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La capital extremeña redefine el tráfico

La Zona de Bajas Emisiones se implanta en Mérida: claves, plazos y qué pasará con las multas

El pleno da luz verde a la ZBE sin apoyo de la oposición, con el rechazo de Vox y XMérida

Antonio Rodríguez Osuna, junto a Carmen Yáñez, en el pleno emeritense.

Antonio Rodríguez Osuna, junto a Carmen Yáñez, en el pleno emeritense. / Javier Cintas

Alberto Manzano Cortés

Alberto Manzano Cortés

Mérida

El Ayuntamiento de Mérida ha sacado adelante en el pleno municipal de este miércoles el proyecto de Zona de Bajas Emisiones (ZBE) y la ordenanza que la regulará, unas medidas que marcarán la movilidad y la convivencia, especialmente en el casco histórico de la capital extremeña. La sesión ha comenzado con un minuto de silencio en recuerdo de las víctimas fallecidas en los accidentes de tren ocurridos recientemente en Córdoba y Cataluña. Tras la aprobación inicial, se abre ahora un plazo de alegaciones, mientras que el Gobierno Local ha asegurado que la implantación será progresiva, irá acompañada de una amplia campaña informativa y no aplicará sanciones en una primera fase ni ampliará las zonas afectadas.

Bulos

El concejal de Movilidad Urbana Sostenible, Felipe González, ha defendido que los residentes con el vehículo empadronado en la ciudad podrán acceder a la ZBE sin ningún tipo de limitación y que los visitantes que entren por error dispondrán de 30 minutos de cortesía para abandonar la zona. En este sentido, ha querido desmentir los “bulos” sobre restricciones de movilidad, privacidad o exclusión del centro urbano, subrayando que “nadie se va a quedar fuera del centro”.

Mejora de la fluidez del tráfico

La ZBE abarcará inicialmente una superficie de 30,7 hectáreas, una zona que es ya mayoritariamente peatonal por decisiones adoptadas en anteriores legislaturas. Aunque el proyecto contempla la posibilidad de ampliarla hasta 90 hectáreas, el gobierno local ha asegurado que no se hará y que la delimitación actual será definitiva. Entre los beneficios, González ha destacado la mejora de la fluidez del tráfico y el acceso a información en tiempo real sobre plazas de aparcamiento, espacios reservados y posibles aglomeraciones.

Uno de los dispositivos de vigilancia instalados en Mérida.

Uno de los dispositivos de vigilancia instalados en Mérida. / Alberto Manzano

Reforzar la seguridad vial

El alcalde de la capital autonómica, Antonio Rodríguez Osuna, ha insistido en que la implantación será “progresiva” y “pedagógica”, condicionada a que la ciudadanía conozca plenamente el funcionamiento de la ZBE. Ha anunciado un plan de comunicación “buzón por buzón” y reuniones con colectivos, y ha señalado que la aplicación del régimen sancionador podrá retrasarse mediante un periodo transitorio, sin afán recaudatorio. Además, el regidor ha puesto en valor el sistema tecnológico financiado con fondos europeos, que también permitirá reforzar la seguridad vial.

Votos

La aprobación del proyecto y de la ordenanza ha salido adelante únicamente con el voto favorable del PSOE, mientras que PP y Unidas por Mérida se han abstenido y XMérida y Vox han votado en contra. Desde el PP se ha reconocido la obligación legal de implantar la ZBE, aunque se ha cuestionado que se justifique por problemas de contaminación inexistentes en Mérida y se ha planteado limitarla a las zonas ya peatonales, junto con mejoras en la movilidad ciclista y el transporte público. Vox y XMérida han rechazado el proyecto al considerar que responde a una imposición ideológica para un problema que, a su juicio, no existe, y han advertido de posibles efectos negativos sobre la libertad de movimiento y el comercio. Unidas por Mérida, pese a su abstención, ha respaldado la ZBE como una medida ambiental y de salud pública, aunque ha señalado como principal carencia la insuficiencia del transporte público para absorber el cambio de modelo de movilidad.

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