Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

los establecimientos trabajan para un público de distintas franjas de edad

Así es el negocio de la noche en Mérida

El ocio nocturno de la capital extremeña gana enteros en la región y ayuda a la creación de empleo

Los propietarios de los cuatro locales de moda hablan de sus propuestas

MalaMadre The Club. Jóvenes de marcha en el interior del establecimiento.

MalaMadre The Club. Jóvenes de marcha en el interior del establecimiento. / EL PERIÓDICO

Alberto Manzano Cortés

Alberto Manzano Cortés

Cáceres

Mérida es una ciudad famosa por su patrimonio cultural e histórico, pero también por sus locales de fiesta, muy a menudo transitados por los numerosos turistas y por los emeritenses. Un reencuentro, un plan de terraza, una celebración... El verano proporciona el contexto perfecto para el disfrute. Lo sabe de sobra Sergio Nieto, que está al frente del MalaMadre The Club, situado en la céntrica calle Holguín. El local es claramente un referente en la ciudad, tanto por la calidad y variedad de su propuesta como por lo esmerado de su servicio. «Los camareros, porteros y el resto del personal son el alma de la fiesta, muy agradables todo el tiempo. Es imposible pasar una noche aburrida aquí. A todo esto hay que añadir que los jueves ofrecemos barrilada y el local cuenta con dos espacios llenos de glamour», comenta Nieto.

Pub Barroco, templo del copeteo.

Pub Barroco, templo del copeteo. / EL PERIÓDICO

El recorrido discotequero continúa por el Pub Barocco, un templo del ocio nocturno que cuenta con muchos devotos, ubicado a escasos metros del MalaMadre. «Nos diferencia el trato cercano, un ambiente divertido, cócteles hechos con mimo, además variamos el repertorio musical en cada una de nuestras plantas (poseen dos)», manifiesta Fernando Guerola, su propietario, mientras sus clientes bailan al ritmo de una música que va desde el Columbia, de Quevedo, a las canciones más populares de los 80 y los 90.

Jazz Bar. Centro neurálgico del ocio emeritense.

Jazz Bar. Centro neurálgico del ocio emeritense. / EL PERIÓDICO

Es difícil encontrar a alguien que en estos días no se haya pasado por el Jazz Bar (un establecimiento con estilo propio y de los más veteranos). Se encuentra al lado del Arco Trajano. Su estilo es tranquilo y muy acogedor. ¿Qué lo hace distinto? Cada uno de sus parroquianos diría un motivo, pero su propietario, Antonio Ventura, destaca uno de los que más le emocionan. «Hemos cogido todas las franjas de edad, a veces se juntan padres, nietos y abuelos tomando algo y disfrutando con sus amigos». Y eso es lo que hace de este lugar un sitio mágico.

Amazzonico, una de las mejores terrazas de la ciudad.

Amazzonico, una de las mejores terrazas de la ciudad. / EL PERIÓDICO

En plena plaza de España, Amazzonico, dispone de una terraza que es un clásico para arrancar la noche. No hay ningún motivo en concreto, y a la vez todos, en su justo equilibrio. «El buen rollo de la gente, la atención, la música y una decoración en el interior de la discoteca con toques muy personales que hacen que uno se sienta como en casa», apunta el responsable del negocio, Ángel Campos. Todos ellos dan forma a una noche, la de Emérita Augusta, que gana enteros y ayuda a crear empleo. 

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents