Italia
Crónica desde Roma: el inicio de la descolonización
La capital de Italia emprende varias iniciativas para revisar su pasado en el continente africano

La muestra Opacità (Opacidad) sobre la etapa colonial italiana en el Museo de las Civilizaciones de Roma, actualmente en un proceso de reforma para descolonizar sus colecciones / Giorgio Benni

Entre las historias más terribles del colonialismo italiano está la matanza iniciada el 19 de febrero de 1937 en Addis Abeba. Ese día, dos jóvenes eritreos, Abraham Deboch y Mogus Asgedom, miembros de la resistencia contra la ocupación colonial del régimen de Benito Mussolini, se acercaron al palacio Guenete Leul, donde se estaba llevando a cabo una ceremonia pública, y allí arrojaron granadas hacia el mariscal Rodolfo Graziani, entonces virrey de Etiopía, en el intento de asesinarle. Durante el ataque murieron siete personas, Graziani resultó herido por esquirlas (aunque sobrevivió) y las fuentes históricas han aclarado que, en los siguientes días, las fuerzas italianas ejecutaron a unos 19.000 civiles como represalia.
Hoy, un monumento en forma de escalera (levantado por Mussolini y Graziani para conmemorar la matanza y sucesivamente, revisado) se encuentra en la ciudad etíope, y desde mayo una reproducción muy fiel de la obra está exhibida en la sala introductoria del Museo de las Civilizaciones, un impresionante edificio construido en época fascista en el barrio EUR de Roma. El trabajo, realizado por Jermay Michael Gabriel, un artista que vive y trabaja entre Milán y Lisboa, se titula Yekatit 12 (como se conoce la matanza en Etiopía) y lleva en su parte más alta al León de Judá, un símbolo dinástico del Imperio etíope, como gesto de reapropiación cultural.

La muestra Opacità (Opacidad) sobre la etapa colonial italiana en el Museo de las Civilizaciones de Roma, actualmente en un proceso de reforma para descolonizar sus colecciones / Giorgio Benni
Los tiempos de cambio son inevitables. Por primera vez en casi 100 años Roma, una ciudad que convive con su controvertido legado y con numerosas referencias a su colonialismo imperial, ha empezado un proceso de descolonización de su historia. La capital italiana se une así a España que, con su pabellón Pinacoteca Migrante sobre el colonialismo en América Latina —presentado el año pasado en la Bienal de Cultura de Venecia—, ha empezado a ser parte de un movimiento que involucra a toda Europa y que comenzó años atrás en otros países europeos y en Estados Unidos.
"Era urgente, ya vamos tarde", dice la antropóloga Gaia Delpino, curadora —junto a Rosa Anna Di Lella y Matteo Lucchetti— de Opacitá II (Opacidad II). Esta es una exposición de unas 60 obras —pinturas, utensilios, joyas— de la época colonial italiana que ha sido abierta al público mientras el museo romano lleva a cabo una revisión histórica total de su pasado, un proceso que empezó hace unos ocho años y debería culminar en dos. Por ello, ya en 2023 se inauguró una muestra previa, Opacitá I, que también hacía referencia directa a la opacidad con la que hasta ahora Italia ha enfrentado su pasado racista y reductivista de las culturas y sociedades africanas.
"Que fue un pasado en el que la cultura estaba al servicio del poder y veía desde la superioridad, situándose por encima de pueblos que habían sido agredidos e invadidos, algo con lo cual la sociedad italiana todavía tiene que romper por completo", afirma Delpino. Por ello, también uno de los puntos centrales de la exposición es el cuestionamiento de las narrativas coloniales y los modos de representación históricos, lo que se ha logrado también acompañando las obras con cédulas explicativas.
"En las cédulas no usamos palabras como 'conquista', como aparece en los originales, sino 'agresión' o 'invasión', y también explicamos que 'objeto hallado o recuperado' en muchos casos significa que estamos hablando de algo que fue sustraído ilegítimamente durante la etapa colonial", relata la investigadora. "No se trata de cancelar, sino de contextualizar a través de las fuentes históricas y contar los hechos desde todos los puntos de vista", precisa el director del museo, el historiador Andrea Viliani, al añadir que el proyecto está teniendo mucho éxito también en redes sociales, donde es publicitado.
Propaganda cultural
La práctica totalidad de las obras procede del antiguo Museo Colonial, una estructura de propaganda cultural abierta por Mussolini en 1923 (un año después de la Marcha sobre Roma) y que clausuró definitivamente sus puertas en 1971. Ese año, unos 12.000 artefactos y obras de arte fueron colocados en depósitos (y una pequeña parte, básicamente documentos y fotografías, trasladada a la Biblioteca Nacional Central), y conservados allí hasta que finalmente, en 2016, se decidió asignarlos al Museo de las Civilizaciones.

La muestra Opacità (Opacidad) sobre la etapa colonial italiana en el Museo de las Civilizaciones de Roma, actualmente en un proceso de reforma para descolonizar sus colecciones / Giorgio Benni
"Cuando llegaron las cajas, una de las primeras constataciones que hicimos fue que en la mayoría de los casos se había omitido señalar el origen y/o la autoría de las obras, quién las había realizado y dónde habían sido encontradas, un reflejo más del enfoque mercantilista y propagandista del proyecto del Museo Colonial", dice Delpino. Por eso, "desde entonces, estamos haciendo un gran esfuerzo para reconstruir la historia de estas obras", cuenta, al explicar que también es parte del proceso de reforma la revisión de otra colección procedente del antiguo museo Pigorini, con objetos mayoritariamente de época anterior a la etapa fascista (menos violenta) y que se prevé que sea inaugurada a más tardar el año que viene.
Pero la iniciativa del Museo de las Civilizaciones, influenciada también por el movimiento Black Lives Matter, no es la única actualmente en curso en Roma. En noviembre pasado, el Ayuntamiento de la capital italiana cambió las leyendas explicativas de 24 calles y plazas (no los nombres, por ahora) del llamado barrio Africano, una zona al norte del centro histórico de la ciudad, donde los nombres de las vías hacen referencia a las guerras coloniales italianas en Eritrea, Libia, Somalia y Etiopía, entre finales del siglo XIX y la Segunda Guerra Mundial. Con ello, por ejemplo, la avenida Eritrea ha dejado de ser descrita como un "antiguo dominio italiano en el mar Rojo" para ser simplemente un "estado del África oriental".
Massimiliano Smeriglio, el delegado de Cultura de Roma, explica que el objetivo "no es borrar las huellas del pasado, sino resignificar los lugares y devolver dignidad a la historia de quienes sufrieron el colonialismo italiano". "En Roma, estamos comprometiéndonos dar a conocer esta página trágica de nuestra historia que, en años recientes […], finalmente ha salido a la luz, aunque aún no se conoce lo suficiente", añade, al poner como ejemplo el fenómeno del madamato, la compra de niñas por parte de los colonizadores, quienes las convertían en 'esposas' temporales.
Smeriglio destaca también otra iniciativa: un pódcast sobre el colonialismo italiano, accesible a través de un código QR instalado en un panel junto al monumento a los caídos de Dogali, en la plaza de los Cinquecento. "Se trata de una oportunidad para reflexionar, de forma colectiva y crítica, sobre nuestra historia reciente", añade. El pódcast, de hecho, aborda la historia del monumento en memoria de batalla de Dogali, librada en 1887 entre las tropas del Reino de Italia y las fuerzas del Imperio Etíope, e incluye además testimonios de personas de las comunidades directamente implicadas.
Suscríbete para seguir leyendo
- Las máquinas que estaban construyendo el puente de Cedillo (Cáceres) se retiran porque falta una firma de Óscar Puente y la obra se vuelve a retrasar
- Plasencia se prepara para una masiva llegada de seguidores para despedir a Robe
- El sushi conquista Cáceres: un nuevo restaurante se instala en la zona que más crece de la ciudad
- Hallado el cadáver del hombre desaparecido en Conquista del Guadiana
- Fernando López Rodríguez, catedrático de la UEx: 'Extremadura produce perfectamente la energía de Madrid y, ¿qué recibimos por ello? Nada
- Luz verde al proyecto que cambiará para siempre el antiguo hospital de la Montaña de Cáceres
- El Jincho de Orcasitas hace parada en Cáceres y se rinde a la carne a la brasa de este conocido restaurante
- O los miércoles, o los sábados: el mercado franco de Cáceres no tendrá días extra en Navidad y los ambulantes tendrán que elegir qué día prefieren