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El Periódico Extremadura

resolución amistosa del litigio por el local comercial

El Ayuntamiento de Mérida y Willy llegan a un acuerdo para su marcha

El 16 de julio cerrará la peluquería y los derribos se retomarán dos días más tarde. La indemnización final queda a expensas de lo que determine el Tribunal de Valoración de la Junta

El local de la peluquería Willy, en la plaza de la Constitución de Mérida. EL PERIÓDICO

El Ayuntamiento de Mérida y el peluquero Manuel Romero ‘Willy’ entierran el hacha de guerra. Tras varios meses de litigio, el arrendatario del último local comercial del convento de las Concepcionistas ha llegado a un acuerdo con el consistorio: «Willy se marchará voluntariamente el próximo 16 de julio». Así lo asegura la portavoz del Gobierno municipal, Carmen Yáñez, quien informa de que el juicio para establecer la indemnización estaba previsto para el pasado martes, pero finalmente no tuvo que celebrarse, y esta cuantía quedará a expensas de lo que determine el Tribunal de Valoración de la Junta de Extremadura.

Después de que el Consejo de Gobierno diera el visto bueno a la petición del ayuntamiento relativa a la ocupación urgente de la peluquería, Willy tendría que haberse marchado el pasado jueves, a las 10 de la mañana. Sin embargo, tras llegar a un entendimiento entre ambas partes, el peluquero dispondrá ahora de dos semanas más para dejar de ejercer su actividad en el local objeto de la disputa. El día de su marcha, recibirá un cheque de 25.800 euros, que es el justiprecio fijado por un perito externo contratado por el consistorio. 

Cabe recordar que este profesional pedía unos 90.000 euros, de ahí que la cuantía de la indemnización aún se esté dirimiendo. «Cuando el tribunal de la Junta resuelva y determine, si es más dinero habrá que darle la diferencia y si es menos, se hará un expediente de reintegro», explica la delegada. Una vez se haya hecho efectiva la salida del local, esta previsto que el 18 de julio comience la demolición de los edificios pendientes.

Los trabajos de derribo del antiguo convento se iniciaron hace ya varias semanas, después de que el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo rechazara la suspensión cautelar de la obra que había solicitado Willy hasta que se solucionaran las cuestiones relativas a su desalojo. En un auto fechado el 5 de mayo, la magistrada señalaba que era «de mayor entidad el interés general que el particular».

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