Infraestucturas
La línea Alvarado-Mérida se moderniza para mejorar el suministro eléctrico en Extremadura
La resolución concluye que el proyecto de Red Eléctrica no debe pasar la evaluación ambiental ordinaria e impone condiciones para proteger aves, vegetación, patrimonio y cauces

Tendido eléctrico. / Europa Press

El Diario Oficial de Extremadura ha publicado la resolución ambiental favorable al refuerzo de la línea Alvarado-Mérida, una actuación que prevé sustituir el conductor y recrecer 18 apoyos para mejorar la fiabilidad y la seguridad del suministro eléctrico en el área extremeña.
Una actuación sobre una línea ya existente
La resolución de 31 de marzo de 2026 de la Dirección General de Sostenibilidad se refiere al proyecto de "Aumento de capacidad de transporte de la línea energética eléctrica a 220 kV Alvarado-Mérida", promovido por Red Eléctrica de España, y que afecta a los términos municipales de Mérida, Calamonte, Arroyo de San Serván, Lobón y Badajoz.
La actuación planteada consiste en sustituir el conductor actual por otro de mayores prestaciones y en recrecer 18 apoyos para mantener las distancias reglamentarias con el terreno y con distintos cruzamientos, como otras líneas, carreteras o infraestructuras existentes. El objetivo, según recoge el DOE, es reforzar la capacidad de transporte y mejorar la fiabilidad del suministro en una zona estratégica para el sistema eléctrico extremeño.
El informe ambiental descarta efectos significativos
El punto clave de la resolución es que el órgano ambiental concluye que el proyecto no prevé impactos adversos significativos sobre el medio ambiente siempre que se cumplan las medidas fijadas en el condicionado. Por ese motivo, no considera necesario someter la actuación al procedimiento de evaluación de impacto ambiental ordinaria.
El análisis añade, además, que la intervención no tiene afección apreciable sobre espacios de la Red Natura 2000, aunque parte del trazado discurre por ámbitos especialmente sensibles. Esa conclusión permite que la tramitación continúe por la vía simplificada, pero no elimina las obligaciones ambientales ni patrimoniales impuestas a la promotora.
Aves, vegetación y patrimonio, en el foco
Entre las condiciones incluidas figura la instalación de dispositivos salvapájaros en el cable de tierra y un control específico sobre posibles colisiones de aves durante la fase de explotación. La resolución también limita actuaciones en zonas sensibles y exige que los trabajos reduzcan al mínimo la ocupación del suelo y la afección a la vegetación.
El DOE va más allá y prohíbe expresamente la tala de arbolado para evitar daños sobre hábitats de interés comunitario. A ello se suma la obligación de restaurar las superficies afectadas una vez finalicen las obras y de retirar los restos vegetales conforme a la normativa vigente.
En el plano patrimonial, el documento incorpora cautelas relevantes para el entorno de Mérida. En concreto, establece controles arqueológicos en las zonas donde haya movimientos de tierra y fija una condición singular en el apoyo número 10, al advertir de una posible coincidencia con el trazado de la Vía de la Plata. Si esa afección se confirmara, el proyecto tendría que modificarse para situar el apoyo fuera de ese ámbito protegido.
Vigilancia durante la obra y la explotación
La resolución obliga igualmente a implantar un programa de vigilancia ambiental que supervise el cumplimiento de todas las medidas preventivas, correctoras y de seguimiento tanto durante la ejecución como en la explotación de la línea. Ese control deberá centrarse, de manera especial, en detectar accidentes de avifauna y en comprobar el estado de las balizas instaladas.
Para Extremadura, la decisión tiene relevancia porque afecta a una infraestructura de transporte eléctrico que conecta el entorno de Alvarado con Mérida y atraviesa varios términos municipales de la provincia pacense. El informe ambiental favorable no equivale todavía a una carta blanca sin condiciones, pero sí despeja un paso importante para una actuación que, según la administración autonómica, puede ejecutarse sin impactos significativos si se cumplen todas las exigencias impuestas.