ENTREVISTA | Miguel Ángel Morales Presidente de la Diputación de Cáceres

«Tener un ministro de Asuntos Rurales permitiría aplicar políticas transversales»

Miguel Ángel Morales, presidente de la Diputación de Cáceres.

Miguel Ángel Morales, presidente de la Diputación de Cáceres. / Jorge Valiente

Juan José Ventura

Juan José Ventura

Miguel Ángel Morales, presidente de la Diputación de Cáceres, es el encargado de inaugurar el II Foro de Municipalismo en el Complejo Cultural San Francisco, donde hará una encendida defensa de la España Vaciada y reclamará la creación de un Ministerio de Asuntos Rurales, además de culminar la unión por autovía con Castelo Branco.

¿Cuáles son las principales estrategias de la Diputación de Cáceres para combatir la despoblación rural?

Nuestro objetivo es planificar las inversiones de la Diputación de Cáceres de modo que apoyen cualquier tipo de iniciativa que genere empleo en los municipios, en sintonía con sus alcaldes y alcaldesas. Entre estas iniciativas se encuentra un amplio abanico de acciones, como planes de Empleo, ayudas a infraestructuras e incluso eventos de todo tipo que dinamicen la economía local.

¿Qué inversiones específicas se han realizado para mejorar las infraestructuras en los municipios pequeños?

Por ejemplo, una de nuestras líneas de inversión son las residencias de mayores. Estas son muy importantes porque realizan una labor social que permite que los abuelos puedan seguir viviendo en sus municipios de nacimiento y, por otro, posibilita que gente joven pueda trabajar en el pueblo, creando un importante nicho de empleo.  

¿Cómo valoraría la creación por parte del gobierno de un Ministerio de Asuntos Rurales y qué impacto tendría en la provincia de Cáceres?

Lo vengo reclamando desde hace mucho tiempo. No es razonable que las políticas sobre despoblamiento que afectan a la España Rural estén atendidas solo desde una secretaría general. El secretario general para el reto demográfico, Francisco Boya, es un gran profesional y buen conocedor de los retos que tiene la España vaciada, pero nosotros abogamos por un ministerio específico en el Gobierno de España. Tener un ministro de Asuntos Rurales permitiría implementar políticas transversales.

¿Qué medidas se están tomando para fomentar el desarrollo industrial en las zonas rurales de Cáceres?

A lo largo del último año he recibido a varios promotores privados, entre ellos a los representantes de Envisión, promotora del proyecto de fabricación de baterías en Navalmoral, o a los de Diamond Foundry en Trujillo. Y lo que nos piden sobre todo es formación específica para los profesionales que quieran trabajar en este tipo de industrias. Hace poco una empresa placentina nos solicitó que hiciéramos cursos de operadores de grúas. En el Área de Desarrollo Local tenemos un departamento que se dedica a diseñar cursos de formación a la carta. También mantenemos una estrecha colaboración con los Círculos de Empresarios para formar profesionales cualificados.  

¿Cómo está apoyando la Diputación la mejora de las conexiones ferroviarias en la región?

Como Diputación de Cáceres reclamamos la complicidad del Gobierno de Castilla-La Mancha. Esta comunidad autónoma tiene que agilizar todos los trámites para que el AVE de Toledo llegue a Talavera, siga por Navalmoral y continúe a Portugal. Plasencia y Salamanca necesitan una conexión ferroviaria para la salida de mercancías y articular de esta manera todo el oeste peninsular.

¿Y por carretera?

 La unión por autovía con Castelo Branco es fundamental y será una prioridad. Lucharemos juntamente con las Cámaras Municipales de Castelo Branco e Idanha-a-Nova, ayudados por movimientos sociales y los ayuntamientos de Moraleja y Plasencia. El desarrollo industrial de la provincia cambiaría por completo si conectamos Navalmoral, Plasencia, Moraleja, Monfortinho y Castelo Branco. Estaríamos entonces equidistantes con Oporto y Lisboa. Se trata de conectar Madrid con Lisboa. La Junta de Extremadura tiene que acabar de hacer el enlace de Moraleja con la frontera portuguesa. Por su parte, el gobierno portugués tiene que realizar la unión de Monfortinho a Castelo Branco. Solo queda un 10 por ciento de un trayecto de 579 kilómetros por acabar. Por eso hemos constituido la alianza territorial Europea Extremadura-Beira Baixa, cuyo objetivo principal es la construcción de la autovía a Castelo Branco, que completaría un nuevo enlace internacional rápido y más corto entre Madrid y Lisboa. 

¿Qué papel juegan las políticas fiscales en el apoyo a los municipios rurales y cómo se están implementando?

Las empresas y la ciudadanía deben contar con atractivos económicos para instalarse en el mundo rural. La mejor forma para materializar esto son los incentivos fiscales. Si Madrid recibe toda la energía de Extremadura, en justa correspondencia el mundo rural debe experimentar una discriminación positiva desde el punto de vista fiscal.

¿Y la financiación local?

Ayuntamientos y diputaciones estamos asumiendo muchísimas competencias que no nos corresponden, algunas correspondientes a creación de empleo, infraestructuras, comunicaciones… Por ejemplo, la provincia de Cáceres es la segunda del país en producción energética y, sin embargo, no recibimos nada por ello. Ayudamos a las grandes capitales a crear riqueza, pero eso no nos revierte en nada en el mantenimiento de nuestros pueblos.

¿Qué mensaje tiene para los jóvenes de la provincia que consideran emigrar a las ciudades en busca de mejores oportunidades?

Estamos orgullosos de tener una universidad puntera en algunas licenciaturas, pero necesitamos empresas que puedan acoger a los egresados. La política nacional tiene que focalizar las inversiones importantes en el mundo rural y provincias como Cáceres. Si cerramos la Central Nuclear de Almaraz pocos ingenieros nucleares pueden venir a trabajar aquí. Estamos formando a los jóvenes extremeños como nunca, pero deben tener industrias donde trabajar.