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Fe por la Semana Santa y la Mártir Santa Eulalia

Los hermanos corneta de Mérida

Tienen 29 y 21 años, tocan juntos en la Organización Juvenil Española desde hace unos pocos de años, y se sienten emeritenses hasta la médula. Miguel es técnico de inserción sociolaboral en la Fundanción Don Bosco (ejerce su trabajo en el Colegio Salesianos) y Teresa, enfermera. Pero, sobre todo, los Fernández son virtuosos del viento y el metal

Los hermanos Fernández, de Mérida, sonriendo y con sus cornetas.

Los hermanos Fernández, de Mérida, sonriendo y con sus cornetas. / JORGE ARMESTAR

Alberto Manzano Cortés

Alberto Manzano Cortés

Mérida

Miguel y Teresa Fernández son hermanos y la corneta forma parte de sus vidas. Ambos se sienten extremadamente orgullosos de ser de Mérida, así como de compartir pasión por la música y muchas horas de vuelos soplando este instrumento de viento-metal. Tienen 29 y 21 años y llevan bastante tiempo tocando juntos en la banda de la Organización Juvenil Española (OJE). Hasta formar parte de esta gran familia musical cada uno de ellos tomó caminos distintos, pero los dos empezaron como dicen que llegan las mejores cosas en la vida: improvisando y sin pensar demasiado. «Me metí en este mundillo de la Semana Santa gracias a Francisco Jiménez , mi amigo del alma desde pequeño y un tipo genial, ya que formaba parte del colectivo. Los primero años fueron muy divertidos. Para un chaval, cualquier estímulo es una maravilla. Y más, si se trata de una corneta. Una vez que lo probé me enganchó», explica con una sonrisa Miguel.

La emoción de ver a su hermano tocar la corneta marcó los pasos de Teresa para adentrarse también en la música. Aunque estuvo unos cinco años en el Conservatorio Profesional de Música Esteban Sánchez de la capital extremeña tocando la guitarra, cuando tuvo que escoger un instrumento y un camino, no lo dudó ni un segundo: la corneta para poder soplarla con Miguel en la OJE. «Miguel y yo formamos muy buen tándem. Sin sus consejos musicales, su ayuda y su guía yo no estaría tocando en la banda de la OJE, aunque al principio él no quería que entrase (risas)», comenta Teresa a El Periódico Extremadura.

Se les nota ese vínculo especial. Él es técnico de inserción sociolaboral en la Fundanción Don Bosco (trabaja en el Colegio Salesianos) y ella es enfermera. «Tocar la corneta para nosotros es una gran liberación y eso que a veces es un poco sacrificado. Tanto nosotros como los demás compañeros tenemos la misión de hacer llegar las melodías al público, trabajar para que la Semana Santa de Mérida y la procesión de la Mártir Santa Eulalia tengan su sentido y ocupen un lugar destacado en el panorama nacional», resaltan. A Miguel y a Teresa Fernández les encanta poder tocar juntos en la banda de la OJE y contar con compañeros tan cercanos. Y es que tener un hermano mayor es un gran tesoro.

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