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son especialistas en clarinete, piano y canto

Tres hermanos de Mérida, en la élite de la música

Nerea, Abraham y Aurora Samino comparten su pasión por las melodías que es ya una profesión

Nerea, Abraham y Aurora Samino.

Nerea, Abraham y Aurora Samino. / JORGE ARMESTAR

Alberto Manzano Cortés

Alberto Manzano Cortés

Mérida

Nerea, Abraham y Aurora Samino son tres hermanos emeritenses a quienes la música les late dentro. Estos tres jóvenes, de 31, 29 y 24 años respectivamente, coinciden en su vocación artística y profesional. La mayor toca el clarinete y cursó los estudios superiores en Las Palmas de Gran Canaria, así como varios másteres en Interpretación y Pedagogía. Ella es profesora y también ayuda a la gente a través de la musicoterapia en residencias de ancianos y guarderías, una disciplina que promueve la comunicación, el aprendizaje, la expresión. Estimula los sentimientos, las emociones, la memoria... «La música auxilia a nuestra mente a transportarnos, a recordar y a sentirnos mejor», apunta Nerea con orgullo.

Nerea Samino.

Nerea Samino. / EL PERIÓDICO

El mediano optó por el piano y desde bien pequeño, ya apuntaba alto. Su afición por este instrumento se inició gracias a su prima. Realizó su formación en la prestigiosa Universidad Mozarteum de Salzburgo (Austria), donde estudió casi ocho años. En su vitrina cosecha una distinción honorífica por su impecable expediente académico y un sinfín de conciertos por media Europa junto a su hermana mayor. Ambos forman Samino Dúo. Además de pianista, Abraham es escritor, actor y bailarín. ¿Cómo se compaginan tantas facetas? «Evidentemente, tiene que haber un cierto grado de organización y saber repartir el tiempo. La creatividad se aprende con disciplina y donde hay una idea hay una oportunidad. Siento emoción, gratitud, pero también responsabilidad...», reponde.

Abraham Samino.

Abraham Samino. / EL PERIÓDICO

La pequeña descartó el clarinete rápido, pero solo para cambiarlo por el canto, que era lo que realmente le gustaba. Se especializó en esa disciplina y en Jazz y Soul, en Évora (Portugal). «Me gusta mucho experimentar con la voz y conectarla con lo que estoy sintiendo. También crear diferentes texturas y ambientes con ella», comenta Aurora. En directo esas facultades brillan. Hay trabajo detrás. «Practico y le dedico mucho tiempo, pero es trabajo disfrutado», indica a este diario la cantante del grupo Swing Ton ni son.

Aurora Sanguino.

Aurora Samino. / EL PERIÓDICO

Estos tres hermanos de Mérida son grandes virtuosos de la música que han conseguido hacer de su gran pasión una profesión.

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