Suscríbete

El Periódico Extremadura

actualmente hay cinco negocios en funcionamiento

Los empresarios de la estación de autobuses de Mérida piden más limpieza

Denuncian la presencia de ratas por la basura acumulada en las zonas verdes. El cierre a las 20.00 horas propicia que las personas sin hogar se desplacen allí a dormir

Francisco Rueda (a la izquierda) junto a sus compañeros en la entrada de la estación de autobuses de Mérida. EL PERIÓDICO

«Nadie nos da una solución y si esto sigue así, nos tendremos que marchar de aquí». A las puertas del inicio de la temporada turística y el Festival Internacional de Teatro Clásico, empresarios y trabajadores de la estación de autobuses de Mérida denuncian la dejadez a la que están sometidas las instalaciones y sobre todo, la falta de limpieza: ratas, olores, orines y acumulación de basura son algunos de los problemas con los que lidian en su día a día. 

Se quejan sobre todo de la falta de limpieza en las zonas verdes que rodean el perímetro de la estación, lo que ha propiciado la aparición de roedores que llegan a colarse en los locales comerciales. Latas, botellas, papeles, restos de comida e incluso «un colchón» han llegado a retirar los trabajadores de la cafetería El Rincón de Esther.

«Esto está así desde que abrimos», lamenta Francisco Rueda, uno de los empleados. Asegura que el problema ya se ha trasladado a la Junta y el ayuntamiento, sin que hasta la fecha les hayan ofrecido una solución. «Viene mucha gente que se queja de la suciedad de la entrada, del orín... Las ratas bajan de las palmeras para comer lo que encuentran y se acercan a beber el agua del aire acondicionado», explica Francisco.  

Basura acumulada junto a la entrada principal. EL PERIÓDICO

La estación aún no ha recuperado al cien por cien la actividad que tenía antes de la pandemia, pero en los últimos meses sí ha crecido el interés por los locales comerciales, hasta el punto que actualmente funcionan allí cinco negocios: la cafetería, una pizzería, una tienda de golosinas, otra de productos extremeños y una escuela de baile.

Además de la falta de limpieza, los empresarios se quejan también del horario de cierre, que desde la reapertura tras el confinamiento se mantiene a las ocho de la tarde. Una situación que según aseguran, ha propiciado que duerman en los andenes personas sin hogar, generando una imagen de insalubridad y la constante presencia de la policía local.

Compartir el artículo

stats