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FEBRERO

La fiesta en la calle

La comparsas Los Lingotes ganó el concurso de 2022.

La comparsas Los Lingotes ganó el concurso de 2022. / Andrés Rodríguez

Ascensión Martínez Romasanta

Ascensión Martínez Romasanta

Periodista

Tantas penas, tanto sufrimiento, tantas cifras diarias de contagios, de hospitalizados y de fallecidos. Tantas restricciones y aforos limitados. El año empezó mal porque la crisis sanitaria no daba tregua. Cuántas veces anunciaron la luz al final del túnel y la oscuridad parecía no tener fin. No lo tiene, pero se nos ha hecho la vista y sabemos encontrar en la penumbra siluetas de la vida que aguarda impaciente. Eran y son tantas las ganas de echarse a la calle que toda celebración sabe a poco. Cada fiesta es un premio y hemos aprendido que el tiempo es un regalo. Se acercaba febrero y parecía un sacrilegio organizar un Carnaval. Otros con más renombre, fama y soniquete lo pospusieron por el temor fundado a propagar el mal. Badajoz se echó para adelante. Las calles esperaban abiertas y se llenaron, a pesar de las advertencias. El aire libre era un soplo de esperanza y había que disfrutarlo. Había que celebrar la buena nueva. El 10 de febrero de 2022 el Boletín Oficial del Estado publicó la resolución del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo: el Carnaval de Badajoz era oficialmente desde ese día Fiesta de Interés Turístico Internacional, un título por el que el ayuntamiento llevaba años luchando, porque era su responsabilidad rellenar la solicitud y completar los requisitos. Pero el reconocimiento era para los miles de ciudadanos que durante décadas han revitalizado, sostenido y acrecentado una fiesta que se vive sobre todo en la calle. En las calles de Badajoz: desde el pregón de la noche del viernes, a la cita en el paseo de San Francisco del sábado, el desfile de comparsas, grupos menores y artefactos del domingo, el botellón del lunes y el entierro de la sardina en San Roque, el martes. Un Carnaval ciudadano que nació y se mantiene con el entusiasmo de los carnavaleros, de Badajoz y de muchos municipios de la provincia, que han contribuido a engrandecerlo y que han sabido organizarse para hacer suya una cita original que este año ha recibido un merecido premio para auparla a las alturas. Las calles de Badajoz volvieron a llenarse a finales de febrero con una fiesta multitudinaria que dio paso a marzo para empezar a preparar la próxima edición, que está a la vuelta de la esquina. Las esquinas de tantas calles inundadas de música y disfraces. Porque hemos aprendido cuánto se disfruta la vida en la calle.

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