DIVISIÓN EN LAS REDES SOCIALES

El Carnaval Romano de Mérida salta a la política

El alcalde de Mérida, Antonio Rodríguez Osuna, acusa a la derecha de «echar gasolina al fuego» tras el revuelo que ha generado la temática de su chirigota, 'Brigada de Estupefacientes'. "Un chirigotero se ríe de su propia madre, él mismo y cualquier desgracia con clase, ironía y elegancia", defiende

El alcalde de Mérida, Antonio Rodríguez Osuna (derecha), disfrazado junto a los miembros de su chirigota.

El alcalde de Mérida, Antonio Rodríguez Osuna (derecha), disfrazado junto a los miembros de su chirigota. / EL PERIÓDICO

«Brigada antivicio, si estoy de servicio yo salgo esta noche a por tí. Y cuando te miro yo siempre adivino qué es lo que llevas aquí. Es maravilloso poder repartir. Me quedo una parte y si sobra algo lo dejo pa’tí». Era previsible que la detención de cinco policías nacionales por tráfico de drogas fuera uno de los temas recurrentes de este Carnaval Romano, pero lo que muchos no esperaban es que fuera precisamente la chirigota del alcalde de Mérida, Antonio Rodríguez Osuna, la que cantara estas letras. 

No han participado en el concurso oficial de agrupaciones, pero bajo el título Brigada de Estupefacientes... Harte uno mi teniente llevan todo el fin de semana cantando letras muy pegadizas por las calles del centro de la capital autonómica.

«Le pese a quien le pese yo me voy a coger lo mío. Si voy a una redada, pues yo me cojo lo mío; si paro un cargamento, cojo un kilo que es lo mío; si pillo a dos camellos, también me cojo lo mío. Voy al ayuntamiento (entonces todos miran a Osuna)... Ahí está to’ cogío». Y todo ello ataviados con chaleco, gorra de policía, gafas de aviador y unidad canina. 

El PP ya lo denunció el pasado viernes: «No todo vale en carnavales», dijo Miguel Valdés, presidente de la gestora local. Afeó al alcalde que se mofe de uno de los «peores episodios» de la policía nacional en Mérida y que además, «aglutine las mejores voces e instrumentistas» y no participen en el concurso oficial de agrupaciones de Mérida para poder hacerlo en el que se celebra en Cádiz.

División en redes sociales

Tras escuchar el repertorio en las calles este fin de semana, la división se palpa en las redes sociales. Hay quienes consideran «vergonzoso» que la máxima autoridad local no tenga respeto por los imputados, que todavía no han sido condenados, ni sus familias. «Muy bonito señor alcalde; no todo vale en carnavales», claman. Y también quienes lo aplauden porque consideran que esta fiesta es precisamente eso: sátira y transgresión. Otros, directamente, opinan que «estas cosas solo pasan en Mérida».

Finalmente, el propio alcalde se pronunció ayer en su perfil de Facebook sobre la polémica y lo hizo para acusar a la derecha política de «echar gasolina al fuego sin haber escuchado un solo repertorio» del Carnaval. 

«Lunes de Cuchillos. Me toca reflexionar. Reconozco que cada vez me cuesta más esfuerzo disfrutar en carnavales. El Carnaval, para los que amamos y defendemos esta fiesta, es libertad, es crítica, es transgresión y sobre todo es cultura. Un chirigotero o un carnavalero suele reírse hasta de su madre, de él mismo y de cualquier desgracia, y casi siempre con clase, ironía y elegancia», escribió Rodríguez Osuna. 

Libertad de expresión

Por ello, lamentó que últimamente, los «ofendiditos de la moral», los que se acuerdan de la madre del presidente del Gobierno en un bar, los que vociferan libertad de expresión para insultar y denigrar al prójimo», ahora «señalan, acusan y repudian cualquier letra, canción o disfraz si ofende a su moral clasista y conservadora». El primer edil asegura que incluso ha recibido «algún insulto y amenaza por redes sociales» por parodiar este suceso, a su juicio «una muestra peligrosa de hasta qué punto se puede llegar por intentar cercenar la libertad de expresión».

«Si a eso le añadimos que la derecha política de esta ciudad, sin escuchar un solo repertorio ni respetar un mínimo los carnavales de su ciudad, se dedica a echar gasolina al fuego, se obtienen los resultados evidentes. Eso sí, tengo una mala noticia para ellos. El Carnaval nunca va a estar en peligro. Si no pudo el Franquismo con él, no van a poder tres rajamantas», recalcó el primer edil, que ha recibido también numerosas muestras de apoyo en sus perfiles de redes sociales.