Tras la pandemia del coronavirus y la llegada del frío, la Archidiócesis de Mérida-Badajoz habilitará de nuevo un albergue temporal en la ciudad para todas las personas sin hogar. La coordinadora del área de Inclusión Social de esta jurisdicción eclesiástica, Ana Belén García, afirma que «en diciembre se abrirá un centro como el año pasado para garantizar el auxilio social durante el invierno, donde contaremos con 25 plazas». También añade que «en caso de que se llenen las plazas durante la época de frío, se podrá derivar a otros hostales a los transeúntes».

La Archidiócesis ha puesto en marcha la Campaña Nadie Sin Hogar, desde la que lanzan un mensaje de alerta para poner el foco en aquellas personas que no tienen acceso, entre otras cuestiones, a una vivienda digna. Antes de formalizar la acogida, los usuarios deben someterse a un test de coronavirus, medida que ya se empezó a realizar desde que comenzó la pandemia. Además, en el centro tienen habitaciones para los aislamientos en caso de que existiera algún positivo en covid.

Centro de acogida

En la capital extremeña, el centro de acogida Padre Cristóbal es el punto de acogida habitual para aquellas personas que sufren este tipo de privaciones en sus derechos. Actualmente, son 21 las personas que se encuentran en este lugar, si bien se espera que se amplíen a 25 plazas en las próximas semanas. En cuanto al perfil de los asistidos, la coordinadora asegura que «abundan los hombres de más de 35 años, aunque cada vez vienen más personas jóvenes y mujeres que han sufrido episodios de violencia de género».

La aparición del covid-19 ha derivado en una crisis sanitaria, económica y social, donde las personas más frágiles y vulnerables han visto desprotegidos, aún más si cabe, sus derechos humanos. Por ello, desde esta área se pretende posibilitar que las personas en situación de exclusión alcancen los máximos niveles de autonomía y desarrollo, con el fin de mejorar las condiciones personales y sociales para su participación e integración en la sociedad. Además, cuentan con acciones donde se apuesta por una inclusión en el mercado laboral, así como ayuda psicológica para las personas.

Acerca del periodo de tiempo en el que los transeúntes suelen estar en el punto de acogida, García afirma que «no existe límite de tiempo, cada persona tiene unas necesidades y estará aquí hasta que lo necesite». «El demandante de ayuda proviene de cualquier localidad, muchas veces son personas que se encuentran en tránsito, pero con la pandemia se ha reducido el número de personas que provienen de otras Comunidades Autónomas», explicó. Por último, cabe recordar que el servicio para la ola de frío ya se puso en marcha el año pasado, dando cobijo a más de una veintena de personas, ya que se puso a disposición un hostal con capacidad para 17 personas hasta abril.