendido que la decisión se ha adoptado con "seriedad". Ha insistido en que el Gobierno "no se ha movido de su posición en ningún momento" y ha recordado que la continuidad estaba condicionada al cumplimiento de determinados requisitos, entre ellos la seguridad de la planta y que la prolongación no implicara un coste adicional para los consumidores.

En este sentido, ha cuestionado que la Junta pueda rebajar los impuestos que soportan las compañías propietarias de la instalación cuando, según ha señalado, estas atraviesan un momento de elevados beneficios, cotizaciones y dividendos. "¿Le va a perdonar los 90 millones?", se ha preguntado Quintana, que ha advertido de las consecuencias que una rebaja de esa magnitud podría tener sobre los recursos destinados a los servicios públicos extremeños.

También ha tratado de desactivar la lectura de que el Ejecutivo central haya rectificado por las presiones políticas de los últimos meses. En su opinión, fueron las empresas las que finalmente solicitaron la prórroga aceptando los requisitos fijados por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.

Al mismo tiempo, Quintana ha mantenido una cierta distancia respecto a quienes plantean prolongar la vida de Almaraz durante varias décadas más. "La energía nuclear no es la energía del futuro", ha asegurado, antes de reclamar que las administraciones trabajen en una transición económica para el Campo Arañuelo.

El PP reivindica la movilización

La lectura desde el Gobierno autonómico y el Partido Popular ha sido muy distinta. El vicepresidente de la Junta y consejero de Presidencia, Abel Bautista, ha presentado la prórroga como el resultado de la presión mantenida durante los últimos meses desde Extremadura.

"Almaraz continúa y Extremadura respira", ha escrito Bautista en la red social X. El vicepresidente ha destacado el "esfuerzo, constancia y empeño" de una región que, según ha defendido, se ha movilizado para preservar más de 3.000 empleos, la actividad económica de la comarca y la aportación energética de la central. "Nadie nos ha regalado nada. Nunca", ha concluido.

En una línea similar se ha expresado el portavoz del Grupo Parlamentario Popular, José Ángel Sánchez Juliá, que ha calificado la decisión de "victoria social" frente a lo que considera que era un "cierre ideológico". Así, ha recordado las movilizaciones, actos institucionales y acciones políticas desarrolladas durante los últimos meses y ha atribuido un papel especialmente relevante a la presidenta de la Junta, María Guardiola, en la defensa de la continuidad de los reactores.

"David le ha doblado el brazo a Goliat", ha resumido el portavoz popular, que sostiene que el Gobierno central terminó aceptando la prórroga por la presión ejercida desde Extremadura y después del informe favorable del Consejo de Seguridad Nuclear. El dirigente popular ha vinculado además la continuidad de la central no solo al empleo y al futuro del Campo Arañuelo, sino también al debate sobre la soberanía energética de España.

Morales pide ir más allá

Desde la Diputación de Cáceres, su presidente, Miguel Ángel Morales, también ha recibido la decisión como una "muy buena noticia" y "un día de alegría para toda la región". Ha defendido que mantener Almaraz abierta permite preservar actividad económica, empleo y población en una comarca especialmente expuesta al reto demográfico. A su juicio, la decisión garantiza por ahora "la forma de vida de una comarca" y debería quedar al margen de la confrontación partidista.

El presidente de la institución provincial ha reclamado aprovechar el tiempo ganado con la prórroga para avanzar en nuevos proyectos industriales capaces de reducir la dependencia de la zona respecto a la central. "No podemos quedarnos solo con la alegría de esta noticia", ha señalado Morales, que ha citado expresamente la gigafactoría entre las iniciativas que, a su juicio, deberían impulsarse.

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