Están de moda y en Mérida no paran de crecer. A pesar de la pandemia, la ciudad ha visto incrementada en casi un 40% la oferta de plazas de alojamiento en pisos y apartamentos turísticos, que han proliferado especialmente en el entorno del Templo de Diana y la plaza de toros. En otras zonas, como la avenida de Extremadura, hay ya incluso edificios completos destinados a este fin. 

Según los datos que facilita la Dirección General de Turismo de la Junta, en estos momentos operan en la ciudad 55 apartamentos turísticos con una oferta total de 575 plazas, frente a las 415 que se ofrecían en los 42 alojamientos que funcionaban en septiembre de 2019. El incremento ha sido del 38,5% en apenas dos años, y teniendo en cuenta además que en 2020 el sector turístico estuvo bajo mínimos por la pandemia. 

En lo que va de año, se han puesto en marcha seis nuevos apartamentos, cinco de ellos ya inscritos en el Registro General de Empresas y Actividades Turísticas y otro con declaración responsable pendiente de hacerlo. 

Una de las causas que justifica este incremento es el cambio de la ordenanza municipal hace tres años, que posibilitó el hospedaje de turistas en las plantas bajas de las viviendas (y altas siempre que exista uso exclusivo del edificio) en respuesta a una moda creciente que está sirviendo además para recuperar construcciones antiguas y dar salida a una bolsa de viviendas vacías y no encontraba salida en el mercado inmobiliario por el precio del suelo.

Dado que estos alojamientos suelen ofrecerse a través de plataformas de internet, las inspecciones son constantes. Según los datos facilitados por la Consejería de Turismo, este año se han detectado 25 alojamientos ilegales, 22 de ellos en controles conjuntos con la policía local. Además, hay otros dos en investigación. De los 25, seis retiraron la publicidad, cinco tienen abierto un proceso sancionador y uno se ha legalizado.