Entrevista | En primera persona con el alcalde
Media hora con Osuna y su previsión electoral para 2027: “En Mérida el PSOE tendría un resultado muy similar al de las anteriores elecciones”
“La mayor parte de la inversión municipal va a los barrios”
“Hemos eliminado 72 millones de deuda sin subir impuestos”

Javier Cintas

Lleva más de diez años como alcalde y su horizonte político sigue estando en Mérida. Antonio Rodríguez Osuna descarta liderar el PSOE a nivel regional y asegura querer continuar al frente del ayuntamiento. En su despacho, donde nada parece haber cambiado desde la última entrevista con El Periódico Extremadura, repasa notas y datos mientras responde a las preguntas de este diario sobre el crecimiento poblacional, la vivienda, la industria, la ZBE y el estado de las barriadas. Pasada media hora, la entrevista termina, el regidor emeritense se levanta, se quita el micrófono de la solapa y se despide.
-Mérida ha experimentado un aumento de población en los últimos años. ¿Qué medidas considera clave que se están poniendo en marcha, o deberían impulsarse, para garantizar que este crecimiento se mantenga de forma sostenida en el tiempo?
-Creo que el crecimiento de Mérida responde, sobre todo, a la calidad de vida que ofrece la ciudad. No hay medidas específicas del ayuntamiento para incrementar el padrón, sino que se trata de un crecimiento natural. Influyen factores como el precio de la vivienda, que aunque se sitúa en valores de mercado medios sigue siendo asequible para alquilar o comprar, así como los salarios y el coste de la vida. Igualmente, en los últimos años han llegado más de 5.500 personas migrantes procedentes de otros puntos de España que, con nacionalidad o asilo, no solamente están trabajando, sino que también están emprendiendo, especialmente en negocios de gastronomía y comercio de proximidad.
-¿La capital extremeña es hoy más ciudad que pueblo o mantiene lo mejor de ambos modelos?
-Combina lo mejor de una ciudad y de un pueblo. Es una ciudad por sus servicios, su proyección y su reconocimiento como Ciudad Patrimonio de la Humanidad, además de haber crecido de forma notable en las últimas dos décadas. Pero de manera conjunta conserva una fuerte cercanía entre sus vecinos, un sentimiento de pertenencia muy marcado y unas relaciones personales propias de un entorno poblacional más pequeño, lo que le permite mantener un carácter humano y cercano.
-Esta semana el pleno ha aprobado la implantación de la Zona de Bajas Emisiones con los votos del PSOE. ¿Cómo se va a aplicar en la práctica y está previsto que conlleve sanciones? ¿Cómo valora el malestar que esta iniciativa ha generado entre parte de la ciudadanía?
-La Zona de Bajas Emisiones es una obligación europea y, en el caso de Mérida, no tendrá impacto en la vida diaria de los vecinos. Se aplicará en el centro de la capital extremeña y permitirá el acceso a cualquier vehículo, tenga o no distintivo ambiental, con un margen de 30 minutos para los no residentes, salvo casos como hoteles, aparcamientos o personas con discapacidad. Los vehículos de vecinos y vecinas de Mérida no tendrán ninguna restricción, con independencia de su antigüedad. La ordenanza se apoya en un sistema tecnológico financiado con fondos europeos que permitirá mejorar la gestión del tráfico, ofrecer información en tiempo real sobre aparcamientos y aglomeraciones y reforzar la seguridad vial. He indicado que la aplicación de posibles sanciones pueda contar con un periodo transitorio, sin ningún afán recaudatorio.
-¿Cuántos puestos de trabajo calcula que podría generar la futura fábrica de cátodos y qué impacto prevé que tenga? ¿La implantación de la planta puede impulsar el comercio local y, al mismo tiempo, influir en el precio de la vivienda, tanto en venta como en alquiler?
-No puedo concretar una cifra exacta, porque es una información que corresponde a la empresa, pero sí sabemos que durante la fase de construcción se generarán en torno a 500 empleos y que, una vez en funcionamiento, la planta contará con unos 160 trabajadores directos. A ello se sumará el empleo asociado a las industrias auxiliares, como empresas energéticas, logísticas o de servicios, que también contribuirán a crear actividad económica. Entiendo que el impacto será positivo para la ciudad, ya que se trata de una industria con salarios más elevados que otros sectores, lo que incrementará la renta y el consumo en el comercio y los servicios locales. En cuanto a la vivienda, no pienso que tenga un efecto negativo en los precios, ya que hay cerca de 1.000 viviendas en proyección y buena parte de la mano de obra será extremeña. En cualquier caso, es una valoración inicial y el análisis definitivo deberá hacerse cuando el proyecto esté en marcha y se disponga de datos más objetivos.

Entrevista muy de cerca con el alcalde de Mérida. / Javier Cintas
-¿Qué porcentaje de la nueva vivienda que se está construyendo ahora tiene carácter protegido?
-En torno al 30 por ciento de la nueva vivienda que se está construyendo es de protección oficial. Desde el equipo de gobierno defendemos que cuanto mayor es la oferta, especialmente de vivienda protegida, más se contribuye a moderar los precios. En Mérida no se da una situación de mercado tensionado, puesto que hay una amplia oferta, con cerca de 1.000 viviendas entre las que están en construcción, terminadas o en proyecto, lo que favorece la competitividad entre promotoras. En este sentido, no existen grandes propietarios que acaparen vivienda y la mayoría de los titulares cuenta con una o dos. Tampoco hay presión por los pisos turísticos, dado que la normativa municipal los prohíbe en edificios residenciales. Por todo ello, digo que hay que ser muy prudentes con ciertos discursos, porque no responden a la realidad de la localidad, donde se está generando vivienda, existen precios asequibles y se ofrecen posibilidades para facilitar el acceso a quienes más lo necesitan.
-Llega el ecuador de la legislatura con gran parte de su programa electoral cumplido. ¿Qué proyectos le restan para cerrar el círculo?
-Cuando hablo de un 74% del programa cumplido me refiero a proyectos que ya están en marcha. Ahora el objetivo es cerrarlos definitivamente, con actuaciones como la inauguración del Hogar de Mayores de Nueva Ciudad, la puesta en funcionamiento de nuevos parques infantiles en diferentes barrios, la renovación de los contratos de limpieza, jardinería, aparcamientos y alumbrado público, así como la mejora del transporte urbano. También quedan por concretar proyectos estratégicos como el uso del edificio de Correos o la adquisición del convento de San Andrés. Todo ello se afronta desde una situación económica sólida, sin deuda, fuera del plan de ajuste y con una importante capacidad financiera, lo que nos permite trabajar en unos presupuestos que incluyan posibles beneficios fiscales para las familias y que serán presentados a los grupos de la oposición.
-¿Cómo es su relación con la oposición local y con la Junta de Extremadura?
-La relación con la oposición local es buena y responsable, pese a las diferencias de criterio. Trasladan sus preocupaciones de forma sincera y muchas de ellas se recogen y se aplican, aunque otras resultan más difíciles de ejecutar. En cuanto a la Junta de Extremadura, la relación es funcional y hay ejemplos de buena colaboración, sobre todo en proyectos industriales y en el trabajo técnico entre administraciones. Sin embargo, echo en falta mayor implicación y gestos hacia Mérida como capital autonómica, tanto a nivel simbólico como inversor. No comparto algunas políticas que trasladan cargas a los ayuntamientos de la región ni la menor inversión registrada en la ciudad en los últimos años. Siempre pongo por delante los intereses de Mérida, por encima de siglas o intereses partidistas, y reclamo el mismo respeto y compromiso institucional hacia la capital extremeña.
-Algunos vecinos han expresado su preocupación por el estado de determinadas barriadas, que consideran algo descuidadas. ¿A qué atribuye esta percepción y qué actuaciones se están llevando a cabo para mejorar su situación?
-No comparto la idea de que las barriadas sean una asignatura pendiente y estén descuidadas. La mayor parte de la inversión municipal se está destinando precisamente a los barrios, con actuaciones en instalaciones deportivas, parques infantiles, acerados, asfaltado de calles y la renovación integral del alumbrado público. A esto se suman proyectos como la Ciudad de la Infancia, el Hogar de Mayores de Nueva Ciudad o las mejoras en sitios como Proserpina, la Zona Sur o los Bodegones. También la programación cultural y los grandes proyectos de accesibilidad están pensados para toda la ciudad. Los datos muestran que la mayor parte del presupuesto municipal y de la obra pública se ejecuta fuera del centro histórico, por lo que es importante diferenciar entre percepciones y la realidad de las inversiones que se están realizando.

Entrevista muy de cerca con el alcalde de Mérida. / Javier Cintas
-Tras renunciar al liderazgo regional del partido y continuar al frente del ayuntamiento, ¿hay Osuna para rato o se plantea un horizonte distinto al de la política?
-Quiero dejar claro que no aspiraba a liderar el Partido Socialista Obrero Español a nivel autonómico, pese a las muchas peticiones recibidas, porque mi voluntad es seguir centrado en Mérida. Mi compromiso es continuar como alcalde y, si mis compañeros me respaldan, volver a presentarme como candidato a la Alcaldía en las elecciones de 2027. Más allá de eso, no me planteo otros escenarios en este momento.
-Si las elecciones municipales fueran mañana, ¿qué resultado obtendría?
-No lo sé con certeza, pero la última encuesta que realizamos hace unos meses reflejaba un resultado muy similar al de las anteriores elecciones locales del año 2023, incluso con un ligero crecimiento de un punto en intención de voto. No se alteraba la composición de la corporación municipal. Realizamos encuestas de forma periódica, centradas sobre todo en el análisis cualitativo, para conocer la opinión real de la ciudadanía sobre las políticas que impulsamos y orientar la toma de decisiones. En este aspecto, los datos no apuntaban a cambios significativos.
-De todo lo que ha hecho como alcalde emeritense, ¿de qué se siente más orgulloso?
-Quizá de lo que más orgulloso me siento es de haber sacado al Ayuntamiento de Mérida del plan de ajuste y de haber eliminado una deuda de 72 millones de euros en diez años, sin subir impuestos ni tasas a los ciudadanos. Esa buena gestión nos permite hoy contar con una economía municipal saneada y seguir mejorando servicios e inversiones en la capital. De hecho, estamos preparando unos presupuestos para 2026 que crecerán más de un 10% respecto a los anteriores, que rondaron los 70 millones de euros, y que esperamos aprobar en febrero. Mi intención es compartir antes el borrador con los grupos municipales para intentar alcanzar acuerdos en aquellas cuestiones en las que sea posible.
-¿Cómo definiría Emerita Augusta en una sola frase?
-La la ciudad más increíble del mundo.

Entrevista muy de cerca con el alcalde de Mérida. / Javier Cintas
- Quique, 68 años y de Mérida: precisión de malabarista para clasificar 2.500 cajas de botellines de Coca-Cola al día
- Mérida se prepara para un triple empujón industrial con 3.600 millones de euros y más de 2.300 empleos
- El Puente Romano de Mérida: un espectáculo entre la ingeniería romana y la naturaleza
- Se va demasiado pronto Carmen Trejo, la gerente que dejó huella en el Consorcio Monumental de Mérida
- Dos meses después, Mérida sigue mirando a la placa de Robe Iniesta
- Montaje a toda máquina de la gran carpa y los adornos antes de la final del Carnaval Romano en Mérida
- Adiós a dos comercios muy conocidos de Mérida: liquidación con grandes descuentos y un local ya desmontado
- Por qué las croquetas gustan tanto en Mérida (y cómo hacerlas bien, sin sustos y con mil versiones)