Ante la mirada atónita del sector más crítico de la organización, el coordinador regional y diputado de IU, Pedro Escobar, respondía ayer al presidente de la Asamblea, Fernando Manzano, que retiraba la enmienda a la totalidad a los presupuestos generales del 2012. Una decisión que tal vez por los muchos suspiros que se dejó escapar en el pleno, Escobar sabe que traerá consecuencias tanto en el seno interno del partido, reavivando su crisis interna, como entre sus compañeros electorales, los Socialistas Independientes de Extremadura (Siex), que también eran partidarios de tumbar cuentas. "Esto es un circo, una puesta en escena. Pediremos explicaciones", declaraba ayer el edil de IU en Badajoz, Manolo Sosa, tras materializarse el acuerdo PP-IU para que la tramitación parlamentaria de los presupuestos continuara.

Sosa acudió en calidad de público al pleno junto a otros militantes y ediles como Felipe Cabeza, Manolo Cordero y los dimisionarios Alvaro Vázquez --este no esperó a que terminara el debate, se marchó antes--, Miguel Angel Herrera y Rafael González. "Queríamos ver qué iba a pasar o confirmar lo que ha pasado porque ya nunca sabemos lo que va a ocurrir", declaraba Sosa, que "intuye" que la retirada de la enmienda cuenta con el aval de la nueva Presidencia de IU. Este órgano, máxima dirección del partido, se remodeló el pasado domingo en el Consejo Político Regional tras la renuncia voluntaria de ocho miembros por la falta de democracia interna y el excesivo apego al PP, aunque todavía queda por designar a otros cuatro que según Escobar, deben representar a las cuatro grandes ciudades. Sosa, al igual que sus compañeros, abandonó indignado la tribuna de invitados del Parlamento cuando la agrupación confirmó que retiraba la enmienda. Salió al patio de la Cámara a tomar aire y a fumarse un cigarrillo. Su teléfono echaba humo y no dejaba de comentar lo ocurrido en un corrillo con los que le acompañaban.

"No acabo de entender por qué se presenta una enmienda a la totalidad para retirarla, y no entiendo por qué se acepta la contraoferta de Monago. Todos sabemos que el dinero de la deuda histórica no va a llegar. Todo habrá que analizarlo, pero desde luego, no es una opción de izquierda vender patrimonio público", manifestó el edil, que auguró que Escobar deberá dar muchas explicaciones a la militancia extremeña por ese acuerdo.

En respuesta, el coordinador trató de quitar hierro al asunto declarando al final del pleno que la posición de Sosa "es minoritaria" en el seno de la organización, según recoge Europa Press. El coordinador dijo además que la Presidencia --que se reunió el miércoles por la tarde por última vez-- "unánimemente" había dado libertad a los tres diputados para hacer en cada momento lo que se les ocurriese. "Anoche a las 12 de la noche todavía había llamadas y mensajes con la presidencia de IU", se justificó Escobar.

MALESTAR EN SIEX La corriente crítica de IU no es el único frente que Escobar tiene abierto de nuevo. El malestar en Siex también es evidente. Según explicó ayer a este diario Antonio Vélez, el portavoz de la agrupación, están "sorprendidos y disgustados". Gran parte de las propuestas que incluía la enmienda a la totalidad de IU eran iniciativa suya y según declara Vélez, a Siex no se le ha pedido opinión sobre su retirada, incurriendo a su juicio IU en "una gran falta de respeto al socio". "No encontramos una explicación. Vemos que se han apoyado las políticas y los argumentos del PP y sinceramente, no nos gusta", argumentó. Sobre la posible ruptura de la coalición, señaló que eso "no se puede contestar ahora, pero cualquier hipótesis cabe. Tenemos un pacto electoral y desde luego, a partir de ahora vamos a ser más exigentes", declaró. Siex mantuvo una reunión ayer para analizar los hechos y hoy ofrecerá una rueda de prensa.

Por otra parte, cabe destacar que el coordinador federal de IU, Cayo Lara, manifestó ayer que no conocía los motivos que habían llevado a la agrupación a retirar la enmienda, pero que "deseaba" que fuera porque Monago hubiera dado marcha atrás en la política de recortes.