Saltar al contenido principalSaltar al pie de página
Un destino de moda

Trujillo, historia viva con sabor a futuro en cualquier momento del año

El Ayuntamiento de Trujillo busca contactos con la Red de Pueblos de Película para impulsar su promoción turística y cultural, aprovechando su atractivo visual

Plaza Mayor de Trujillo.

Plaza Mayor de Trujillo. / EL PERIÓDICO

El Periódico Extremadura

El Periódico Extremadura

Trujillo

No es solo una ciudad para mirar, es una ciudad para saborear, recorrer y vivir. La ‘Muy Noble y Muy Leal’ ciudad de Trujillo está de moda, porque en ella pasado y presente se dan la mano para hacer que la experiencia de recorrerla sea única para el viajero.

No se ha quedado estancada en la historia. Trujillo ha sabido convertir su imponente legado histórico en un motor cultural y gastronómico que la sitúa, hoy, entre los destinos preciados del interior de España. Su reconocimiento en 2023 por National Geographic como uno de los pueblos más atractivos del país confirma lo que el visitante descubre nada más llegar: es un lugar donde el pasado dialoga con el presente y donde la tradición se reinventa sin perder autenticidad.

Vista general de Trujillo, con su muralla.

Vista general de Trujillo, con su muralla. / DANIEL VEGA

Un patrimonio monumental único

El casco histórico de Trujillo es uno de los conjuntos monumentales más sobresalientes de Extremadura. La Plaza Mayor está presidida por la estatua ecuestre de Francisco Pizarro y es el punto neurálgico desde el que se despliega una ciudad de palacios renacentistas, iglesias centenarias y calles empedradas que conservan intacto su carácter.

Trujillo no solo conserva su pasado: lo celebra, lo comparte y lo proyecta hacia el futuro

Desde lo alto del cerro, el Castillo de Trujillo, de origen árabe, domina el perfil urbano y recuerda la importancia estratégica que tuvo la ciudad durante siglos. A sus pies, se alzan templos como la Iglesia de Santa María la Mayor, joya del románico y el gótico, o la Iglesia de San Martín de Tours, además de conventos y ermitas que jalonan el entramado urbano.

Los palacios nobiliarios, levantados por familias enriquecidas tras la conquista de América, aportan una impronta renacentista inconfundible. Fachadas blasonadas, patios interiores y balcones de piedra convierten a Trujillo en un auténtico museo al aire libre.

Parte alta del castillo, con la ciudad de Trujillo al fondo.

Parte alta del castillo, con la ciudad de Trujillo al fondo. / DANIEL VEGA

Tradiciones que definen una ciudad

Más allá de la piedra, Trujillo conserva un patrimonio inmaterial profundamente arraigado. Su Semana Santa, declarada Fiesta de Interés Turístico de Extremadura, combina solemnidad, recogimiento y belleza. Las procesiones recorren escenarios monumentales únicos, creando imágenes de gran fuerza estética y emocional.

Semana Santa de Trujillo.

Semana Santa de Trujillo. / DANIEL VEGA

Semana Santa de Trujillo.

Semana Santa de Trujillo. / DANIEL VEGA

Semana Santa de Trujillo.

Semana Santa de Trujillo. / DANIEL VEGA

Semana Santa de Trujillo.

Semana Santa de Trujillo. / DANIEL VEGA

Zona monumental de Trujillo.

Zona monumental de Trujillo. / DANIEL VEGA

Como contrapunto, el Domingo de Resurrección se vive con el popular Chíviri, Fiesta de Interés Turístico Regional, una celebración multitudinaria en la Plaza Mayor donde la música, el baile y el color toman el relevo tras los días de penitencia. Es una de las fiestas más singulares de la región y un claro ejemplo del carácter abierto y hospitalario de la ciudad.

Vista panorámica de Trujillo.

Vista panorámica de Trujillo. / EL PERIÓDICO

Trujillo sabe a queso

Si hay un elemento que ha convertido a Trujillo en referencia nacional en los últimos años, ese es su gastronomía, con el queso como gran protagonista y muchos establecimientos de restauración galardonados. La Feria Nacional del Queso de Trujillo, que se celebra cada primavera en la Plaza Mayor, es uno de los eventos gastronómicos más importantes de España.

Panorámica nocturna de la Plaza Mayor de Trujillo.

Panorámica nocturna de la Plaza Mayor de Trujillo. / DANIEL VEGA

Durante varios días, decenas de queserías de todo el país presentan cientos de variedades, desde las grandes denominaciones de origen extremeñas —Torta del Casar, Queso Ibores, Queso de la Serena o Acehúche— hasta propuestas artesanas innovadoras. Miles de visitantes participan en degustaciones, catas dirigidas, talleres y actividades paralelas que convierten la ciudad en un escaparate del mejor producto quesero nacional.

A este evento se suma una restauración premiada y cada vez más cuidada, que apuesta por el producto local y la cocina tradicional reinterpretada. Jamón ibérico, embutidos de la dehesa, vinos extremeños y recetas de siempre conviven con propuestas contemporáneas que refuerzan la imagen de Trujillo como destino gastronómico de primer nivel.

Plaza Mayor de Trujillo durante la Feria del Queso.

Plaza Mayor de Trujillo durante la Feria del Queso. / JOSÉ LUIS BARRANTES

Una ciudad en auge y con mirada audiovisual

El creciente atractivo de Trujillo no pasa desapercibido. Su estética monumental, su luz y su cuidada conservación la convierten en un escenario natural idóneo para producciones audiovisuales. En este contexto, el Ayuntamiento de Trujillo va a establecer contactos con la Red de Pueblos de Película, una iniciativa que agrupa localidades con especial potencial cinematográfico y televisivo.

Esta posible incorporación supondría un nuevo impulso para la promoción cultural y turística de la ciudad, reforzando su presencia en el imaginario colectivo y atrayendo nuevas oportunidades ligadas al sector audiovisual y creativo.

Masterchef en Trujillo.

Masterchef en Trujillo. / JUNTA DE EXTREMADURA

Tradición, sabor y futuro

Trujillo vive un momento dulce. A su riqueza patrimonial se suma una agenda cultural y gastronómica en constante crecimiento, capaz de atraer tanto al viajero interesado en la historia como al que busca experiencias auténticas. La Feria del Queso, su Semana Santa, sus iglesias y palacios, y su proyección hacia nuevas redes culturales y audiovisuales dibujan el perfil de una ciudad que ha sabido reinventarse sin renunciar a su esencia.

Tracking Pixel Contents