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Guerra comercial

Trump dice que “posiblemente en un par de días” enviará a la UE la carta con la tasa que marca para los aranceles a partir del 1 de agosto

El presidente de EEUU dice que la Unión Europea está siendo "amable" en las negociaciones comerciales

El presidente estadounidense, Donald Trump.

El presidente estadounidense, Donald Trump. / EFE

Idoya Noain

Idoya Noain

Nueva York

Negociar con Donald Trump es misión harto complicada y lo mismo sucede con sus palabras, un laberinto que él controla pero para el que el resto necesita un manual y que no se puede recorrer literalmente y sin contexto. Son ideas importantes para tratar de descifrar el mensaje que ha lanzado a la Unión Europea este martes el presidente de Estados Unidos sobre las negociaciones comerciales por los aranceles que llama “recíprocos” y con los que desde el 2 de abril amenaza a las importaciones de todos los países, incluyendo las europeas.

En medio de esas conversaciones con Europa, y pese a alabar la evolución del diálogo con el viejo continente y con Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión europea Trump ha sugerido que en los próximos dos días puede enviar a Bruselas una de las cartas que empezó a mandar a socios comerciales el lunes. En esas misivas marca unilateralmente un porcentaje de gravámenes que impone a las importaciones del receptor de la carta, aranceles que entrarán en vigor el 1 de agosto.

“Estamos probablemente a dos días de enviarles una carta”, ha dicho sobre la Unión Europea Trump durante una reunión de su gabinete, que durante una hora y 45 minutos ha abierto a la prensa y a preguntas de los periodistas. ”Estamos hablando con ellos. Quiero que sepan que una carta significa un acuerdo”, ha dicho también. 

Trump no ha especificado qué porcentaje arancelario se fijaría para la UE en esa misiva. El 2 de abril, cuando anunció por primera vez los aranceles recíprocos (que pausó el 9 de abril), a la Unión Europea le impuso el 20% (el 10% global a todas las importaciones, que ha seguido aplicando, y un 10% especifico ). Además, los europeos, como el resto de países del mundo, sufren los aranceles del 50% impuestos a todas las importaciones a EEUU de acero y aluminio y del 25% de automóviles y partes de coches. Este martes, además, Trump ha anunciado otros del 50% al cobre (aunque sin dar detalles como cuándo entrarán en vigor) y ha prometido futuros a productos farmacéuticos que podrán llegar al 200%.

Trump, que llegó a amenazar a Bruselas en momentos de la negociación con aranceles de hasta el 50%, y en los últimos días ha persionado con amenazas también del 17% para productos agrícolas, ha vuelto a acusar a a UE de haber tratado históricamente a EEUU “muy mal”. “Estuvieron entre los más duros, eran mucho peor que China”, ha declarado, recordando demandas contra Apple o Google o criticando a jueces europeos a los que ha acusado de “quitar mucho dinero con sus sentencias” a EEUU. “Pero ahora son muy agradables con nosotros”, ha remarcado. “Es como otro mundo”.

Lo que no está nada claro es a que se refiere Trump cuando dice que “una carta significa un acuerdo”. Las 14 misivas que ya envió el lunes las recibieron otros tantos países con los que Washington no ha logrado alcanzar pactos comerciales, incluyendo Japón, nación con la que las conversaciones no llegaron a buen puerto. Incluyen, además, amenazas de elevar los gravámenes de cada país si estos responden con sus propios aranceles.

Probablemente a lo que se refiere el presidente es a su propia idea de que en las cartas está poniendo, por lo general, porcentajes de aranceles más bajos de los que anunció en abril y de los que dice que les corresponderían a los países.

Esas misivas incluyen la nueva fecha límite del 1 de agosto que ha marcado para la entrada en vigor de los aranceles “recíprocos" (que con una orden ejecutiva firmada el lunes retrasó respecto a la que había fijado anteriormente y que se cumplía este miércoles, 9 de julio). Son ampliamente interpretadas por los países afectados, y por los mercados, como otra estrategia de negociación que da más margen a diálogo y posibles acuerdos.

El propio Trump ha dado señales de verlo así, aunque este martes ha intentado reconducir esa interpretación y hacer que se vea como un plazo más firme y, con ello, intimidatorio. Antes de la reunión de su gabinete Trump había colgado en Truth Social un mensaje en el que afirma que "no habrá extensiones más allá del 1 de agosto". La víspera, no obstante, había dicho que esa fecha era “firme pero no 100% firme” y que si algún país le llamaba antes y le hacía una oferta que le gustara podría cambiar el arancel fijado en la carta.

Desde Bruselas el comisario europeo de Economía, Valdis Dombrovskis, dijo este martes que la UE está interesada en lograr cuanto antes un acuerdo comercial con Washington porque esto eliminaría "la incertidumbre que rodea esta cuestión de los aranceles y vemos que está pesando ya sobre la economía y las decisiones empresariales".

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