Garganta la Olla, juntamente con Jaraíz de la Vera y Cuacos de Yuste, cuenta con una ubicación privilegiada, «muy cerca de la capital de España y lejos del mundanal ruido», como explica el alcalde Antonio Muñoz. Puede disfrutarse de múltiples formas, con rutas senderistas bien delimitadas en plena naturaleza y unos recursos acuíferos excepcionales que forman piscinas naturales ideales para refrescarse en verano. Famosos son los recorridos por sus cuatro puentes romanos. Además, el viajero puede deleitarse con una gastronomía comarcal realmente sorprendente con migas, calderetas, zorogollos y sopas veratas que son grandes reconstituyentes. En temporada, los protagonistas son productos agrícolas como las cerezas, las castañas o las frambuesas. 

Garganta la Olla en la comarca de la Vera es otro de los espacios perfectos para conocer estas vacaciones. Concentra el sabor de todos los pueblos veratos patente en su agricultura. Por este motivo fue declarada en 1978 Conjunto Histórico Artístico, ya que tanto las casas señoriales como las realizadas con entramado de madera ofrecen un estado de conservación sorprendente. No hay que perderse la Casa de la Seda, que fue espacio donde residieron los Duques de Alba y la Casa de Contratación de la Seda, de donde partían los hilos para confeccionar tejidos para la corte española con este material. Además, la famosa Casa de la Muñecas con su color azul no deja indiferente al viajero con esas curiosas muñecas esculpidas y por haber sido prostíbulo. Otros atractivos de Garganta la Olla son su picota del suplicio, el barrio de la Huerta, o la casa de Postas. La Iglesia de San Lorenzo (siglo XVI) es Bien de Interés Cultural con categoría de Monumento, que alberga otro órgano singular de estilo barroco. La ermita del Santísimo Cristo del Humilladero guarda también un encanto muy especial para los viajeros.