Impacto local
La rave ilegal apenas se nota en los negocios de La Granja: "Viene mucha gente, pero no gastan casi nada"
El bar y la tienda del pueblo perciben poco movimiento, mientras el chiringuito de la piscina reconoce más clientes pero asegura que el gasto es menor de lo esperado. La Guardia Civil señala que "todo sigue igual" a primera hora de este domingo

E. P. E.

Más de un millar de vehículos, caravanas instaladas durante días, asistentes llegados de distintos países y un movimiento de personas difícilmente imaginable cualquier otro fin de semana en un municipio como La Granja. La macrofiesta ilegal instalada junto a la piscina natural ha multiplicado estos días la población de la localidad, pero esa afluencia extraordinaria no se está traduciendo, al menos por ahora, en una lluvia de ingresos para los negocios del pueblo.
La imagen puede resultar engañosa. Hay más personas, más tránsito y bastante más movimiento que cualquier fin de semana de agosto, pero buena parte de los participantes en la rave permanecen dentro de la zona en la que se han instalado, donde disponen de sus propios puestos de comida y bebida. Los establecimientos de La Granja apenas han notado hasta este domingo una parte de ese flujo.
"Un poquito más sí se nota porque somos un pueblo muy pequeño y siempre que viene gente algo más se nota", explica Rosi, del bar Champán. La diferencia ha comenzado a apreciarse especialmente este domingo. "Ayer no subió nadie y hoy está subiendo bastante gente", señala.
La presencia de centenares de personas a escasos metros del casco urbano también ha despertado la curiosidad entre los propios vecinos. "La novedad en un pueblo pequeño siempre es la novedad. La gente está un poco expectante", resume.
Muy pocas compras en la tienda
El efecto ha sido todavía menor en la tienda Sediaco. Ana y Benhour aseguran que, pese al enorme volumen de personas concentradas en las inmediaciones de la piscina, solo dos o tres participantes se habían acercado a comprar.

E. P. E.
"De momento, muy poquito porque no ha venido mucha gente", explican. El establecimiento mantendrá su horario habitual y no abrirá este domingo específicamente por la celebración de la rave. Su impresión es que quienes necesiten hacer compras más importantes pueden desplazarse a otras localidades. "Imaginamos que se irán a pueblos cercanos que tienen supermercados más grandes", apuntan.
Tampoco habían sufrido hasta el momento incidencias relacionadas con la concentración. "De momento no", indicaban sobre las posibles molestias para los vecinos y comerciantes, aunque todavía quedaba por comprobar cómo evolucionaría el fin de semana con la mayor afluencia de asistentes.
Más clientes, pero menos consumo
La situación resulta especialmente llamativa en el negocio situado más cerca de la rave. El chiringuito de la piscina natural, prácticamente pegado a la zona donde se encuentran los vehículos y los escenarios, sí ha registrado un aumento evidente de clientes. Sin embargo, sus responsables matizan que más personas no significa necesariamente más negocio.
"Se nota que ha venido mucha más gente, pero creo que no es tan beneficioso para nosotros como parece", explican.
En un fin de semana de agosto como este, detallan, lo habitual sería tener las mesas ocupadas por clientes que acuden a comer. La rave ha cambiado ese perfil. "Este fin de semana deberíamos tener todas las mesas llenas de comidas y, sin embargo, no es así. Este público es distinto, es gente que viene a tomar algo y se va. Están mucho rato en las mesas y apenas consumen", señalan.
La explicación está también unos metros más allá. Dentro del recinto improvisado de la macrofiesta hay numerosos puestos de comida y bebida, con pizzas, hamburguesas, comida vegana, arroz con curry y otros productos, además de asistentes que han llegado en caravanas y vehículos preparados para permanecer varios días. Una pequeña infraestructura propia que reduce la necesidad de desplazarse hasta los establecimientos del municipio.
Así, la concentración que ha cambiado por completo durante unos días la imagen habitual de La Granja ha generado por ahora más movimiento que caja. Hay curiosidad, aparecen algunos clientes nuevos y este domingo comienza a observarse más tránsito hacia el pueblo, pero los comerciantes consultados están lejos de hablar de un impacto económico extraordinario.
Mientras tanto, la Guardia Civil ha señalado a primera hora de este domingo que la situación continúa sin cambios relevantes y mantiene el dispositivo desplegado en torno a la macrofiesta.
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