Arrancan los trámites para poder cursar los estudios en la Escuela Oficial de Idiomas (EOI) de Mérida el próximo curso 2021/22. Según la resolución publicada el pasado jueves en el Diario Oficial de Extremadura (DOE), se convoca la admisión y matriculación del alumnado en régimen de enseñanza presencial en las Escuelas Oficiales de Idiomas. El plazo para presentar las solicitudes ya ha comenzado y finalizará el próximo día 27.

El director del centro, Peter Otto, sostiene que por ahora no puede aportar las cifras exactas de las plazas que estarán disponibles, ya que «aún no sabemos qué va a hacer la Inspección de Educación y de ellos depende la cantidad de grupos que podamos ofrecer». Sin contar los alumnos a distancia, la escuela de idiomas cuenta a día de hoy con un total de 990 estudiantes matriculados. Cabe destacar que debido a la pandemia provocada por el coronavirus, la cifra de alumnos ha descendido con respecto al año anterior, cuando había 200 inscritos más.

 La escuela se trasladó en 2014 al antiguo edificio de la Politécnica, en la plaza del Conservatorio, y de momento no se ha llevado a cabo ninguna obra de reforma de relevancia, aunque sí hace falta alguna intervención: «Llevamos años solicitando al servicio de obras de la consejería una solución para las humedades, hemos enviado cantidad de fotos y no nos hacen caso».

Durante el confinamiento, la escuela proporcionaba clases a sus alumnos de forma telemática mediante videoconferencias, donde gracias a la plataforma extremeña ‘eScholarium’ enviaban tareas relacionadas con el curso. Actualmente la escuela de idiomas imparte clases de forma presencial y garantiza a «rajatabla» las medidas de seguridad, haciendo uso obligatorio de mascarillas, geles hidroalcohólicos y guardando la distancia mínima. Incluso dentro del aula, los alumnos cuidan sus pupitres y después de cada clase se encargan de desinfectar la mesa y la silla que han ocupado. Asimismo, desde el centro han organizado a los estudiantes en grupos alternos. «Son grupos donde viene la mitad un día y la otra mitad otro día», explica el director. Además de todas estas medidas, Otto sostiene que procuran que haya siempre «una ventilación adecuada y todas estas medidas están recogidas en nuestro plan de contingencia».

El idioma más demandado es el inglés, frente a los menos solicitados que son alemán, francés, italiano y portugués. La gran mayoría de los alumnos que se inscriben en la escuela termina acabando el curso. «Las causas de abandono suelen ser por motivos laborales o de enseñanza, es decir, en un año en el que se convocan oposiciones, los alumnos deciden darles preferencia y eso es comprensible», expresa. La procedencia del alumnado es generalmente de Mérida, pero también acuden desde los pueblos cercanos. «Cuando se cerraron algunos pueblos de forma perimetral escribimos varios salvoconductos para poder permitir a los alumnos acudir al centro», aclara Otto.

El perfil de los alumnos de la escuela es muy variado, ya que hay desde 14 años, que es la edad mínima para entrar, hasta mayores de 70. «Lo que les une es el interés por los idiomas», afirma. Esta diferencia de edades hace que en la escuela haya adolescentes de institutos, universitarios que se inscriben para mejorar su currículum, funcionarios que quieren ampliar sus conocimientos o personas que se apuntan por hobby.