Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

En el río Salor

Extremadura alegará contra el derribo de la presa de Hijadilla: “Es un espacio de biodiversidad que debemos proteger”

La Junta rechaza la retirada planteada por la Confederación del Tajo y defiende el valor ambiental y patrimonial de la presa

Imagen de la presa de Hijadilla, en Cáceres.

Imagen de la presa de Hijadilla, en Cáceres. / El Periódico

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Cáceres

La Junta de Extremadura va a alegar contra el derribo de la presa de Hijadilla, en el término municipal de Cáceres, para defender su conservación. La Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT) dio inicio hace varias semanas a los trámites para avanzar en la retirada de esta infraestructura hidráulica. Desde la Consejería de Industria, Energía, Ciencia y Territorio, apuntan, sin embargo, que "esta presa forma parte del patrimonio vernáculo de Extremadura y de un paisaje ligado desde hace décadas a nuestra tierra".

"Además, es un espacio de biodiversidad que debemos proteger. El agua que conserva sirve de refugio para distintas especies y ha convertido este entorno del río Salor en un enclave natural de valor que merece ser preservado".

Oposición de la Junta

Víctor del Moral, secretario general de Desarrollo del Territorio, ya adelantó a finales de la semana pasada la oposición del ejecutivo autonómico a esta actuación. "La presa de Hijadilla es la única zona en la que hay agua en este tramo intermedio del río Salor en esta época del año; pues bien, a pesar de ello la Confederación Hidrográfica del Tajo la quiere demoler. Desconocemos las razones, pero la Junta de Extremadura se va a oponer", adelantó en un mensaje en la red social X.

En esta misma línea, la Federación Extremeña de Caza (Fedexcaza) informo hace unos días que ha presentado alegaciones contra el proyecto de demolición del azud de Hijadilla. A través de un comunicado, exigió "que antes de ejecutar el derribo se analice de forma rigurosa qué efectos tendrá sobre el ecosistema y dónde existirá mayor biodiversidad: con la presa o sin ella".

"Terrorismo ecológico"

Fedexcaza argumentó que esta lámina de agua "constituye actualmente un recurso de gran valor para la fauna silvestre, la caza menor y mayor, la ganadería extensiva y la conservación de especies como la tórtola europea, especialmente durante los periodos de estiaje".

Panorámica de la lámina de agua de Hijadilla.

Panorámica de la lámina de agua de Hijadilla. / Fedexcaza

"No se puede hablar de restauración ambiental cuando ni siquiera se ha demostrado que la demolición vaya a generar más biodiversidad", aseveró el presidente de Fedexcaza, José María Gallardo, quien calificó de "terrorismo ecológico" plantear el derribo de la infraestructura sin haber evaluado previamente las consecuencias de esta actuación sobre el ecosistema.

La presa de Hijadilla se encuentra en el paraje Casa de Hijadilla, en el río Salor, y estuvo vinculada originalmente a un aprovechamiento de agua destinado al riego. La infraestructura cuenta con un salto bruto de tres metros y se encuentra entre las obras que la Confederación Hidrográfica del Tajo analiza dentro de sus trabajos para identificar obstáculos transversales y longitudinales en los cauces de la demarcación. Según consta en el expediente, las instalaciones asociadas al aprovechamiento están abandonadas y llevan más de tres años sin utilizarse.

El procedimiento

La CHT inició el procedimiento después de constatar que tanto el titular del aprovechamiento como el título administrativo son inexistentes o desconocidos. Esta circunstancia llevó al organismo de cuenca a recurrir a un anuncio público con el objetivo de localizar a posibles titulares de derechos o personas afectadas antes de continuar con la tramitación para la retirada de la infraestructura.

El caso de Hijadilla no parece ser aislado en Extremadura. La posible eliminación de pequeñas presas y azudes se enmarca en la política europea de restauración fluvial y de recuperación de la continuidad de los ríos. Julián Mora Aliseda, catedrático de Ordenación del Territorio y Desarrollo Sostenible de la Universidad de Extremadura, calcula que alrededor de 80 estructuras de la región podrían ser, al menos teóricamente, "potencialmente susceptibles de retirada o demolición" a través de procesos similares.

Criterios

Mora Aliseda explica que el reglamento europeo de restauración de la naturaleza contempla la elaboración de inventarios de las barreras artificiales existentes en los cursos de agua para determinar cuáles pueden considerarse obsoletas. Dentro de esta categoría entrarían aquellas que ya no sean necesarias para usos como la generación eléctrica, la navegación, el abastecimiento, la prevención de inundaciones u otros aprovechamientos.

A partir de los inventarios disponibles, el catedrático estima que en la parte extremeña de la cuenca del Tajo podría haber entre 300 y 450 obstáculos transversales, mientras que en la del Guadiana se situarían entre 100 y 150. Aplicando de manera orientativa las proporciones europeas de barreras consideradas obsoletas o sin uso, calcula que unas 60 estructuras del Tajo y alrededor de 20 del Guadiana podrían encajar entre las potencialmente susceptibles de retirada.

Singularidades extremeñas

Esta cifra no significa que exista ya una decisión administrativa para derribar esas 80 infraestructuras. Se trata de una estimación sobre las que podrían someterse a análisis conforme a los criterios europeos. Mora Aliseda reclama además que cualquier decisión tenga en cuenta las "singularidades" climáticas de Extremadura, donde numerosos ríos sufren "fuertes estiajes" y acusados descensos de caudal durante el verano. "No es lo mismo el flujo de agua en los cauces del norte y centro europeos, o del Cantábrico, que en los mediterráneos del sur y suroeste peninsular", argumenta.

Entre ellos cita el Almonte, el Salor, el Ardila, el Guadámez, el Ruecas, el Búrdalo o el Ortigas. También defiende que azudes y pequeñas presas sean valorados no solo como obstáculos fluviales, sino atendiendo a su función "histórica, ambiental y territorial", pues muchos están ligados a antiguos molinos, huertas, abrevaderos, usos ganaderos o pequeños núcleos rurales.

Tracking Pixel Contents