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Hambruna generalizada

El bloqueo a la ayuda humanitaria en Gaza enfrenta a Israel con la comunidad internacional

La ONU afirma que tiene 6.000 camiones con comida para tres meses varados en Jordania y Egipto y los muertos por inanición llegan a 122, entre ellos 83 niños

Alemania, Francia y Reino Unido urgen a poner fin a la "catástrofe humanitaria" en la Franja

Han muerto más gazatíes por desnutrición en lo que va de 2025 que en los dos años previos

Han muerto más gazatíes por desnutrición en lo que va de 2025 que en los dos años previos

Andrea López-Tomàs

Andrea López-Tomàs

Beirut

El tiempo se agota para salvar al pueblo de Gaza. Por eso, Naciones Unidas y otras organizaciones humanitarias presionan a Israel para que detenga la hambruna y les permita acceder al enclave palestino con los montones de ayuda de los que disponen. Al menos 6.000 camiones repletos de ayuda humanitaria de la ONU están esperando para cruzar las fronteras de Gaza, mientras ésta advierte que "la crisis de hambre en Gaza nunca ha sido tan grave". Tras negar que haya hambruna en el enclave, Israel ha culpado este jueves a la "falta de cooperación de la comunidad internacional" por la limitada ayuda que ingresa a la Franja y ha desestimado la "narrativa de hambruna" de Hamás supuestamente utilizada como una táctica para las negociaciones del alto el fuego.

A lo largo de esta semana, ha crecido la presión internacional contra Israel por los altos niveles de hambruna en Gaza. El último gesto, este viernes, ha sido de Alemania, Francia y Reino Unido, que han exigido un alto el fuego inmediato y han urgido a Israel a poner fin a la "catástrofe humanitaria". Tras mantener una conversación por teléfono, los tres países han reiterado en un comunicado conjunto que las necesidades básicas de la población civil, como el acceso a agua y alimentos, deben cubrirse sin demora: "Impedir la llegada de ayuda humanitaria esencial a la población civil es inaceptable. Llamamos al Gobierno israelí a levantar de inmediato las restricciones y a permitir de forma urgente que la ONU y las oenegés realicen su labor para actuar contra la muerte por hambre".

En paralelo, Tel Aviv ha intensificado su afirmación de que la ONU es la culpable de la actual crisis humanitaria en Gaza, afirmando que no está recogiendo la ayuda que se está acumulando en la frontera. Sin embargo, desde el inicio de la guerra contra Gaza, tras el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023, que mató a 1.139 israelíes, las autoridades israelíes han usado la ayuda humanitaria y los accesos de los convoyes humanitarios como armas de guerra. Antes de esta escalada, el enclave necesitaba 500 camiones diarios para subsistir. Más de un centenar de organizaciones internacionales denunciaron esta semana en una carta conjunta que las distribuciones permitidas de ayuda en Gaza "tienen un promedio de tan solo 28 camiones al día".

El Ejército israelí ha vuelto a insistir este viernes que no hay hambre en Gaza, pero ha anunciado que van a permitir el lanzamiento de alimentos desde el aire sobre Gaza debido a las terribles condiciones humanitarias. Al principio de la ofensiva, ya se usó esta metodología de entrega de ayuda y resultó no ser para nada eficiente, ya que las cantidades que pueden transportar las aeronaves son mucho menores que las de los camiones, y, en muchas ocasiones, el impacto del material lanzado hería o mataba directamente a los palestinos que los recogían. Además, el primer ministro israelí, Binyamín Netanyahu, ha dicho este viernes que Israel, junto con sus aliados estadounidenses, está "considerando ahora opciones alternativas" para lograr el regreso de los rehenes retenidos en Gaza, poner fin al gobierno de Hamás en el territorio y asegurar una paz duradera para la región.

"Hamás es el obstáculo para un acuerdo de liberación de rehenes; [el enviado de la administración del presidente Donald Trump a la región, Steve] Witkoff tenía razón", ha añadido, en referencia a la declaraciones del funcionario del día anterior en las que culpaba al grupo palestino de no querer un acuerdo de tregua. A su vez, Trump se ha pronunciado en la misma línea desde la Casa Blanca, asegurando que Hamás no quería llegar a un pacto y añadiendo que sus líderes serían ahora perseguidos. Las declaraciones de ambos líderes parecen dejar poco o ningún margen, al menos en el corto plazo, para reanudar las negociaciones para pausar los devastadores combates.

La versión de Israel

Durante esta semana, el Ejército israelí ha publicado imágenes de los centenares de camiones cargados en el lado palestino de la frontera de Gaza, listos para ser distribuidos. El martes aseguraron que había 950 camiones, pero que no habían sido recolectados por la ONU. Sin embargo, Stephane Dujarric, portavoz del secretario general de la organización, respondió que son las autoridades israelíes quienes no les han otorgado los permisos necesarios para que sus equipos accedan a la ayuda, mucho menos para que la recoja y distribuya. "El cruce de Kerem Shalom [donde están los camiones] no es un autoservicio de McDonald's donde simplemente nos detenemos y recogemos lo que pedimos", declaró Dujarric el miércoles.

Un edificio destrozado tras un ataque israelí en ciudad de Gaza

Un edificio destrozado tras un ataque israelí en ciudad de Gaza / Omar Ashtawy / Zuma Press / ContactoPhoto

"Para recoger los suministros que han llegado a cualquiera de los cruces israelíes alrededor de Gaza —todos ellos vallados y fuertemente vigilados—, los conductores necesitan múltiples autorizaciones de acceso, así como una pausa en los bombardeos y que se abran las puertas de hierro [del cruce]", explicó el portavoz. "Tenemos que tener permiso para entrar con nuestros propios camiones, y la mercancía tiene que cambiar de un camión a otro; es un procedimiento muy largo", reconoció. Incluso en los casos en que la ONU logra llegar a la ayuda y distribuirla, "con demasiada frecuencia, los civiles que se acercan a nuestros camiones reciben disparos o son pisoteados mientras intentan conseguir comida", señaló Dujarric. "Debemos obtener garantías fiables de que las tropas no intervendrán ni estarán presentes en las rutas de nuestros convoyes", añadió.

Alimentos para tres meses

Los 6.000 camiones cargados de suministros médicos y cómodas están varados en almacenes de Jordania y Egipto, según ha explicado Philippe Lazzarini, el director de la agencia de las Naciones Unidas para los refugiados palestinos (UNRWA, por sus siglas en inglés).  Lazzarini afirma que esta cantidad puede proporcionar alimentos a toda la población durante tres meses. Además, de acuerdo con las declaraciones del coronel Abdullah Halabi, jefe de la Administración de la Coordinación de Actividades Gubernamentales en los Territorios, la unidad del Ejército israelí que se encarga de gestionar asuntos civiles en Palestina, ya hay un millar de camiones de ayuda apilados dentro de la Franja. Están esperando a que los recojan las Naciones Unidas y los grupos de ayuda, "debido a la falta de cooperación de la comunidad internacional y de las organizaciones internacionales", ha criticado desde la frontera de Gaza a un grupo de periodistas.

Palestinos desplazados en Jabalia cargan sacos de harina distribuidos por camiones con ayuda humanitaria.

Palestinos desplazados en Jabalia cargan sacos de harina distribuidos por camiones con ayuda humanitaria. / HAITHAM IMAD / EFE

Por su parte, Dujarric ha señalado que las autoridades israelíes han rechazado la mitad de las solicitudes de la ONU para transportar ayuda humanitaria a Gaza. “Los obstáculos burocráticos, logísticos, administrativos y otros obstáculos operativos impuestos por las autoridades israelíes; las continuas hostilidades y las restricciones de acceso dentro de Gaza; y los incidentes de saqueos criminales y más tiroteos que han matado y herido a personas que se reunían para descargar suministros de ayuda a lo largo de las rutas de los convoyes” han obstaculizado los esfuerzos de la ONU para entregar ayuda, ha dicho el portavoz. También esta noche se han registrado bloqueos de una carretera por la transitan los camiones que transportan ayuda humanitaria a Gaza por partes de activistas israelíes de derecha. A medida que crecen los números de muertes por inanición —la última cifra del ministerio de Salud las sitúa en 122, de las cuales 83 son niños—, la distribución de esta asistencia se convierte en vital.

No hay robo sistemático de Hamás

La situación es tan desesperante que, en ocasiones, los habitantes de Gaza saquean un número cada vez mayor de los convoyes de Naciones Unidas, tal y como ha reconocido la organización. No obstante, también sostiene que sólo incrementando aún más el flujo de ayuda hacia la Franja y a través de ella se podrá abordar adecuadamente la cuestión de la hambruna. Además, un análisis interno del gobierno estadounidense a través de su agencia USAid no ha hallado evidencia de robo sistemático por parte de Hamás de los suministros humanitarios financiados por Estados Unidos. Esto desmiente la principal justificación que Israel y Estados Unidos dan para respaldar una nueva operación de ayuda privada armada, a través de la Fundación Humanitaria de Gaza.

En paralelo, la violencia directa contra el pueblo gazatí no se detiene. Durante las últimas 24 horas, el ministerio de Salud ha resgitrado 80 muertes palestinas por ataques israelíes y 467 heridos. Entre ellas, había nueve solicitantes de ayuda. Además, en este mismo período de tiempo, nueve cuerpos han sido recuperados de entre los escombros que eran víctimas de ataques previos. La brutal guerra israelí contra Gaza ha matado a más de 59.676 personas y ha herido a 143.965 palestinos, a la vez que ha provocado niveles de destrucción sin precedentes. Mientras, las conversaciones por el alto el fuego siguen estancadas tras la retirada de los equipos negociadores israelíes y estadounidenses de Doha este jueves.

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