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Montaje de la 71ª edición del certamen teatral

Lluís Homar en el Festival de Mérida: «Todos somos Adriano, pero también somos Trump»

La obra, dirigida por Beatriz Jaén, se estrenó ayer y transformó el Teatro Romano en un recorrido por la memoria del emperador nacido en España, en su nueva versión: «Más humanista y contemporáneo»

Mérida

«Todos somos Adriano, pero también somos Trump». Esas fueron las palabras con las que definió el actor Lluís Homar la complejidad de ‘Memorias de Adriano’, la obra que se estrenó anoche sobre el escenario del Teatro Romano de Mérida. Basado en la novela de Marguerite Yourcenar, el espectáculo ofrece una «nueva mirada» sobre el emperador romano, que resuena «más actual que nunca».

Enmarcado en la 71ª edición del Festival Internacional de Teatro Clásico, este montaje permanecerá en cartel hasta el domingo 10 de agosto. Beatriz Jaén es la directora de esta coproducción del Teatre Romea y el Festival de Mérida. En la presentación de este espectáculo, Jaén destacó que se trata de una obra «que invita a la escucha, a compartir ideas de cómo podemos hacer mejor la vida de la ciudadanía, la vida social, la vida cultural, la vida política de un país».

Con un lenguaje lleno de lirismo y con tremenda admiración, Yourcenar recrea la figura del emperador tan sabio y magnífico como ciego y contradictorio, pero, en ambos perfiles, tremendamente solo. Tomando este tema como su columna vertebral, Jaén crea un espacio donde esos ecos de la soledad resuenan más actuales que nunca.

Una lectura contemporánea que busca traer a un emperador a la actualidad, como a una «especie de despacho oval», donde se va a encontrar con ese inevitable momento de su vida en el que debe abandonar su cargo de emperador y decidir quién le va a suceder por su enfermedad.

Acompañado por un séquito que le cuida a la par que lo apresa, el emperador prepara el legendario discurso donde lega su poder a Marco Aurelio. En este proceso, el personaje conduce a los espectadores a la historia de un hombre que ha tocado los límites de la experiencia humana: a su memoria.

El personaje

Un Adriano, resaltó la directora, «más necesario que nunca», «un político que habla al corazón y al pensamiento y que sitúa la reflexión en el centro de la vida», que «nos devuelve la esperanza con una política cargada de humanismo y de un intento de hacer las cosas bien, sabiendo que hay luces y sombras, pero con la intención de que las cosas sean esperanzadoras para todos».

Junto a Lluís Homar, también brillaron en el escenario Álvar Nahuel, que da vida a Antino, amante de Adriano; Xavi Casan, en representación de los asesores del emperador Adriano; Clara Miguenza, en la piel de Plotina, y Ricard Boyle, que interpreta a Lucio y Quieto. Un espectáculo que representa al mismo tiempo una emocionante película de romanos y el íntimo relato de un hombre en diálogo con su historia.

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