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El incensario

La Pasión que no acaba en Mérida

La próxima Semana Santa será del 29 de marzo al 5 de abril

La Virgen de Nazaret procesionando en Mérida.

La Virgen de Nazaret procesionando en Mérida. / Javier Cintas

Mario Hernández

Mario Hernández

Mérida

Recién terminada la Semana Santa con la multitudinaria procesión de Jesús Resucitado llega el momento de hacer balance, de reflexionar sobre lo vivido y emprender, nuevamente, el camino hacia la próxima Semana Santa de 2026 que será algo más temprana que esta, concretamente desde el 29 de marzo al 5 de abril.

De esta manera, el calendario nos ha robado 3 semanas para la celebración de la misma, hecho que a las y los cofrades, hoy les sirve de consuelo en esa larga espera hasta el inicio de una nueva Cuaresma.

Mirando hacia atrás estos días de incertidumbre por las condiciones meteorológicas, en la Semana Santa de Mérida las hermandades no han escapado mal, solo infantiles (que no pudo procesionar a la Virgen del Rosario) y las Tres Caídas, (que se quedó en su parroquia nada más haber salido), el resto de pasos han podido disfrutar de sus Estaciones de Penitencia cuando todo apuntaba a una Semana Santa con muchas bajas más.

Aparte, ha habido alguna sombra que otra que habría que reseñar para que, en las próximas Semanas Santas no vuelvan a producirse. Entre ellas, el no respetar el que una Hermandad quiera vivir un momento íntimo tras la suspensión de la Estación de Penítencia por la lluvia y que tuviera que aguantar golpes y paraguazos en la puerta de la iglesia mientras la Cofradía rezaba en torno a sus imágenes titulares.

El público, ávido de espectáculo (ya lo dijo el recientemente fallecido Papa Francisco "la Semana Santa no es un espectáculo"), olvida que hay momentos en los que las hermandades quieren estar unidas y, sobre todo, velar por la seguridad de sus hermanos por cuestiones de aforo, o por los más de 150 niños que en esos momentos se encontraban dentro de la iglesia. Si todo el mundo hubiera entrado, a su libre albedrío, hubiera existido un grave problema de seguridad con graves consecuencias para la Cofradía.

Otra de las sombras la encontramos en parte del público asistente al Vía Crucis y que, con ese mismo concepto de "espectáculo", acuden al anfiteatro, retiran su invitación gratuita y que, a la primera o segunda Estación, tras haber tomado las fotografías pertinentes de "he estado aquí", se marchan del monumento.

Todo ello provocando ruido en las pasarelas de madera que rompen el silencio y el recogimiento de quienes están participando en el acto de oración y, lo peor, que impiden que personas que sí querían rezar el Vía Crucis, no hayan podido entrar al quedarse sin invitaciones para poder acceder al anfiteatro.

Éstas y otras cuestiones menores habría que ponerlas sobre la mesa de cara a la próxima Semana Santa. Hasta entonces, algo más de once meses para trabajar por la única Semana Santa de Mérida, como reseñaba al principio de esta serie de artículos que hoy llegan a su fin y que se retomarán en la próxima Cuaresma.

Hasta entonces, viviremos con intensidad la inmensa programación del 125 aniversario de la Hermandad del Calvario que, no hay duda, nos dejará momentos inolvidables. Aparte, otros momentos que nos tienen preparados otras hermandades en este Año Jubilar de la Esperanza, porque la Pasión no se acaba aquí, sino es una llama que mantienen viva las Hermandades y Cofradías durante todo el año.

Hoy se apaga este incensario que les ha acompañado durante esta Semana Santa. Incensario que encenderemos nuevamente en la próxima Cuaresma.

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