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Proyecto educativo

El colegio de Mérida que convirtió el arte en una asignatura "más divertida"

Más que un taller de manualidades o una simple lección sobre pintura, ‘Efecto WOW’, impulsado por la docente Marina Álvarez del CEIP Ciudad de Mérida, se trata de una iniciativa educativa capaz de convertir a los alumnos en los protagonistas, o, mejor dicho, artistas, de su propio aprendizaje

Vídeo | Los escolares de Mérida se divierten con el arte

Javier Cintas

Mérida

«Aprendimos a valorar más el arte y también a trabajar la mentalidad y la escritura. Ahora el arte nos parece mucho más divertido». Quien pronuncia estas palabras es Claudia Ángel Jiménez, una de las alumnas que participó, junto con sus compañeros, en el proyecto ‘Efecto WOW’, impulsado por la docente Marina Álvarez del CEIP Ciudad de Mérida. Más que un taller de manualidades o una simple lección sobre pintura, se trata de una iniciativa educativa capaz de convertir a los alumnos en los protagonistas, o, mejor dicho, artistas, de su propio aprendizaje.

Según explica Álvarez, el proyecto, que se desarrolló hace dos años, surgió como una continuación de otras iniciativas anteriores realizadas en el centro con alumnos de primero de Primaria. «Eran muy pequeñitos y era un proyecto muy grande porque englobaba la materia de arte, o arts, porque es un colegio bilingüe, pero también Lengua u otras competencias más transversales».

Revalorizar el arte en las aulas

En ese sentido, la docente reconoce que otra motivación era revalorizar el arte en las aulas «De cara al exterior, la asignatura de Plástica no está muy bien valorada, se considera la típica ‘maría’, y yo veía que esta clase era una clase muy movida, que necesitaban trabajar la concentración manual, así que empezamos por ahí», cuenta.

De esta forma, la idea se materializó en un proyecto que contemplaba desde la concepción del arte hasta los artistas más conocidos. «En él lo que intentamos era trabajar no solo la parte artística de obras o artistas en concreto, sino también aprender qué era el arte en global, qué es lo que consideraban ellos , siendo tan pequeños, que era el arte o dónde lo podríamos encontrar».

Una verdadera galería de arte

El resultado, añade Álvarez, fue una auténtica revolución creativa en las aulas. Los alumnos se convirtieron en pequeños artistas, elaborando cómics, esculturas y manualidades inspiradas en grandes nombres del arte. Y tras meses de duro trabajo llegó el momento más especial, todo pensado al milímetro: una verdadera galería de arte en la biblioteca del colegio con una subasta silenciosa, donde expusieron sus obras al resto de compañeros y familia, fomentando así la expresión oral y el pensamiento crítico. «Nos decantamos por una galería y no un museo para que asociaran que todo trabajo tiene unas consecuencias monetarias en el mejor de los casos y entendieran que su arte podía gustar o no, pero que nunca deben rendirse hasta conseguir que alguien crea en ellos».

El papel de los padres, fundamental

Asimismo, la docente destaca también que no solo fueron los alumnos quienes recibieron con los brazos abiertos esta iniciativa, sino que el papel de los padres fue «fundamental» para llevarla a cabo, «colaborando incansablemente y montando todo lo que se nos ocurría». En ese sentido, Inma Egea, madre de uno de los alumnos, confiesa que se quedó «alucinada» al descubrir cuánto había aprendido su hijo.

Para ella, iniciativas como Efecto WOW «son fundamentales». «Hay niños que no aprenden estando sentados; necesitan crear, tocar, explorar. Este tipo de actividades les abre la mente, les ayuda a expresarse y a motivarse. Deberían potenciarse mucho más en los colegios».

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