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Consorcio de la Ciudad Monumental

El Templo Romano de Mérida que rinde culto a Julio César, a un paso de cerrar su venta para hacerlo visitable

En su interior se encontraron una calzada romana, conocida como decumanus minor, una sólida estructura de hormigón y sillares almohadillados que formaban el podium

Templo Romano que rinde culto a Julio César, en Mérida.

Templo Romano que rinde culto a Julio César, en Mérida. / Consorcio de la Ciudad Monumental

Alberto Manzano Cortés

Alberto Manzano Cortés

Mérida

El Consorcio de la Ciudad Monumental de Mérida, dirigido por Félix Palma, quiere cumplir el sueño de muchas generaciomes y salvaguardar y poner en valor un monumento único la capital extremeña. El Templo Romano que rinde culto a Julio César (no está demostrado al 100%, pero sí que existen indicaciones muy sugerentes) genera bastante interés y está ubicado en la calle Viñeros.

Sin embargo, todavía es desconocido por parte de la ciudadanía emeritense y también por los miles de turistas que visitan al año esta ciudad. Ahora solo se puede ver desde detrás de unas rejas y con dificultad porque se encuentra cubierto por la maleza. De ahí que la única opción para disfrutar de la belleza y la historia del templo, cuya primera piedra salió a la luz en 2008, sea comprar el terreno (en esa tarea está sumergido de lleno el Consorcio). Cabe destacar que durante la excavación preventiva del solar que estaba destinado a viviendas, del mismo modo, se encontraron una calzada romana, conocida como decumanus minor, una sólida estructura de hormigón y sillares almohadillados que formaban el podium del templo.

La maleza abunda en el templo romano.

La maleza abunda en el templo romano. / JORGE ARMESTAR

De esta manera, se abre una nueva esperanza para adecuar como merece esta edificación emblemática. Tras las excavaciones del templo y de las zonas adyacentes, que habían empezado unos años antes de la citada fecha, se concluyó que la longitud del edificio sería de 34 metros, su anchura de 30,60 y unos 22 de altura. Su fachada estaría orientada a una plaza a la que se entra por el Cardo Maximus.

Defender el monumento

Sin embargo, al margen de la compra, a la que aspira el Consorcio de una manera muy ilusionante, el verdadero objetivo es defender el interés público del monumento y delvolvérselo a la gente. El templono es un espacio aislado en la historia y en la pegada del Imperio Romano en la zona. Como ya han expuesto en más de una ocasión diferentes expertos tuvo una gran relevancia en la vida de los habitantes de la antigua Emérita Augusta.

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