"La licitación saldrá en breve porque confiamos plenamente en ese compromiso que tiene el Gobierno de hacer realidad este proyecto". Lo dijo ayer la secretaria general de Cultura de la Junta, Miriam García Cabezas, en referencia a la ampliación del Museo Nacional de Arte Romano de Mérida (MNAR), un proyecto lleva ya 15 años encima de la mesa pero que los emeritenses aún no saben cuándo podrá ser una realidad.

Tras el modificado del proyecto inicial debido a la aparición de restos arqueológicos en el solar en el que se iba a construir, el Ministerio de Cultura no dispone de los fondos para costear la obra. 

García Cabezas, que compareció en la Comisión de Cultura, Turismo y Deportes de la Asamblea, mostró su confianza en que la actuación se haya incluido en los Presupuestos Generales del Estado para 2022, que se aprobaron el pasado jueves en Consejo de Ministros y llegarán la próxima semana al Senado.

«No se trata de un incumplimiento por una decisión política, es por un tema técnico que va acompañado de un trámite burocrático», aseguró en respuesta a una pregunta de la diputada de Ciudadanos (Cs) Marta Pérez Guillén. «La realidad es que el dinero no llega», replicó esta a la secretaria para después recordar que el último compromiso del ministerio pasaba por licitar las obras en el año 2020. 

García Cabezas recordó que los restos hallados en 2016 durante la primera intervención obligaron a modificar el proyecto. Fue de nuevo remitido al arquitecto Rafael Moneo, quien a su vez lo entregó en diciembre de 2020 a la Gerencia de Infraestructuras y Equipamiento del Ministerio de Cultura.

El pasado abril recibió el visto bueno y se hizo llegar al Ayuntamiento de Mérida para que concediera la licencia de obras inicial, que se aprobó a finales de julio, «hace solo dos meses».

Ahora, el ministerio debe sacar la obra a licitación ya que la anterior adjudicataria renunció al modificarse el contrato. El presupuesto es de 8,3 millones de euros y el plazo de ejecución de 24 meses.