El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, asume que la invitación de ingreso en la OTAN, prometida este martes por los jefes de estado y de gobierno aliados en la cumbre que celebran en Lituania, solo llegará cuando “se den las condiciones” y la guerra lanzada por Rusia contra su país haya terminado. Mientras tanto, según ha explicado este miércoles a su llegada a la cita de líder de la organización, Kiev tiene otras dos prioridades: conseguir el armamento necesario para continuar con la contraofensiva y lograr “garantias de seguridad” de sus socios.

“En nuestra agenda tenemos tres prioridades. La primera son los paquetes de armas, nuevos paquetes de armas para apoyar a nuestro ejército en el campo de batalla. La segunda, la invitación a la OTAN. Queremos estar en sintonía con todos y lo que escuchamos y entendemos es que tendremos esta invitación cuando las medidas de seguridad lo permitan así que quiero discutir con nuestros socios todas estas cosas. Y la tercera, son sus garantías de seguridad para Ucrania en el camino hacia la OTAN”, ha explicado Zelenski con un tono mucho más prudente y cauteloso del que utilizó el martes, cuando calificó de “absurdo” la falta de compromiso de los aliados con un calendario preciso para la invitación o la adhesión de su país a la organización euroatlántica.

Zelenski, que este miércoles mantiene encuentros bilaterales con el estadounidense Joe Biden, el canadiense Justin Trudeau, el alemán Olaf Scholz o el británico Rishi Sunak para lograr más armas, ha hablado a su llegada a la segunda jornada de la cumbre de líderes aliados en la que quedará inaugurarado el Consejo OTAN-Ucrania, un nuevo foro de cooperación en el que los aliados y Kiev se sentarán de “igual a igual” y en el que podrán hacer consultas sobre todo tipo de cuestiones relacionadas con la seguridad. “Si se sienten amenazados de alguna manera y ven la necesidad de consultas urgentes, entonces pueden invocar este mecanismo de consulta de crisis entre dos aliados de Ucrania como miembros del Consejo”, explicaba este martes Stoltenberg sobre la función del Consejo que también abrirá la puerta a la creación de subcomités para abordar tareas específicas, como la interoperabilidad.

Compromiso sin fecha

Pese al jarro de agua fría que supone no poner fechas a la adhesión, los dirigentes aliados han arropado sin fisuras a Zelenski y han dejado claro que su país se incorporará a la OTAN cuando la guerra termine. “Apoyamos plenamente a Ucrania en esta guerra contra Rusia, pero no podemos convertirnos nosotros mismos en parte (del conflicto). No estamos en guerra con Rusia”, ha explicado a la agencia Belga el primer ministro de Bélgica, Alexander de Croo. En su opinión, con la declaración de la cumbre, negociada hasta la última coma y el último minuto, los 31 países aliados mantienen un equilibrio delicado. Y es que dejar entrar a Ucrania ahora en el club aliado “habría significado que la OTAN está en guerra con Rusia”, ha dicho el consejero nacional de seguridad de Estados Unidos, Jake Sullivan, durante el Publico Forum de la OTAN.

“Cuando haya paz podremos continuar con la adhesión de Ucrania a la OTAN”, ha dicho la primera ministra de Estonia, Kaja Kallas, uno de los principales apoyos de Ucrania en la UE. “El camino está claro ahora tras las decisiones de ayer. Podemos decir que la decisión se ha tomado”, afirmaba también a su llegada el presidente de Polonia, Andrezj Duda, otro de los principales soportes de Zelenski en la UE. “Es la primera vez que decimos claramente el camino de Ucrania a la OTAN. Tenemos claras las condiciones previas y tenemos la invitación”, ha añadido el lituano Gitanas Nauseda que ha reconocido que prometerle una invitación en cuanto se cumplan las condiciones y lleve a cabo las reformas necesarias en el ámbito militar era lo máximo que podían ofrecer a un país en guerra.