Guerra en Ucrania
¿Por qué Ucrania ataca a Wildberries, el Amazon de Rusia?
Kiev ha destruido con drones más de un millón de metros cuadrados de centros logísticos del gigante logístico ruso, pero el golpe amenaza con dañar gravemente a la ya maltrecha economía local

Lucía Feijoo Viera

Más de un millón de metros cuadrados destruidos, en una veintena de centros logísticos diseminados por toda la Rusia europea e incluso la asiática, ya sea en Ekaterimburgo o en la república de Udmurtia, junto a los montes Urales, o en los alrededores de grandes ciudades como Moscú y San Petersburgo. En las últimas tres semanas, los drones ucranianos han bombardeado con intensidad las instalaciones de Wildberries, la empresa minorista más grande de Rusia, apodada la 'Amazon del país euroasiático' y fundada en 2004 por Tatiana Kim, la mujer más rica de Rusia, y responsable de facturar entre el 2% y el 3% del PIB del gigante euroasiático. Ucrania justifica los ataques asegurando que la plataforma en cuestión abastece al Ejército ruso y forma parte de la cadena de componentes tecnológicos de doble uso, militar y civil. Pero más allá del impacto directo de la campaña de ataques, lo que parece estar buscando el Ejército ucraniano es asestar un nuevo golpe a la maltrecha economía rusa, y trasladar los efectos de la guerra a la población civil rusa, que hasta el momento ha permanecido relativamente al margen de ella.
Al menos cinco personas, la mayoría de ellos trabajadores, han fallecido en los últimos ataques, que han causado pérdidas de entre 3.200 y 4.200 millones de euros, entre daños materiales a la infraestructura y pérdidas a los clientes, causando de paso un perjuicio de enormes proporciones al negocio, que apela ahora al Estado para ser rescatado y busca trasladar sus operaciones a estados exsoviéticos vecinos como Kazajistán, al abrigo de los ataques ucranianos. El viceministro Aleksánder Nóvak ha pedido a los ministros que preparen para el 10 de agosto medidas de apoyo a los clientes de la empresa, considerada por muchos como "demasiado grande para dejarla caer", al tiempo que empresas minoristas de otros sectores como la alimentación, tal es el caso de Lenta PJSC, informaban de nuevos ataques.
La estrategia
Los planes de Ucrania, vienen a coincidir los analistas, se enmarcan en una gran estrategia que se puede resumir en la siguiente frase: reducir los ingresos del Estado ruso para mantener viva la guerra, y hacer sentir a la población civil rusa los efectos del conflicto armado. Tras los ataques al sector petrolero, principal fuente de ingresos para el Tesoro ruso, Kiev considera que "los ataques que infligen pérdidas a una docena de grandes contribuyentes no son mucho más eficaces que los ataques a instalaciones que albergan mercancías pertenecientes a decenas de miles de pequeñas y medianas empresas contribuyentes", asegura en las páginas de 'Russia Post' el economista Maksim Blant, uno de los principales periodistas económicos independientes de Rusia, incluido en la lista de "agentes extranjeros" elaborada por su Gobierno. "Los ataques de julio afectarán inevitablemente al presupuesto ruso en un momento de turbulencia fiscal", continúa el especialista.

Imagen satélite de una instalación de Wildberries dañada en la región de Penza. / Reuters
Pero los efectos de la campaña podrían acabar también por contagiar al sector bancario e impulsar la inflación, en un momento en que la población civil rusa comienza a dar síntomas de cansancio ante las consecuencias de la guerra. "Mercancía por valor de centenares de miles de millones de rublos ha sido destruida", recuerda Blant, lo que podría desencadenar una crisis del sistema bancario, ya que muchos vendedores "tienen deudas" con las entidades bancarias. Además, el modelo de negocio de Wildberries y otras plataformas logísticas está más que nunca en entredicho, y cualquier método alternativo para hacer llegar mercancías de los vendedores a los compradores será necesariamente más caro, impulsando de paso la inflación.
Wildberries acaba de anunciar que busca espacios logísticos en Kazajistán, el país vecino de Rusia, donde ya gozaba de una fuerte implantación antes de la guerra. En declaraciones a la cadena independiente 'TV Dozhd', Valeria Pozychaniuk, corresponsal de empresa e innovación en la publicación 'The Bell', no puede determinar si este movimiento está destinado a preservar el negocio de los ataques ucranianos. Eso sí, descarta que incrementar la presencia de Wildberries en territorio kazajo pueda ser un sustituto de su negocio en Rusia. En un contexto en el que ya hay "problemas" de suministro de combustible, "es difícil" pensar que Wildberries pueda almacenar sus productos en Kazajistán y luego "enviarlos a Rusia", asegura esta experta.
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Fuente: El Periódico
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