Los vigilantes de la empresa Seguriber cambian la placa por las pancartas para salir a la calle. Los encargados de velar por la seguridad del Museo Nacional de Arte Romano y del Museo Visigodo se concentran hoy en señal de protesta ante el deterioro de las condiciones salariales a las que se verán sujetos si la empresa de seguridad privada cumple sus intenciones de descolgarse del convenio colectivo estatal del sector. Los empleados acusan a la compañía de propiciar una situación insostenible al aprovecharse de la nueva regulación laboral con el objetivo de abaratar costes. Con la protesta, pretenden que los visitantes tomen conciencia de la situación.

Los 17 trabajadores extremeños de la empresa Seguriber se han visto obligados a aceptar que la subida del salario correspondiente al 4,4 por ciento del IPC se vea redistribuida en dos años, aún habiendo mantenido el mismo sueldo desde 2009, pero se niegan a aceptar unas condiciones laborales inferiores a las recogidas en el convenio estatal. Estas nuevas cláusulas corresponderían con la supresión de una mensualidad --1.070 euros brutos correspondientes a 12 horas--, la adicción de 20 horas al mes, la desaparición de los plus de transporte, vestuario, festivos y nocturnos, etc.

La empresa, que opera a nivel nacional, lleva dos semanas recibiendo protestas por parte de los sindicatos mayoritarios de CCOO, USO y UGT, organismos que, a través de nota de prensa, ya han advertido que no pararán hasta que Seguriber desestime esta opción.

Mientras tanto, los museos tratan de que sus servicios no se resientan y siguen ofreciendo toda una serie de actividades de cara al verano. Entre ellas, el programa 'Los jueves del Museo', que ofrecerá hoy una visita guiada a la muestra 'El Consorcio y la arqueología emeritense: de la excavación al museo'.