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Duelo en la Knéset

El intento fallido del Parlamento israelí de silenciar al diputado árabe-israelí Ayman Odeh

Los partidos sionistas solo consiguieron 73 apoyos de los 90 votos necesarios para expulsar al legislador

Ayman Odeh, del Frente Árabe para el Cambio (Hadash) de Israel.

Ayman Odeh, del Frente Árabe para el Cambio (Hadash) de Israel. / Ohad Zwigenberg / AP

Jordi Pintado Morera

Barcelona

Foucault hablaba de producir "verdades" mediante la exclusión de otras narrativas. Una dominación sutil y efectiva con el objetivo de que el discurso hegemónico no se perciba como violencia directa, sino como "lo normal". Ayman Odeh, con una visión que escapa de la lógica genocida del Gobierno de Netanyahu, se ha librado una vez más de las ofensivas del engranaje legal sionista para acabar con su acta de diputado. La Knéset (Parlamento israelí) votó este lunes su destitución, sin éxito. La iniciativa se saldó con 73 votos a favor, de los 90 necesarios para que se llevara a cabo la expulsión, en una cámara de 120 diputados.

La sesión plenaria estuvo envuelta de insultos e improperios hacia el diputado palestino, en su intento de realizar un discurso conciliador a la vez que tenaz contra la censura a quien denuncia la barbarie. "Hoy soy yo, mañana serán ustedes y cualquiera que se atreva a resistirse será el próximo objetivo", advertía el parlamentario.

Fruto de la euforia, el representante celebró a través de X que "los fascistas no lo consiguieron" en su intento de atacarle, y lo sentenció con un rotundo "Seguiremos de pie. Y venceremos".

Persecución a la disidencia

El ataque contra Odeh, quien preside el partido de mayoría árabe Hadash-Taal, fue impulsado por el diputado del Likud -partido en el Gobierno- Avichay Baron, después de que el primero publicase un mensaje en X el pasado 19 de enero, día en que entró en vigor el alto el fuego en Gaza. El contenido no expresaba más que la satisfacción por la liberación tanto de rehenes israelíes como de presos palestinos. "Desde aquí debemos liberar a ambos pueblos del yugo de la ocupación. Todos nacimos libres", publicó el diputado.

La mayoría de la Knéset no quiere que Odeh tenga un micrófono desde el que contradecir al Ejecutivo. Tampoco lo desea la mayoría de la población, si atendemos al mensaje implícito que ofrece la representación parlamentaria y las encuestas. Pero más allá de la legitimización popular, este intento de expulsión también goza de un apoyo legal. El órgano legislativo se ha amparado en la famosa Enmienda 44 a la Ley Fundamental, conocida como la 'Ley de Expulsión de MK', que permite destituir a miembros del Parlamento si sus acciones constituyen incitación al "racismo" o implican "apoyo a una lucha armada contra Israel".

El "Yo acuso" resuena en Israel

El mismo lunes de la votación, Ayman Odeh publicó una columna de opinión en el diario israelí 'Haaretz', en la que acusaba al gobierno de “librar una guerra de aniquilación” en Gaza, perpetrada por los “verdaderos defensores del terrorismo”, que, según él, se encuentran en la Administración Netanyahu. “Actúan con una crueldad que la historia estremecerá al recordarla”, decía. En una continua alusión retórica a la famosa carta 'J'accuse' de Émile Zola contra el gobierno francés por el caso Dreyfus, Odeh prosiguió con sus acusaciones.

Entre las más relevantes se encuentran las dirigidas a quienes apoyan las intenciones sionistas de "borrar la representación política" de los árabe-israelíes. También arremete contra los principales medios de comunicación israelíes, a los que acusa de "ocultar los horrores de la guerra" al público y de optar por "servir al Gobierno"; contra los líderes de la oposición, por "seguir las reglas de un sistema que se desliza hacia el fascismo"; y contra quienes sostienen la supremacía judía frente al pueblo palestino, entre ellos los colonos que "predican la limpieza étnica" para borrar al pueblo palestino de Cisjordania y Gaza.

En un plano más amplio, acusa a la administración Trump de hablar de "anexión" y "apartheid" sin "un ápice de empatía", pero también señala a los responsables del 7 de octubre: "Los crímenes de la ocupación israelí nunca pueden justificar el asesinato de un solo civil israelí inocente el 7 de octubre. Y nada de lo que ocurrió el 7 de octubre puede justificar el asesinato de un solo civil palestino inocente en Gaza".

En el que parecía su último día como diputado, Odeh sentenciaba: "La historia juzgará a quienes callaron y honrará a quienes resistieron y creyeron. Elegimos creer. Elegimos resistir"

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