Hacer el agosto con...
Israel Lancho: "No desconecto nunca; creo que soy adicto al trabajo"
Para el extorero, ganadero y empresario pacense el verano no es sinónimo de vacaciones y asevera que prefiere "mil veces el invierno y el otoño, con una buena lumbre"

Israel Lancho en su finca, La Deheseada, en Badajoz. / Cedida

Israel Lancho (Badajoz, 1979) nace en la capital pacense con la vocación a la tauromaquia. En 2007 tomó la alternativa en el coso de Pardaleras y su última corrida fue once años después, en 2018 en la misma plaza pacense. Desde entonces se centró en su empresa de productos gourmet ‘Gourmet del Monte’ y en la ganadería de raza angus ‘La Dehesada’. Su vínculo con la tauromaquia permanece intacto: es representante de la ganadería de toros de lidia Carriquiri y es apoderado del matador Julio Benítez ‘El Cordobés’.
Es padre de dos niños y otro que viene de camino. En 2025 se casó con Mercy Talavera, una mujer de Lima a la que conoció en uno de sus viajes a Perú como torero. Lancho huye de la ciudad, vive en el campo, "en medio de la dehesa extremeña, el mejor sitio para vivir y criar a los niños", dice.
¿Qué significa para usted 'hacer el agosto': ganar más, trabajar mejor o disfrutar más?
Para mí hacer el agosto es trabajar más y pasar más calor. Además, es más frustrante porque hay mucha gente de vacaciones y los que trabajamos sufrimos las consecuencias que normalmente son retrasos en cualquier tipo de gestión.
¿Qué cambia este mes en su día a día?
En mi día a día hay una parte que no cambia para nada porque hay que estar pendiente del ganado y de los clientes, pero después siempre surgen cosas nuevas que atender. Más todavía pensando en que no solo tengo un negocio. Soy ganadero de manso, representante de una ganadería de lidia, apoderado de El Cordobés y también tenemos una tienda online de ibéricos, vinos y productos gourmet. La verdad es que no me aburro.
¿Cuál es su refugio favorito en Extremadura cuando aprieta el calor?
Mi refugio era la playa de Cheles, aunque ahora ya no suelo ir por falta de tiempo. Yo no soy muy acuático, pero lo descubrí cuando tras una fuerte cornada un médico me recomendó nadar y en las piscinas no me esforzaba al 100% porque paraba. En el pantano de Alqueva me alquilé una barca con mi banderillero, nos íbamos lejos de la orilla, me tiraba al agua y le decía a mi compañero que se desviase 10 metros y para esforzarme más y recuperarme antes.
¿Es de río o de montaña, o por el contrario se va a la playa?
Como verás no soy de playa aunque cuando vivía en Lima (Perú) me alquilé un apartamento cerca de la playa e iba a diario a pasearla. Me gusta más la montaña. Hace años me gustaba subir corriendo la Sierra de Alor.
¿Qué mito del verano le gustaría desmontar?
Que el verano es la mejor estación del año. Prefiero 1.000 veces el invierno y el otoño con una buena lumbre, un buen cocido y un paseo por la dehesa. Me gustan los días de niebla en el campo. Y la primavera me gusta también. Todas las estaciones mejor que el verano.
¿Desconecta en agosto?
Yo no desconecto nunca. No soy capaz. Creo que soy adicto al trabajo. Me ilusiona crecer, descubrir, inventar, emprender...
¿Qué libro está leyendo?
Ahora mismo lo que leo casi diariamente es La Biblia. Me da paz interior y recomiendo a todo el mundo que la lea.
¿Qué canción resume su mejor verano?
Para mí no hay ninguna canción específica en mi verano actual. Pero si añoro los éxitos de los veranos de los 80 y 90 cuando era un niño y los escuchaba en la radio del coche cuando iba de camino a La Antilla (Huelva).
¿Gazpacho o salmorejo, tortilla de patatas con o sin cebolla, cerveza o vino blanco?
Prefiero el gazpacho, la tortilla con cebolla y un buen vino blanco ‘Tierramojá’, que es el mío y es extremeño.
¿A quién invitaría a compartir unos días de verano en Extremadura y qué plan le propondría?
No creas que me gustaría mucho que se descubriese Extremadura porque a ver si se va a masificar esto y aquí se vive muy bien. Creo que no somos conscientes de la calidad de vida que tenemos en la región. Es curioso que los descubridores más célebres eran extremeños y, sin embargo, Extremadura siga siendo la gran desconocida. Pero si tuviese que invitar a un personaje, sería a Donald Trump.Lo llevaría a una verbena de pueblo. Seguro que se lo pasaría pipa bailándonos algunos de sus pasos prohibidos.
Cuando llegue septiembre, ¿qué le gustaría poder decir que ha conseguido este agosto?
Pues lo primero que me gustaría decir es que todas las guerras se terminaron; que se ha encontrado cura para el cáncer o que los mayores problemas sociales se resolvieron. En fin un sueño de una noche calurosa agosto. Supongo.
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