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Descubrimiento arqueológico

Hallazgo sorprendente en Mérida: "¿Es Augusta Emerita menos antigua de lo que se pensaba?"

La investigación de los técnicos del Consorcio Santiago Feijoo y Luis Hidalgo, sobre una inscripción imperial hallada en las excavaciones de un solar, concluye que la fundación de la colonia romana se movería entre el año 24 y 23 a. C., por lo que sería posterior a la fecha que se ha defendido tradicionalmente, que la data en el 25

Inscripción imperial hallada en Mérida.

Inscripción imperial hallada en Mérida. / Santiago Feijoo / Consorcio

Mérida

Un sorprendente hallazgo aporta nuevos datos sobre la fundación de Augusta Emerita. En concreto, se trata de una inscripción imperial hallada en unas excavaciones arqueológicas llevadas a cabo en el solar del número 28 de la calle Suárez Somonte, en la zona centro de la ciudad. A tenor de esta tablilla, la fecha fundacional de la colonia romana se movería entre el año 24 y 23 a. C., por lo que sería posterior a la que se ha venido defendiendo tradicionalmente, ya que siempre se ha trasladado que Mérida se fundó en el año 25 a. C, basándose en un texto del historiador romano Dion Casio (del s.II d.C.).

Los técnicos del Consorcio de la Ciudad Monumental de Mérida Santiago Feijoo Martínez y Luis Hidalgo Martín, impartieron ayer una conferencia en la que dieron a conocer los datos propios generados de la intervención arqueológica, donde además del hallazgo de los restos de unas termas romanas perteneciente a una domus, sobresale el de esta inscripción, pues resulta de gran importancia para conocer el origen de la capital extremeña. 

«Actualmente, no hay ningún documento oficial que diga en qué año exactamente se fundó Mérida y el asunto de la fecha es una cuestión muy debatida sobre el que llevamos muy tiempo trabajando, por lo que con este nuevo descubrimiento vamos avanzando en el conocimiento y afinando más», explica Hidalgo. Sobre esta cuestión, indica que hay diferentes teorías e hipótesis al respecto: «La fecha tradicional es el 25 a. C., pero en los últimos años, en base a una serie de documentos e investigaciones, se baraja que sea del 24, 23 o 22 a. C, de unos años posteriores». 

En este punto, cabe destacar que Ángel Ventura, catedrático de la universidad de Córdoba, en un libro sobre el foro de la colonia que escribieron Rocío Ayerbe, Teresa Barrientos y Félix Palma, dice que la fundación fue el 21 de abril del 24 a.C., es decir, un año después de lo que se decía. Así, la inscripción hallada viene a ratificar que es muy probable que Mérida se fundara en el 24 a.C. como decía Ventura, de ahí su relevancia.

Por su parte, Feijoo explica que este epígrafe romano estaba escrito por las dos caras en un ara, que es un pequeño altar de piedra que tiene la forma de pedestal o de columna, y que no tiene más de un palmo de ancho y de alto. «Esta inscripción es muy interesante porque es de las pocas que tienen la datación respecto a la fundación de la colonia y menciona a un cargo público que se puede saber exactamente de qué año es», sostiene. «Está rota porque la primera mitad se encontró en 1970 en el solar de al lado y está en el museo romano, pero en la última excavación encontramos la otra mitad y encajan las dos, se ha visto que son de la misma pieza», apunta. En concreto, la pieza «salió después de la excavación, al desmontar una medianera de tierra». 

«La inscripción estaría acoplada en un monumento (ara) que conservamos, pero no sabemos dónde estaba colocado en la ciudad porque no ha aparecido en un contexto arqueológico, sino reutilizado en un muro moderno formando parte de las piedras», indica Hidalgo. «El monumento lleva una inscripción y lo fecha, algo que en el mundo romano es bastante infrecuente encontrarlo, pero aquí hemos tenido la suerte de que sí se molestaron en ponerlo», apostilla el investigador. 

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