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Movilidad

Mérida desvía el tráfico en la avenida José Fernández López por obras en la red de saneamiento

La Policía Local señalizará los desvíos provisionales según avance una actuación que afectará a ambas calzadas de la vía

Obras en la avenida José Fernández López de Mérida.

Obras en la avenida José Fernández López de Mérida. / Ayto. Mérida

El Periódico Extremadura

El Periódico Extremadura

El tráfico en la avenida José Fernández López de Mérida se ha visto alterado desde este miércoles, 15 de abril, con motivo de las obras en la red de saneamiento que ejecutará Aqualia.

Según ha informado el Ayuntamiento, los trabajos obligarán a establecer desvíos alternativos en la circulación mientras se desarrollen las actuaciones. En una primera fase, la calzada más próxima a los edificios pasará a tener doble sentido de circulación.

Obras de Aqualia en la avenida Fernández López

Obras de Aqualia en la avenida Fernández López / Ayto. Mérida

Además, el acceso al aparcamiento deberá realizarse por la rotonda del Puente Lusitania. Una vez concluida esta primera fase, el doble sentido de circulación se trasladará a la calzada situada junto al aparcamiento y los jardines del río.

La Policía Local será la encargada de instalar la señalización necesaria y organizar los desvíos en función del avance de las obras.

Un desvío de tráfico suele tener varios inconvenientes, sobre todo si se prolonga o afecta a una vía principal.

El primero es el aumento de los tiempos de viaje. Cuando se saca la circulación de su recorrido habitual, el tráfico se reparte por calles o carreteras menos preparadas y eso genera retenciones, atascos y más lentitud.

También provoca más molestias a vecinos y comercios. Por las zonas alternativas pasan más coches, más ruido y más contaminación, y en ocasiones se complica el acceso a viviendas, negocios o aparcamientos.

Otro problema es la pérdida de seguridad vial. Hay conductores que no conocen bien el itinerario alternativo, aparecen cruces más conflictivos y aumenta el riesgo de maniobras bruscas, errores o pequeños accidentes.

A eso se suma el impacto sobre el transporte público, repartos y servicios de emergencia, que pueden ver alterados sus recorridos o tardar más en llegar si el desvío no está bien planificado.

Y, por último, está el efecto económico y social: un desvío prolongado puede desgastar la actividad comercial, dificultar la movilidad diaria y generar malestar ciudadano.

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