Un total de 730 familias se han acogido a las ayudas de mínimos vitales, destinadas a sufragar las facturas de los suministros energéticos para garantizar su cobertura en aquellos casos en los que, por falta o insuficiencia de recursos económicos, los beneficiarios no pueden hacer frente a su abono.

El pasado 15 de abril se abrió el plazo de solicitud de estas ayudas que han contado con un presupuesto de 180.000 euros, de ellos 120.000 aportados por la Junta y 60.000 por el ayuntamiento. Este importe ya se ha agotado y ahora el consistorio añadirá otros 120.000 euros más procedentes del remanente positivo de tesorería.

La delegada de Servicios Sociales, Catalina Alarcón, destaca que Mérida es una de las ciudades que más fondos propios invierte en estas ayudas que «han servido para minimizar el impacto económico y social que muchas familias están sufriendo en esta crisis». 

Para la tramitación de las prestaciones el ayuntamiento dispone de una oficina específica. Se pueden solicitar en la sede electrónica y también con cita previa a través del WhatsApp (661 61 62 08) en el Registro Municipal.

La ayuda cubre la totalidad de los conceptos facturados con independencia de su importe total y de la fecha de emisión, con un máximo de 700 euros para familias de dos miembros, 800 para tres y cuatro miembros y 900 euros cinco o más.